jueves, 24 de enero de 2008

El aguante de Benítez

Rescatamos un artículo de opinión de José Manuel Díaz, el locutor de RTVE, 'La voz de la Premier', publicado hace unos días, hablando de las virtudes de Rafa Benítez y las calamidades que está pasando por culpa de los dueños del club

JOSÉ MANUEL DÍAZ en el blog La voz de la Premier
Debe sentirse más ligado al espíritu Anfield que los americanos dueños del club. La gente del Liverpool, la de toda la vida, no deja de apoyarle. Hasta Kenny Dalglish ha salido públicamente en su defensa, pidiendo mucho respeto para su labor. El partido de Copa frente al Luton se convirtió en otro plebiscito a su favor después de airearse también negociaciones con Jurgen Klinsman para despedirle. Rafa Benítez sabe que la prensa, los dirigentes y el equipo siguen caminos diferentes. Que la grada es más sabia que la inmensa mayoría de periodistas y gestores variopintos. Que lo demás es negocio y paripé. Benítez ha demostrado de sobra que es uno de los mejores entrenadores del planeta. Sus títulos con Valencia y Liverpool lo atestiguan. Sin grandes figuras, pero aplicando, con ciencia y a rajatabla, conceptos básicos como equipo, defensa, compromiso, mentalidad y ambición, les ha sacado los colores a casi todos los rivales, a los mejores, con Luis García metiendo goles.

Ahora atraviesa horas bajas, quizás hasta él mismo dude de su método, pero es lo que le ha llevado a ser el mejor en el apartado defensivo. Se impuso a Mourinho en dos ocasiones, a un Chelsea con la hucha de Abramovich para lo que hiciera falta. También tumbó a un Barça que quería marcar época. Resulta obvio, al menos muy presumible, que el Liverpool, sin Benítez, no habría llegado a las dos finales contra el Milan. Los reds, los supporters, nunca olvidarán la remontada de Estambul. Ni tampoco lo que luego trascendió, lo que Benítez les dijo a los futbolistas en el descanso con un humillante 3-0 en contra. Que salieran a jugar con orgullo y lo hicieran por la gente que estaba en los graderíos y había viajado desde Inglaterra. Todo estaba perdido, casi casi hasta el honor, y no hace falta recordar lo que sucedió. Algo increíble, inimaginable. El Liverpool ganaba su quinta Copa de Europa, otra vez muy grande, veinte años después. La afición de Anfield no olvida, no puede. Para las generaciones jóvenes fue vivir lo que padres y abuelos disfrutaron en décadas más felices. Tampoco lo olvida Dalglish, menos aún. Que una leyenda como él, idolatrado como nadie, muy por encima de los dirigentes, tenga que salir a respaldar la labor del técnico, define la enrarecida situación actual en el Liverpool, más en el plano social que en el deportivo.

El paisaje tampoco ha variado tanto con arreglo a otras temporadas. Si acaso, los americanos... Lo último de ellos que se ha publicado advierte de sus deseos de hipotecar el club, lo que añade más leña e incluso provoca noticias acerca de la posibilidad de que acaben abandonando el Liverpool. A ver si los que van a estar en crisis son ellos y no Rafa! Lo penúltimo, que el técnico madrileño les podía demandar por hostigamiento. Sin embargo, en lo futbolístico, lo mismo que las últimas veces: vivos en la Champions y casi muertos en la Premier. Y al acecho en la Copa, por si cayese. La única diferencia la marcó el propio Benítez en Villa Park, después del primer partido (1-2), cuando afirmó que el principal objetivo de esta temporada era la liga, que no se logra desde hace 18 años. Cinco meses después, el Liverpool se ha vuelto a enterrar a base de empates. Tiene que ser difícil, duro, guardar la concentración hasta prácticamente asegurar el cero en tu portería durante 90 minutos, once a la vez y a lo largo de 38 partidos. Estás tan pendiente de tapar, de defender, que no atacas, que no juegas. Pero lo peor es que te hagan el inesperado gol y que no sepas reaccionar adecuadamente por haber confeccionado un plantel para la brega defensiva y no para buscar el gol de forma más o menos ortodoxa. Nadie discute que el fútbol del Liverpool es feo. Ni Benítez, que dirá que ninguna victoria puede ser fea, menos si se ha conquistado una Copa de Europa con la épica como estandarte.

Quizás el plus competitivo que se deja para la Champions vuelva a aparecer este año, por qué no? Ya ha pasado dos veces. Entonces Benítez se reiría otra vez de todos, pero hoy por hoy no las tiene todas consigo. Tiene contrato en vigor, tres años, lo que le da tranquilidad, aunque el económico no debe ser el motivo principal de su resistencia. Él se siente valorado en Liverpool. No por los actuales dueños, eso debe importarle poco. Si no les gusta, que le echen y le paguen. Pero no, él prefiere insistir y quedarse. Es su lugar. Currando para hallar soluciones. En ningún otro sitio ha trabajado con tanta tranquilidad y capacidad ejecutiva como en su actual club. En el Madrid no le hicieron ni caso. La afición del Valencia cada vez le echa más de menos. Hasta han surgido especulaciones sobre qué pasaría con los españoles del Liverpool si Benítez se marchara. De momento, Gerrard y Torres seguirán metiéndola, aunque el propio Benítez les pedía el otro día mayor aportación al resto. Por ahora, el único refuerzo de enero es un central, el eslovaco Skrtel. El método, irreductible. Entre febrero y marzo veremos si este Liverpool tiene nivel para liarla otra vez, frente al Inter, primero en casa, y después de haber estado contra las cuerdas en la liguilla.

4 comentarios:

de tapadillo dijo...

Tengo muchas rarezas, y no puedo ver todo el fútbol que quisiera, así que muchos conocimientos no tengo para juzgar a Benítez, pero... ¿Soy la única persona que piensa que hay demasiados tópicos sobre él?

Fútbol feo, el del Atleti del año pasado (y me temo que está volviendo por los mismos senderos... ¡ya ni siquiera sabemos hacer los contrataques!), el del Madrid de Capello, el del Valencia últimamente... Patapúm parriba, y a esperar una contra del contrario, o una genialidad de nuestros delanteros. Pero me cuesta creer que Benítez está demasiado obsesionado por su propia portería, cuando el problema del Liverpool es el de que domina, intenta llegar al área rival una y otra vez, crea muchas oportunidades, pero le cuesta meter goles. Me cuesta creer que un hombre que dice "en el equipo, atacan cinco y defienden otros cinco", sea un capellista al uso. Yo no me imagino a Benítez sacando a Sissoko, Mascherano y Gerrard en plan trivote aguirreano (bueno, una vez los sacó, pero fue un experimento puntual). Tampoco me lo imagino despreciando a Xabi Alonso como organizador, o a Gerrard como medio punta, porque esos centrocampistas le quiten el lugar a los pivotes defensivos.

Después de la final de la Champions del año pasado, leí cosas como que "sólo hubo un equipo sobre el campo", refiriéndose al Milán. Yo vi otra cosa. Yo ví un Liverpool que dominaba, tomaba la iniciativa, intentaba continuamente llegar al área, pero al que le faltaban las ideas en los tramos finales. El Milán ganó por un churrigol tras el saque de una falta, y una buena contra aprovechando los espacios. Al más puro estilo italiano. Hasta mi hermano me comentó que no entendía la fama del Liverpool de equipo centrado únicamente en defender, cuando el Milán, con todo su prestigio de fútbol artístico que le había otorgado Kaká, era cien mil veces más rácano.

El Liverpool tiene rachas buenas y rachas malas. Pero creo que en los objetivos de Benítez también está jugar bien... el ideal sería el partido contra el Barcelona del año pasado, o el del Marsella hace poco; a rachas se acercan, y a rachas se alejan. Por el amor de Dios, después de cada uno de esos partidos, leía cosas como "es uno de los equipos europeos más bonitos de ver en la actualidad", "en Liverpool sí que saben jugar al fútbol", "en Anfield se respiraba un fútbol sublime", etc. ¿Por qué, a las dos semanas, todos esos recuerdos quedan tan sepultados? ¿Por qué, de las dos imágenes del Liverpool, la del equipo de los pelotazos y la falta de ideas anula hasta ese punto a la otra?.

Hoy, leyendo un blog de Santiago Segurola en el Marca, este hombre comentaba que el fútbol ingles, aún siendo más apasionado y más vivo que el italiano, compartía muchos de sus defectos: demasiados patadones, ausencia de centro de campo, un juego que terminaba haciéndose aburrido. Y que, precisamente, el Liverpool destacaba en los años 70 porque era el único equipo que intentaba elaborar su juego, que mostraba calidad técnica. Entonces, eran el Chelsea, el Arsenal y el Manchester los que pasaban por sus periodos oscuros, los que no lograban asentarse en Liga. Ahora, es como si los papeles se hubieran invertido.

PD. Hoy, leyendo El Jueves, me he encontrado con un chiste sobre la letra del himno, que no sabría como interpretar. El autor imagina la letra que le pondrían distintos grupos de interesados (la SGAE, los estudiantes, los políticos...) Cuando le toca el turno a los futbolistas, aparecen los dibujos de Sergio Ramos (con el símbolo del euro en el escudo del Madrid) y Fernando Torres (con la cresta del Mundial y la camiseta del Atleti), cantando: "Dinero, dinero, uah, uah. En mi cabeza constante estás. Dinero, dinero, uah, uah". El comentario tampoco tiene desperdicio: "la letra que encargarían, porque escribir ellos..."

De entrada, creo que los han elegido como símbolo de todos los futbolistas. Pero es que siempre he creido que el autor, Pedro Vera, es del Atleti... Le suele dar mucha caña al Real Madrid, y sus protagonistas son aficionados de su rival, un equipo "imaginario" de la capital, con todos los estigmas del "Pupas". Llegó a decir que una de las causas de la mala calidad del esperma de los españoles, es la "mala leche" que se les pone a los seguidores del Atleti y de la Roja.

Este hombre suele machacar a los jugadores del Madrid, pero nunca antes había hablado de Torres. ¿Pensará que Fernando es un traidor y un vendido, que dejó al Atleti para cobrar más? Todavía sigo escuchando a muchos atléticos decir eso.

Bueno, los del Jueves ya hicieron la semana pasada otro chiste sobre la letra del himno, con Torres y Raúl como protagonistas. "¿Cómo que ya tiene letra? Y lo que hemos cantado hasta ahora, ¿qué era? ¡Con lo que nos costó aprenderla!: Tiro, tiro, tariro riroriroriro rirorá....."

de tapadillo dijo...

Por cierto, aquí van dos blogs rojiblancos muy interesantes:

El de Pobre Atleti, que es de denuncia contra la directiva, con unos artículos muy interesantes:
http://pobreatleti.blogspot.com/

El de Carlos Fuentes. Es uno de los mejores cronistas de los partidos del Atleti (en los foros atléticos se le conoce como el Nóbel). Cada una de sus crónicas es una obra de arte (por cierto, que cuando Torres marcó su primer gol al Chelsea, publicó un artículo belísimo, "tribulaciones de un atlético en Inglaterra", o algo así... yo lo publicaría aquí cuando el Liverpool vuelva a enfrentarse al Chelsea). ¡Y aparecemos en su lista de enlaces recomendados!:
http://elrojoyelblanco.blogspot.com

Red Howard dijo...

Aquí está el artículo:
http://elrojoyelblanco.blogspot.com/2007/09/aventuras-de-un-rojiblanco-en-las-islas.html

Por cierto, lo firma un tal Doggy ¿es realmente Carlos Fuentes?

Artículo cojonudo. No sé si es que viendo el nivel académico de los estudiantes españoles, de los peores de Europa, pensaba que ya nadie escribiría bien, y uno se sorprende y disfruta cuando lee a aficionados escribir tan bien como algunos periodistas, por ejemplo al tal Carlos Fuentes, Tapadillo, Álvaro Valleja, etc.

Anónimo dijo...

Doggy es un comentarista habitual de su blog, aunque, como puedes ver, tiene el mismo talento para escribir. Es un enamorado del juego del Niño; y el año pasado, no escribía ningún comentario que no alabase sus aportaciones en cada partido, sus cifras (sacó a la luz el dato de que Torres era el máximo despejador de faltas del equipo), todo lo que había hecho por el Atleti. Lo bautizó como "La Máquina" (la que no dejó a Terry ser mariscal de campo...).

Los atléticos nos solemos preguntar cómo es posible que un periodista como Carlos Fuentes no tenga ninguna columna en ningún medio, mientras que todos los días tenemos que leer en la prensa deportiva artículos que nos amargan la bilis.