sábado, 12 de abril de 2008

Cuando Fernando se hizo mayor


Por Antonio Sanz en Público y en MaTA-Dor
Estadio de Anfield, en Anfield Road, en el barrio obrero de Anfield. Horas antes del comienzo del partido los pubes cercanos mantienen un ritmo frenético en los grifos de cerveza. Los puestos de comida echan humo. Las planchas de cocina dan salida a hamburguesas, salchichas y a las míticas ‘chips’ que con las salsas amortiguan el río de cebada que transita por el estómago. Mientras, en una estrecha y austera caseta, pero con peso suficiente de historia sobre los ladrillos, aguardan los ‘reds’ una nueva batalla. Desde que pones un pie en el estadio, confirmas que el espíritu de ‘The Kop’ destila energía que se inyecta en los protagonistas. Fernando Torres ya sabe que cuando juega ante esa grada le penetra el veneno del gol. Y esa seguridad se convierte en puntería. Y esa puntería le ha convertido en el jugador más querido del Liverpool. Comparte cartel con Gerrard. El gran Gerrard. El mismo al que admira por su personalidad y por su fútbol. Son quienes reciben más cariño. Ellos, y Benítez. El manager es punto y aparte en Anfield.

El día después de la noche que cayó el Arsenal ha retratado a Torres. Me he trasladado a un domingo no tan lejano. Fernando batió a quien tantas tardes había seguido desde la grada: Molina. Ese gol, con maniobra de sombrero, descubrió a quien ayer asombró. Su entrenador decidió que no atendiese las más de cuarenta entrevistas que aguantaban en lista de espera. Ayer, no recibí cuarenta, pero sí un alto número de respuestas mediáticas, incluido un entrenador metido hoy a periodista, dispuestos a reforzar el éxito de Fernando. Su mejor sonrisa, la que ofreció junto a Mascherano al acabar el choque y que retrató la televisión, es suficiente para conocer su estado de ánimo. Me dicen que Torres se ha hecho mayor. En el fútbol, nació adulto, creció como un veterano con problemas en la escuela y hoy es un niño que se siente tan mayor como demostró en aquella prueba del Parque de las Cruces.

1 comentario:

Anónimo dijo...

soy Fuenlabreño y atletico! ojala torres vuelva alguna vez a deleitarnos al Calderon.