martes, 22 de julio de 2008

El instante que precede a la tragedia


Por Carlos Fuentes*
Uno, que ya tiene una edad aunque aparente mucha más, está en ese momento complicado de la vida en el que no tiene claro si sigue siendo joven o debe por el contrario entrar de una vez en plácida fase en la que el arroz se ha pasado definitivamente y por tanto ya todo es igual, qué más da, para qué esforzarse. A menudo hace cosas que no debería, y sólo cuando ya las ha hecho se da cuenta de que no debió empezarlas. Qué les voy a contar yo a Vds, si a casi todos les pasa lo mismo, sobre todo a ese de la tercera fila que simula no llevar un auricular, a que sí.

El otro día el que suscribe cometió el error de pensar que era un buen momento para retomar la práctica del ciclismo, ya saben, las cosas que tiene ver el Tour. Recién salido de casa, bajando una cuesta irrisoria, se me cruzó una señora. No una señora cualquiera, no, sino una de esas señoras patrias de vestidito azul y bolsa de plástico de la que asoma un puerro, pelo corto y teñido de rubio, brazos cortos y rollizos, brazos letales en las distancias cortas y en especial si quedas a distancia de su uppercut. La visión de esa señora formidable, de la cuesta y del pie trabado en un rastral de esos que ya no se hacen confirmaron lo inminente del fatal desenlace: allí, en una indigna calle de urbanización veraniega, iba el que suscribe a perder la vida entre un Opel Corsa y un contenedor de vidrio. No me lo esperaba, pero así es la vida.

Yo, que pensaba que estas cosas no pasaban, puedo ahora certificar que sí que pasan. Fue ver a la señora y entender lo funesto de la situación, y empezar a ver cosas. Vi mi colegio y la manta que siempre llevaba conmigo cuando era chico, un bote de Colacao amarillo con tapa roja y etiqueta con recolectoras de cacao, vi un pupitre y un flash golosina de piña. Vi la presentación de la serie de Naranjito con ese tirador de penaltis tan agobiado y vi el momento de la liberación de Quini. Vi a Leoncio y a Tristón y a Pepepótamo y a Soso, todos caminando de la mano de María Luisa Seco. Vi el ventitrésefe y vi el onceese, vi a Sabrina en fin de año y vi también un cartel de esos con muchas fotos de helados con los precios del Colajet y el Camijet. Vi al marciano ese que salía con un cartel en los conciertos de los Ramones y vi a Maese Sonoro, vi la guitarra cuadrada de Bo Didley y alguien que de perfil me pareció Marco Pirroni. Vi taxis negros con raya roja y vi un milquinientos tras un autobús azul, vi un Tyrrel de seis ruedas y vi una Cota 49. No vi el día de mi comunión pero sí vi un pincho de tortilla de la piscina a la que me llevaba mi madre de pequeño. Tampoco vi el día en que terminé el colegio, pero sí a una vecina que luego llegó a actriz, qué cosas. Vi una toalla de Coca Cola que tenían el 96% de los niños de la playa, y grandes balones azules de Nivea cayendo del cielo. Vi orugas en procesión y hormigueros en ebullición y vi a Paula creando un alboroto en una tarde de otoño en Madrid.

Vi muchas cosas más que no recuerdo, pero sé que lo último que vi fue un pase en profundidad y un defensa vestido de blanco que se cree que llega y un portero que sale convencido de que despejará la pelota y a un tipo de tranco portentoso que adelantaba al primero y levantaba el balón sobre el cuerpo del segundo con calidad celestial y celebraba el gol chupándose el pulgar, y en ese momento corregí la trayectoria de la bici, di un salto, caí al suelo y abrazándome a la mujer de los brazos poderosos grité:

- Goooooooooooooool

Y la mujer de los brazos poderosos me dijo

- Del Niño Torres, ¿no?

Y aquí sigo, qué cosas.


*Carlos Fuentes tiene el blog 'El Rojo y el Blanco' y escribe artículos sobre Atlético de Madrid en www.eurosport.es
Es una de las firmas invitadas en TKT (www.thekidtorres.com) y uno de los periodistas más leídos en foros colchoneros por su ingenio, humor y sabiduría.

5 comentarios:

Red Howard dijo...

María Luisa Seco, Pepepótamo, Leoncio y Tristón... tú, Carlos, eres del paleolítico por lo menos ;)

A Tgdor, Tapadillo o al mismísimo Torres le sonarán a chino todos estos nombres.

Enhorabuena por tu artículo y gracias.

Anónimo dijo...

Genio y figura el señor Carlos Fuentes.

indi dijo...

Muy bueno... Sabrina, que recuerdos
jejejeje el artículo genial!!! Saludos!!

Red Howard dijo...

Para los que no hayan tenido el placer de ver a Sabrina, vamos a ilustrarlos un poco:
http://es.youtube.com/watch?v=QiJoqrqORAE

http://es.youtube.com/watch?v=_bZr3UpEpx0

de tapadillo dijo...

Algo sí recuerdo de Pepepótamo... La generación de Natanjito nos criamos con todos los dibujos de Hanna Barbera. Mis favoritos eran los Picapiedra. Aunque curiosamente la serie del icono de nuestra generación, Naranjito, nunca la he visto. Apenas habrá tres o cuatro vídeos de Naranjito en todo Internet. Esa nostalgia ochentera, que ahora está tan de moda...

Ayer venía de leer antiguos periódicos, de cuando Torres jugaba en el Atleti, y tres o cuatro lágrimas se me saltaron. Menos mal que don Carlos Fuentes luego me levantó el ánimo con la entrada.