domingo, 2 de noviembre de 2008

El niño del Atleti


Un poco de Historia- Ficción


Por José Antonio Fúster, en la revista Media punta. Cortesía de Cochise.
La última vez que ví a Torres fue hace dos meses. Estaba en el pub de Sammy, en Kirkdale, y no tenía buen aspecto. Sammy me dijo que iba todos los días y se agarraba a la botella. Ya no hablaba con nadie. Solo grunía. Alguna vez, y cada vez menos, algún joven idiota se acercaba al viejo striker y trataba de sacarle una conversación sobre aquellos viejos y buenos tiempos, pero Torres rezongaba: “Nunca fueron buenos, pero sí que son viejos...”

Pero no son tan viejos los recuerdfos cuando te van comiendo...Desde el amanecer hasta la cama; hasta que la botella golpea la moqueta de tu cuarto y te haces bicho-bola abrazado a una mala almohada.


Torres es un hombre... Bueno, sólo una vez, cuando entró en el pub aquél tipo con la Camiseta del Atleti. Se le cayó el vaso y se marchó.


Miento al decir que le vimos llorar... Pero si hubiera jurar que estaba llorando, yo lo juraría.


Hace dos meses, un día, fue al baño a pelearse con la próstata y se dejó la cartera encima de la barra. De entre toda la mierda que llevaba aquella billetera hinchada sobresalía el recorte de un periódico. Sammy y yo nos miramos y sacamos aquél trozo de papel. Era la crónica de un partido contra el Atlético de Madrid en el Vicente Calderón.


No sé español, no sé que decía, pero la foto que dominaba la crónica era la suya, sonriendo, con la camiseta del Liverpool, de rodillas; con el cuerpo para atrás, abrazado a Gerrard, celebrando su segundo gol al Atleti.


Yo miré a Sammy sin entender ni mucho ni nada y le alargué la fotografía. Sammy la miró mucho más despacio. Al final soltó un gruñido y me la volvió a pasar. “Ahí está, ¿no lo ves?”. La volvía a coger y la miré. ¿Qué estaba ahí?. Un tipo feliz, joven, con la camiseta de un grande de Europa, abrazado a un jugador de leyenda... La sonrisa de “The Kid”...


Sammy, no veo...- Mira el fondo¿El público?. Caras antiguas de hace cincuenta años, de principios de siglo. Dios, sí; ahí estaba. Era un niño pequeño. ¿Qué tendría, nueve años?. Lleva la Camiseta del Atleti. Está llorando. Levanté la vista. Torres había vuelto.


-¿Con qué derecho hurgas en mis cosas?


- ¿Hicistes llorar a un niño del Atleti?. ¿Fue eso, Torres?. Dí, ¿fue eso?


Me miró con furia y asco, y dijo:


- Ojalá hubiera estado lesionado.No vi llegar el puñetazo. La botella cayó sobre la barra. Me arrancó el recorte y se largó. Aquella fue la última vez que ví a Torres.


Aquél viejo striker del Liverpool.

10 comentarios:

juan dijo...

BUENÍSIMO!!!!

Anónimo dijo...

No lo pillo

*** dijo...

La verdad que espero que solo sea ciencia ficcion, y jamas se agarre a una botella, y sueñe con la gloria perdida......
Es inteligente y todos sabes que jamas ocurrira eso...

tgdor_ dijo...

A mi la verdad que mucho no me gusta. Es como si Fernando le debiera algo al Atlético, cuando es totalmente a la inversa...

Anónimo dijo...

Yo espero que lo del partido de esta semana en Anfield, se repita en un futuro no muy lejano, con Torres jugando con el Atlético.

dulce9locura dijo...

Este artículo venía en la revista Media Punta que repartieron el día del Atleti-Liverpool en el Calderón. Y sinceramente, me ha hecho la misma gracia que el dia que lo leí, ninguna. No me gustó nada, ni ciencia ficción ni nada. No creo que fuera el día para repartirlo. Parece mentira que después de tantos años, no sepan como es Fernando...

Creo que Ángel y Luis recuerdan mi cara después de leerlo.

de tapadillo dijo...

Él relato es un pelín cruel, y araña por dentro. Quizás la intención del autor era más bien crear algo de desasosiego. Pero no creo que le recrimine nada a Torres. Al contrario, le imagina un corazón tan rojiblanco, que la vista de una camiseta a rayas le conmueve, y el recuerdo de un niño del Atleti llorando en las gradas (quizás como él cuando tenía 9 años), el recuerdo de esos sueños de niñez, le persigue toda su vida.

Pero espero que, si Torres le marca al Atleti este martes, no acabe como imagina el autor. Creo que siempre tendrá una heridita abierta. Pero nunca caería en la destrucción.

Stubbins dijo...

Literariamente, no está mal.

En esta revista Alvarito Arbeloa, como diria el buen amigo de este blog José Manuel Diaz, hace sus pinitos como articulista.

de tapadillo dijo...

Por cierto, el gol de Agüero ayer... ¿no recuerda un poco al de Torres al Mallorca, precisamente cuando entrenaba Manzano? Los dos fueron de vaselina; Torres disparó desde fuera del área, y Agüero engaña al portero y dispara al otro lado.

Cada vez es más posible que Torres le marque al Atleti. Parece ser que estará completamente recuperado el martes, y que lo más probable es que empiece en el banquillo... (Por cierto, Amaral estará en el palco de Anfield)

Anónimo dijo...

Torres puede ser el Dragón Rojo del último disco de Amaral. El gato negro que no lo lleven a Anfield por si acaso.

" PLEASE, NO MORE INJURIES FOR TORRES"