viernes, 7 de noviembre de 2008

Torres se expresa como un red de pro

Si hiciéramos un concurso para ver qué periodista tiene más mala leche, la cosa estaría muy reñida. Ojo al titular de Público: "El Niño celebra el gol de penalti de Gerrard y no el de Maxi". También podría haber dicho que 'Torres tiene frío y se pone una bufanda' o 'Termina el partido y Torres se marcha' o 'Torres tiene sed y bebe un vaso de agua'. Porque claro, pedazo de... (iba a decir cabrón), lo que no creo que esperes es que si Torres tiene frío se quite la chaqueta, o si termina el partido que Torres se quede a dormir, o que si Torres tiene sed que se coma un perrito ¿no? Pues entonces ¿qué quieres? ¿Qué Torres no celebre un gol que ayuda a que siga progresando en su palmarés? ¿Que celebre el gol de Maxi que le daba más posibilidades de quedarse fuera de Europa, como cuando militaba en el Atleti, que estuvo así muchos años? ¡IMBÉCIL!


El Niño celebra el gol de penalti de Gerrard y no el de Maxi

E. MARÍN en Público
A la entrada de la Liverpool Club Store, situada en la céntrica y neurálgica Williamson Square, lo primero que se atisba es un maniquí que luce la camiseta de Torres y que, brazos en alto, ondea una bufanda de la Peña Atlética Fernando Torres de Fuenlabrada. Antes, una foto gigante suya celebrando un gol con los reds, con el fondo de la bandera española, decora la fachada izquierda de una de las tiendas oficiales que el Liverpool tiene repartidas por la ciudad. Mientras, en el escaparate de la derecha, su imagen se repite, esta vez ejerciendo de modelo con una sudadera del club.

También el programa oficial del partido, que se vende a tres libras, le dedica la portada y un amplio reportaje en páginas interiores en el que se recorre su carrera desde que estaba en las categorías inferiores del Atlético.

Todo estaba preparado ayer en Anfield para que El Niño se enfrentara, aunque sólo fuera unos minutos, a su ex equipo. Sin embargo, esta vez tampoco pudo ser. Como ya sucediera en el Calderón, Torres tuvo que ver el partido desde la grada. Rafa Benítez, que mantuvo escondida su convocatoria hasta última hora, decidió no arriesgar con su lesión le y le dejó fuera de la lista.

A la llegada del Liverpool a Anfield, y con la figura de Rafa Benítez sobresaliendo entre todas, los aficionados ingleses corearon el nombre de Fernando Torres. Rivalizaban, a la par que coincidían con los cánticos de los hinchas del Atlético que se agolpaban al cobijo de la valla que da acceso a la tribuna principal, coronada en su frontal con el mítico Youll never walk alone.

Hora y cuarto antes del partido, Torres saltó al césped de Anfield en compañía de su Olaia, su novia, y se acercó a la Century Stand la tribuna del Centenario para saludar a los muchos aficionados del Atlético que ya habían tomado posiciones. Los gritos de ¡Fernando Torres, Fernando Torres! no se hicieron esperar, y El Niño fue aclamado por una afición que le admira casi tanto como le añora. De camino al túnel de vestuario, el delantero del Liverpool saludó a Ricardo Sánchez, jefe de seguridad del Atlético, con quien se fundió en un cariñoso abrazo.

Sin embargo, cuando la pelota se puso en juego, Torres no ocultó el escudo que defiende. Apenas gesticuló cuando Maxi adelantó al Atlético en el marcador. Cerrar los ojos y morderse los labios fueran las únicas y tibias señales de decepción que enseñó. Luego, alzó la mano cuando Anfield reclamó un penalti por manos de Perea. Más tarde, pareció suplicar más calidad ante un error de su equipo. También lanzó un improperio entredientes ante una ocasión fallida de los reds y se tapó el rostro en otra. El penalti a favor de su equipo lo aplaudió. Y cerrando los puños, celebró el tanto de Gerrard.

7 comentarios:

Red Howard dijo...

Perdón por haber utilizado los términos 'cabrón' e 'imbécil' con este tipo, sé que está mal... ¡¡¡porque tenía que haber utilizado improperios mucho mayores!!!

Lo siento de veras, Fernando, ojalá te quedes toda la vida en Inglaterra siendo igual de feliz que ahora, porque entre españoles es difícil evitar la envidia, la mala leche y demás 'virtudes' propias de los latinos.

¡QUE TE VAYA BIEN, LEÑE!

Jorge-George Olmos dijo...

Lamentable el articulo del periodista por decir algo por que este tio es digno del Tomate,a este personaje no le importaba el partido o si cuando paso Torres cerca de la aficion del Atleti fue ovacionado,a este personajillo lo unico que le importaba era poner mas mierda de la que hechan en el futbol español,es asi de facil.
Que razon tienes Red Ojala se quede alli toda la vida.Por que aqui en España partido tras partido tenia que demostrar que es un pedazo delantero,si Torres marca el Gol de Alemania jugando en España Pobrecillo dia si y dia tambien con su examen particular.A estas Noticias(por no decir tebeos de superlopez)no hay ni que mirarlos,solo las fotos.Yo hice referencia en mi blog sobre las Disculpas http://atletico-liverpool.blogspot.com/

Anónimo dijo...

Una pena que los periodistas de este bendito pais sean tan partidistas y tan poco objetivos cuando escriben. Ni el que lo ha escrito se cree lo que dice pero lo mejor e pasar de ellos.

Torres hizo lo que tenía que hacer, y aunque lleve al Atlético en el corazón sus intereses deportivos ahora son otros.

Un desastre de artículo del susodicho en cuestión.

Saludos

tgdor_ dijo...

Es una vergüenza. Lamentable. Lo que venimos diciendo, una reacción normal de un futbolista normal.

tgdor_ dijo...

Red, no tienes que disculparte. A veces, los calificativos se quedan cortos.
Después de lo visto en España en los últimos años, si que sería bonito verle acabar su carrera en Liverpool como la mayor leyenda del club inglés. Pero, terminar en el Atleti será su preferencia, y también la de todos sus seguidores que queremos lo mejor para él.

Luis JFT96 dijo...

Aparte tiene varios errores, el "Century Stand" en realidad se llama "Centenary Stand" y el lugar donde se situaron los atléticos se llama "Anfield Road Stand" o Annie Road.

Así que ya sabéis que si decís Anfield Road os estáis refiriendo a un fondo, no al estadio.

Lo de ir a saludar a los atléticos es un detallazo, será que es del Atleti.

de tapadillo dijo...

Aquí otra perlita que escribió el mismo autor para Público, la mañana del partido. Escrito también con muy mala baba. "Como alma que se vende al diablo"...

El niño sin su pijama de rayas

Como si de un guiño caprichoso del destino se tratara, Torres no pudo enfrentarse al Atlético en el Calderón, pero en cambio sí podrá hacerlo esta noche en Anfield. Aunque su pasado, y posiblemente también su futuro, está ligado al equipo madrileño, su presente le pertenece al Liverpool.

Como alma que se vende al diablo, suya fue la última palabra para abandonar el Atleti, por más que desde el Manzanares le abrieran las puertas en una decisión difícilmente comprensible en un fútbol cada día más desarraigado y, por tanto, tierra de mercenarios. El Atlético no traspasó al Liverpool un futbolista, sino un símbolo, y eso es algo que tarde o temprano pasa factura. Por ejemplo, esta misma noche.

El Niño, The Kid a orillas del Mersey, se ha recuperado a tiempo para ejercer de anfitrión. Rafa Benítez, tan precavido como siempre y cada día más zorro, le dio ayer un 70% de posibilidades de jugar ante su ex equipo.

Desde el banquillo
De momento, y no es poco, Torres empezará el partido en el banquillo. Todo dependerá del devenir de los acontecimientos y de si Benítez considera oportuno brindarle la ocasión de intentar morder la mano que le dio de comer hasta convertirle en lo que es. Aunque no se le ha oído recalcarlo, todo hace indicar que en caso de marcar un gol Torres no lo celebrará, si bien este gesto difícilmente sería entendido en Anfield, quien ya le siente como suyo y podría sufrir un repentino ataque de celos.

En el Atlético, basta con palpar el ambiente de la numerosísima expedición para comprender que es un partido especial. El Consejo rojiblanco en pleno, viejas glorias del club y alrededor de 2.500 aficionados desplazados en nueve vuelos chárter. Los motivos para darle tan elevada consideración son diversos.

Por un lado, el hecho de que visitar a uno de los grandes de Europa contribuye en cierto modo a la recuperación de esa grandeza perdida, empresa a día de hoy encomendada a un futbolista que marca las diferencias como es Agüero. Sobra con ver la protección especial a la que es sometido el argentino por los servicios de seguridad del club. El Kun es un diamante, y quienes no tuvieron remilgos en vender a Torres es de suponer que tampoco los tendrán para hacer negocio con él.

Otro de los motivos que hacen especial el partido tiene que ver con la emotividad. Es ahí donde reaparece la figura de Torres, el ídolo traspasado a una hinchada que más que idolatrar prefiere mitificar a sus futbolistas. El llamado Spanish Liverpool ha ganado una enorme pegada con la llegada de El Niño y por primera vez en muchos años los scours sueñan con ganar la Premier. Esta es la asignatura pendiente de Benítez, de ahí que no sería de extrañar que el madrileño diera por bueno un empate ante el Atlético, tal y como hizo en la ida. Los de Aguirre tampoco le harían ascos a este resultado, pero evidentemente el partido hay que jugarlo.

El tercer y último motivo que hace especial el Liverpool-Atlético tiene que ver con Anfield, donde la liturgia del fútbol se lleva a su máxima expresión. El cartel que recuerda que This is Anfield, el cántico sentido y estremecedor del Youll never walk alone, las canciones dedicadas por The Kop, la grada más emblemática del estadio del Liverpool... Con todo esto, y un equipo made in Benítez, se mide esta noche el Atlético. Pocos son los optimistas que se atreven a apostar por una victoria rojiblanca, aunque tener a Forlán y Agüero permite lanzarse un farol. ¿Se atreverá Aguirre?.