viernes, 5 de marzo de 2010

Reina, el guardián de Anfield.


Por Stubbins. Pepe Reina bajaba las escalerillas del estrecho pasillo que conduce de los vestuarios al césped de Anfield y observaba por primera vez el cartel de “This is Anfield” del que tantas y tantas veces había oído y leído referencias en las semanas previas al partido. Antes de bajar esas escalerillas, Pepe había escuchado, a buen seguro nervioso y admirado a partes iguales, el rugir de todo el estadio entonando el "You’ll Never Walk Alone", previo a la salida de los jugadores. Todo lo leído, todo lo escuchado acerca de la liturgia habitual previa a los partidos a disputar en el mítico estadio del Liverpool, todas esas menciones quedaban reducidas a añicos. Todo aquello le parecía majestuoso. A cualquier futbolista y a cualquier buen aficionado se lo parece. Tras el obligado paso bajo la encíclica que Bill Shankly dictó, Pepe ponía el primer pie en el césped de una de las catedrales del fútbol mundial.

Ese día era el 19 de abril del año 2001 y Pepe Reina defendía el marco del FC Barcelona en la vuelta de la semifinal de la Copa de la Uefa que el Liverpool acabó consiguiendo tras vencer al club catalán. Poco imaginaba aquel joven cancerbero de 19 años, que aquel estadio, que aquella afición y aquel marco iban a ser suyos. Y lo cierto es que algo de todo eso debió percibir Reina, cuando al volver al césped tras el descanso y dirigirse hacia la portería de The Kop, la grada más célebre el fútbol universal le recibía con una cerrada ovación. Pepe repleto de ingenuidad, giró la vista y comprobó que tras él, no había ningún jugador del Liverpool. Aquel recibimiento iba dirigido a él. Acababa de vivir en sus propias carnes una de las tradiciones más ancestrales de los Kopites.

De ese joven adolescente, al Pepe Reina de la actualidad, no tan solo median nueve años. También cambios de club y zamarra. De la blau-i-grana a la amarilla del Villarreal y posteriormente emprender la aventura británica y enfundarse la zamarra y los guantes reds para defender la portería de Anfield. En todo este periplo de prácticamente dos lustros, el portero internacional español ha evidenciado una notable madurez bajo los palos, que le ha llevado a convertirse en toda una garantía de seguridad para el portal del Liverpool FC. Una seguridad que los supporters del Liverpool no gozaban desde la marcha de una auténtica leyenda. Ray Clemence.

Pocas similitudes guardan ambos guardametas en cuanto a estilismo. Mientras Clemence era un portero británico atípico con un estilo y apariencia más bien italiana, con su espigada y agigantada figura, movimientos aparentemente torpes pero seguros y colocación siempre perfecta, Pepe es un guardameta atlético, de movimientos ágiles y felinos que le permiten llegar a los balones más inverosímiles. Pese a esas diferencias, Pepe Reina lleva camino de convertirse (si no lo es ya) en el más digno sucesor del guardameta más laureado de la historia del Liverpool y que mayor huella dejó entre los supporters.

Y es que la evolución de Reina bajo los palos ha sido notable, alcanzando en este presente ejercicio sus mayores cotas de evidencia y brillantez. El portero que llegara en julio del año 2005 al Liverpool Campeón de Europa de la mano de Rafa Benítez, pese a haber obtenido 3 galardones de "Golden Glove" al portero menos goleado del campeonato en sus primeras tres campañas, siempre dejó alguna sombra de duda en su rendimiento.

En su primera temporada, Reina alzaba el título de la FA Cup, en una final en la que fue protagonista principal al detener 2 penaltis en la dramática tanda de la muerte súbita frente al West Ham United. Esa final bien pudo haber significado un nubarrón negro en la hoja de servicios del portero madrileño, tras encajar dos goles en los que Reina no estuvo para nada acertado. En la prórroga que precedió a los lanzamientos de penaltis, Reina se rehizo y protagonizó una serie de paradas tan espectaculares como determinantes que propiciaron que el título viajara a Anfield cuatro años después.

Ese partido, bien pudiera ser una muestra del rendimiento de Reina durante las pasadas temporadas. A Reina se le intuían maneras y oficio pero la alternancia de brillantes intervenciones, con otras acciones de demerito, provocaba la aparición entre algunos supporters de un interrogante sobre si Pepe se trataba de un meta de plenas garantías. Toda esa duda se ha desvanecido por completo durante esta campaña.

Está claro que con 27 años todavía, Reina tan solo está empezando a ofrecernos lo mejor de sí mismo como guardameta. Aquel diamante en bruto que pisara Anfield con 19 años por primera vez, es hoy un portero totalmente asentado y realizado. Reina al que nunca se le discutió sus fenomenales condiciones, le ha sumado esta temporada una seguridad, aplomo y determinación a todas sus acciones, que le han convertido en uno de los jugadores más destacados de la presente campaña.

Y esa mejora se hace evidente en las salidas aéreas para recoger o rechazar los balones colgados al área red. Los grandes porteros, son aquellos que no limitan su campo de acción a la raya de gol. El buen portero debe saber emplearse en el área chica, su área. Y en ese apartado, Pepe Reina hoy en día ha dado un salto de calidad enorme. Pepe atrapa o rechaza de contundente puñetazo una inmensa mayoría de esos balones con una solvencia incontestable. Esa seguridad, aflora de manera indiscutible en sus compañeros de zaga, que perciben en el portero madrileño un seguro de vida de plena fiabilidad tras sus espaldas.

Pero Reina no tan solo ha crecido en sus prestaciones como guardameta. Su rol dentro del vestuario y entre sus compañeros es innegable y se puede comprobar perfectamente en las “red bubbles” que en su día implantó Gérard Houllier y que en los últimos partidos, los jugadores han retomado para darse el último ánimo antes del pitido inicial. Si alguna vez una indiscreta cámara se infiltra en esos corrillos de los once jugadores reds, se puede observar perfectamente como quien arenga a sus compañeros, quien da la última palabra, no es ni Gerrard ni Carragher. Es Pepe Reina. Garantía bajo los palos. Voz autorizada en el vestuario. Y un tio al que merece la pena conocerle en persona. Por muchos años de gloria red, Pepe.

8 comentarios:

Jorge-George Olmos dijo...

Espectacular documento
Pepe Reina ha mejorado mucho, en su epoca del Villarreal(lo vi en directo) su juego con los pies era "peligroso" hoy en día Pepe Reina es un seguro con los pies y más aun con las manos, me acuerdo la frase que nos dijo su padre, "el problema" de Pepe es que delante suya tiene a un tal Casillas.

Un tío bueno en un vestuario de los que hacen vestuario.

Gracias por el Post Stubbins

Anónimo dijo...

Stubbins te has salido... fantastic piece!

Un abrazo,
Mode

el Churi dijo...

PE PE PEPE PEPE PE PEEEE!!!!
PE PE PEPE PEPE PE PEEEE!!!!

Gran Post!

Red dijo...

Muy bonito el artículo. PLAS PLAS PLAS

Deißid dijo...

Esta claro que Pepe es de los mejores del mundo, sino fuese por Casillas...y bueno, este año si el Liverpool recibe mas goles es porque la defensa no esta muy acertada (sobre todo en el primer tramo de temporada) porque Pepe sigue en forma (como demostro ante los Rovers).

Por cierto, yo en un portero valoro muchisimo el juego con los pies, y es de los mejores junto con Bravo (Chile) por ejemplo

Un saludo

Luis JFT96 dijo...

Tremendo artículo, gran trabajo Stu.

Jorge, aún recuero los !uy! del Calderón cada vez que le llegaba un balón a los pies (por muy fácil que fuera), por un fallo con los pies que tuvo en un partido contra el Atleti.
Como gracieta estaba bien, pero no estaba fundamentada ya que de aquella ya era bueno con los pies.

Rojazo dijo...

Pepe Reina es un porterazo. No hay partido que no haga algún "milagro", o más de uno, que nos salve los puntos. Yo, ahora mismo, no lo cambio por nadie.
Y como persona debe ser la hostia. ¡Cómo me gustaría tomarme unas cañas con él en La Tasca!

Pozo+10™ dijo...

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Abrazo!!!