jueves, 3 de junio de 2010

Los agujeros de Fernando Torres



El rastro que le queda de la lesión en la rodilla derecha es una cicatriz que muestra como herida


diario ElMundo (enviado especial a Schruns)



A medida que desde España se sube por Europa hay un futbolista de la selección que genera cada vez más pasión. La gente le reconoce y se lanza a por él como las chicas de los años 60 a los Beatles. Fernando Torres no puede pasar desapercibido ni tras su radical cambio de look, ni por aparecer menos en los campos de entrenamiento a cuento de su cuidadísima recuperación física, tras las intervenciones a las que fue sometido en su menisco derecho el 16 de enero y el 19 de abril. Entre medias, disputó su partido número 72 con la selección española (ante Francia). Hoy no piensa en otra cosa que en poder jugar el número 73 y marcar su gol 24.

Ayer, se libró de la paliza matinal a la que Vicente Del Bosque sometió a sus jugadores. Se quedó en el gimnasio trabajando a menos intensidad porque el ritmo de trabajo desde que se cumplieron los plazos de reposo ha sido espectacular. Está preparado para todo, pero la vigilancia con él es extrema. Por la tarde, regresó con el resto de sus compañeros y todo parecía en orden. Torres es consciente que las pequeñas distancias son las más grandes, y más en su mundo. En su caso, estar perfecto supone saltar un escalón y dejar a los defensas en el de abajo.

Ayer una niña le esperó en la puerta del hotel con una bufanda del Liverpool y una camiseta de la selección española para que se la firmara en la espalda. Habló con ella en un muy buen inglés y la tranquilizó respecto al estado en que llegará al Mundial. El interés de Del Bosque es hacerle jugar un rato el próximo día 8 en Murcia.

La ilusión le desborda. No quería perderse el torneo y lo ha conseguido porque puso todo el interés en ello. Nos muestra su rodilla derecha y se le aprecian perfectamente un puñado de agujeros cicatrizados que dan grima. A él no. Los señala y clara cuáles corresponden a las intervenciones y cuáles a heridas de otras guerras superadas. Se le ve feliz, muy simpátic, fino y fuerte. A sus 26 años y su paternidad (Nora tiene 10 meses) es un personaje valiosísimo.

1 comentario:

daviniaaa dijo...

Me gusta el último párrafo :) y puedo dar fe de que se le ve muy feliz y está super simpático y agradable por lo menos el día 25 estaba asi y todo el tiempo que estuvo firmando y todo :)