sábado, 26 de marzo de 2011

España 2-1 República Checa


Cuatro de cuatro. España sigue contando sus partidos en la fase de clasificación por victorias y mueve ficha hacia Polonia-Ucrania 2012, aunque no sin trabajo y sufrimiento. En Granada La Roja tuvo que sobreponerse al ‘efecto Suiza’, táctica oscura que recuperó República Checa para intentar contrarrestar el fútbol aseado de los campeones del Mundo. Al igual que el equipo de Omar Hitfeld en el debut del Mundial, se encontró Chequia con un gol inesperado, el que consiguió Plasil cuando España desplegaba su mejor juego. A partir de ahí, cerrojazo descarado que esta vez no aguantó hasta el 90’, a pesar de la excelente intervención de un soberbio Petr Cech bajo palos. La incorporación del ‘9’ en la segunda mitad por Xabi Alonso oxigenó ideas hasta desembocar en un espléndido doblete de David Villa, el segundo de penalti tras un derribo a Iniesta. La victoria da alas a La Roja para elevar su vuelo hacia la Eurocopa, líder y con seis puntos de ventaja sobre los checos. Próxima cita, en Lituania el martes 29.

Torres fue suplente de inicio en el esquema de Vicente del Bosque, aunque saltó al terreno de juego tras el descanso para cambiar la faz del partido. Lo vio el Seleccionador en el primer tiempo, llamando al fuenlabreño a calentar en el 34’. Y es que fue el elegido para airear a un equipo atascado en la búsqueda del gol y, con su incorporación, España ganó en profundidad y mordiente. Con inteligentes movimientos en la zona de influencia arrastró a los centrales, fabricando huecos para las internadas de Villa e Iniesta. Generó peligro con sus conducciones en el área y buscó puerta, aunque Cech le denegó el gol con un paradón a su remate cruzado en el último minuto del partido.



La Roja salió a morder. Espoleada por el aliento de una grada entregada la campeona del mundo arrancó fiel a su estilo. Siempre con el cariño al balón como bandera, combinando en transiciones vertiginosas, abriendo a bandas y con una conexión perfecta entre líneas. Con semejante arrancada el peligro no podía tardar en asomar la nariz por Los Cármenes. Primero Iniesta le pegó a pase de Xabi Alonso. Después el donostiarra probó con la zurda. En ambas ocasiones la mano de Cech impidió ver el primero. Villa con la diestra y Capdevila de cabeza se sumaron al asedio y derribo de una Chequia desbordada por todos los flancos. Navas era un cuchillo de doble filo por la derecha, haciendo mucho daño con sus internadas y quiebros, a la vez que los movimientos de Iniesta y Villa arrastraban a la línea defensiva.

El transcurso de los minutos calmó momentáneamente el recital. Incluso República Checa se atrevió a salir de la cueva, pero Villa se encargó de recordar quién reinaba en Granada. Todo era de color rojigualda en la contienda, pero el capítulo dio un giro imprevisto a manos de Plasil. Primera llegada a puerta, primer gol. El checo zigzageó hacia la frontal y de primeras soltó un zurdazo ajustadísimo al palo derecho. Ni la espléndida estirada de Casillas fue suficiente para evitar que el cuero se colara en la red ante la atónita mirada de españoles y checos. Golazo y jarro de agua fría. Tocaba remontar y todo el grupo se arremangó para buscar la igualada. Retomaron el mando del partido y Villa pudo empatar con otro cabezazo franco en el área a centro de Arbeloa, pero Cech, otra vez, impidió un gol que parecía cosa hecha.

Vicente del Bosque cambió pieza en ataque y con ella su esquema. Torres entró por el amonestado Xabi Alonso, para hacer las veces de ariete que rematara el aluvión de envío que castigó el área checa. Frente a la nueva propuesta local República Checa avanzó en contundencia defensiva, empleándose con dureza para cortar de cuajo los intentos de La Roja por dar la vuelta a la situación. La iniciativa, el balón y el partido era en exclusiva para los Campeones del Mundo, aunque la sobrepoblada defensa espesó la fluidez del juego español. Aún así Torres, Cazorla y Villa buscaron en gol con ahínco aunque sin acierto, al igual que Iniesta y Navas. Bien la falta de acierto, bien el buen hacer de Cech mantenían el partido cuesta arriba.

La clave para La Roja era esperar un error que acabaría por llegar. Al nivel del equipo español se trataba de esperar la ocasión, el momento justo y cocinarlo con la calidad que posee España en todas sus líneas. Y Villa encontró ese momento. Recibió el balón de espaldas, avanzo en paralelo a la frontal para abrir hueco, amagó y liberó su zurda para batir a Cech. Estalló Los Cármenes con el empate sin saber de lo próximo que estaba el 2-1. Iniesta cayó en el área derribado por una entraba al tobillo y Villa transformó en remontada la pena máxima. Tocó Cech el cuero, aunque la potencia del disparo impidió al meta del Chelsea parar lo inevitable.

No murió con la ventaja el empuje de La Roja. Quería más y lo demostró en una ocasión de Fernando Torres, que controló con el pecho un balón bombeado de Villa y disparó cruzado. Se marchó fuera en esa ocasión, aunque tuvo una segunda que Cech atajó denegando el gol al ‘9’. Fernando controló en el área y disparó seco, cruzado al segundo palo, pero Cech rechazó el disparo denegando el 3-1. Al final victoria y tres puntos de máximo valor para el objetivo de La Roja: estar cuanto antes clasificada para la Eurocopa 2012.


www.fernando9torres.com

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