jueves, 29 de marzo de 2012

La calidad no se evapora

Un colega de quien firma estas líneas lo recordó vía Twitter: “La calidad nunca se evapora”. Alfonso Loaiza tenía razón. Es que de los malos momentos vuelven los grandes. Cinco meses sin marcar un gol valieron la crítica –negativa- de casi todo el mundo. Incluso la burla de las parodias de Toquero, Guardiola y Mourinho en Goal.com… Fernando Torres era el hazmerreír de muchos de los que ahora sólo pueden elogiarle. Algo similar ocurre con Kaká. Ambos pasaron de ser olvidados, a ser determinantes.  Cuando mente y cuerpo se ponen de acuerdo, no hay voces ni editoriales que hagan daño. Su inteligencia y talento son inagotables, pese a quien le pese, digan lo que digan.

Si Chelsea y Real Madrid tienen pie y medio en las semifinales de la Champions League, buena parte de la culpa la tienen el delantero español y el centrocampista brasileño. En Portugal, el ex ariete del Atlético de Madrid fue tal vez el punto más alto del equipo inglés. Además de la asistencia a Salomon Kalou (la cuarta en el campeonato, sólo superado por Karim Benzemá y Nicolás Gaitán en ese rubro) para el 0-1 final, el Niño Torres ha sido clave en el triunfo británico y, con su invalorable aporte, encaminó la eliminatoria en favor de los de Roberto Di Matteo (el reconocimiento también vale para él: tremendo trabajo desde que cogió la plantilla Blue tras la salida de André Villas-Boas).

Porque un día volvió, y fue ante el Leicester el 18 de marzo, por la FA Cup. Se reencontró con su mejor amigo, el que puso brillo a su apellido. El gol le devolvió la confianza a Torres, que había llegado a Stamford Bridge en enero de 2011 procedente del Liverpool como fichaje estelar. Las ilusiones puestas en el atacante se apagaron a medida que su mala racha frente al arco rival se estiraba, al punto de -por primera vez en mucho tiempo- no ser convocado para la selección española por Vicente del Bosque.

La paciencia de la afición londinense y de muchos sectores de la prensa se agotaba. En Portugal, el míster italo-suizo le dio una nueva oportunidad desde el inicio, respaldando la calidad y el sacrificio del español. Porque si algo no se le puede reclamar a Torres es su clase y dedicación. Tanto es así, que di Matteo dejó en el banquillo inglés a un símbolo como Didier Drogba, responsable máximo del pase a cuartos después del partidazo realizado en la vuelta contra el Nápoles. El Niño pagó con un partido de primer nivel y una asistencia deliciosa al marfileño Kalou, quien sólo tuvo que empujar el balón a la red tras el desborde a pura potencia del español.

Fernando Torres y Kaká o el regreso de dos grandes que nunca se fueron. Ayer olvidados, hoy determinantes. El fútbol les da revancha porque que la calidad, queda claro, no se evapora.


Nicolás de Marco

4 comentarios:

daviniaaa dijo...

La forma es temporal, la clase permanente :D

Anónimo dijo...

... por supuesto que la clase no se evapora; yo siempre he sido de los que he dicho que a jugadores como Kaká, Torres, Ibrahimovic, Sevtchenko (entre otros)no se les puede denostar y faltarles de esa manera al respeto porque hayan tenido algún bajón en su carrera (ya sea debido a lesiones, a cambios de equipo con sistemas distintos, o lo que sea...); y siempre he dicho que los que los han criticado de una forma tan salvaje y les han faltado al respeto poca idea tienen de fútbol y poca vista para ver donde está la clase y la calidad.

Larry.

kar_liss dijo...

Admiro la paciencia y el profesionalismo con los que Fernando ha manejado toda esta situación desde su traspaso al Chelsea, esto no sólo habla muy bien del fútbolista sino de la gran persona que él es :)

narfb dijo...

Es cierto, no ha tenido una mala palabra para nadie con todo lo que le ha caido... Sabía que sólo con tiempo y esfuerzo podría levantarsey lo está consiguiendo con creces.