jueves, 16 de agosto de 2012

Puerto Rico 1 - España 2


Compromiso superado
El 'bolo' veraniego de Puerto Rico no pasará a la historia por su belleza o por su resultado. Si acaso por un botín que obtendrá España, dos millones de euros, cuyo fin no justifica los medios. A fin de cuentas, el único que ha ganado de verdad con este encuentro fue Villar y sus secuaces en su ya conocido afán de recaudar paseando por el mundo a sus niños prodigio. Jugar en un hábitat tan poco motivador debe ser complicado para cualquier profesional. Imagínense si hablamos de tricampeones. No por el rival, respetable pero flojo hasta aborrecer. Cruzar el charco para correr a la hora de la siesta, con 35 grados y un 75% de humedad, ver cómo el encuentro empieza quince minutos tarde por una organización de barrio y, para colmo, tener que soportar más de una patada a destiempo en un césped postizo y peligroso, invitaba a esconder el pie. E incluso, sería justificable, a simular una jaqueca y correr el turno. El debut liguero asoma. Y nada de eso ocurrió. Estos internacionales se olvidan de todo cuando ven un balón correr. Ninguna de estas estrellas quiere desperdiciar ni un solo minuto de sus carreras. Sobre todo cuando sonríen juntas cada cierto tiempo. Por eso la Roja dio una imagen estupenda en el primer tiempo y, a pesar de desfallecer después, no se conformó con ganar. Siempre buscó golear, gustar, fidelizar. Lo de siempre.

Vaya por delante, para la tranquilidad general, que sólo los atléticos tienen un motivo para la preocupación. Juanfran fue el único lesionado y peligra su concurso en Liga y en la Supercopa de Europa. Madridistas y culés, respiren tranquilos. Del Bosque dosificó a sus jugadores con más mimo del que tuvieron otros seleccionadores en la extensa jornada internacional. De Arbeloa tiró por el agujero en el lateral derecho. A Ramos y Piqué los alternó. Un tiempo para cada uno. Como a Xabi y Busquets. A Albiol le dio el partido enteró para que se rodara. Igual que a Cesc. A Iniesta lo sustituyó iniciada la segunda parte. Y a Casillas, Valdés y Pedro los reservó para el fin de semana. Pocos pueden quejarse. Y si lo hacen serán ingleses. Reina, Cazorla y Torres sudaron de lo lindo.



Del Bosque intentó mantener la mentalidad ganadora por encima de cualquier otra virtud. Se levantó más de su banquillo en toda la Eurocopa. Metió en su once a cuatro finalistas el 1 de julio contra Italia y lo aderezó con la extramotivación de Reina, Juanfran y Albiol (tres de los cuatro que no se estrenaron en la última conquista) y Monreal, más la velocidad de Navas y el empeño de Torres. Llorente tuvo que esperar. Otra vez.

El invento del seleccionador, que igualó a Clemente en internacionalidades, funcionó de salida y se gripó según avanzaba el partido y crecían las precauciones. España pudo golear en la primera media hora y si no encontró su objetivo fue por Gaudette, el portero local, y por los disparos al aluminio, lo que antaño era madera. Piqué disparó primero al palo. Torres tuvo otra gran oportunidad con la cabeza. Alonso probaba de lejos mientras Navas e Iniesta desbordaban por las bandas. Nada de nada. Puerto Rico defendía atrás, por acumulación (todos menos uno) y el gol no llegaba. Hasta que Cazorla abrió la lata con una de sus balas puntiagudas. El 0-1 era justo y corto. España había logrado transformar la euforia puertorriqueña en desesperación por perseguir, sin éxito, sombras. Cesc aprovechó la depresión y sentenció antes del refresco. Su volea se la debe a la caridad de Navas, un punzón en la derecha.

Los cambios en España llegaron por obligación. Juanfran tuvo que dar el testigo a Arbeloa por un susto en la rodilla. La inclusión de Llorente tampoco podía esperar. Cualquiera le dejaba sin minutos tras la Eurocopa. Ramos, Busquets y Silva también participaron para dar relevo a Piqué, Xabi e Iniesta. Las modificaciones en la pizarra, necesarias en pretemporada, confundieron el camino. Se ralentizó aún más el juego y sólo se llegaba con balones directos o dardos alejados. Tras probar con un solo mediocentro al empezar, se pasó a jugar con dos delanteros centro y más tarde se 'arriesgó' con una defensa de tres. Mucho cambio. Mucho lío.

Puerto Rico encontró oxígeno en la falta de ritmo 'cañí' y por ahí se topó con una oportunidad inesperada. Gaudett sacó desde la portería alejando el balón más que queriendo jugarlo. Su envio encontró la cabeza de un socio y la pasividad de la defensa española. Cintrón corrió en busca del cuero peinado y, dejando atrás a Ramos, batió por bajo a Reina. Fue un aviso que avivó de nuevo a España. La locura se desató en Puerto Rico con un resultado que no se vio más veces amenazado. Puede que fuera parte del contrato para hacer migas y asegurar una visita futura. Con Villar nunca se sabe.

5 comentarios:

karlissmeg dijo...

Quizás lo que más me alegra es que ya haya terminado, que Fernando no salió lastimado y verle con la insignia de Capitán, eso si me lleno de mucho orgullo, sobretodo su gesto al entregársela a Iker .. como siempre, Grande Fer !!!

narfb dijo...

Hoy si juega Torres los 90 no? Muy mal repartido los minutos... Del Bosque tira para casa y los "ingleses" a sudar.

Anónimo dijo...

Este partido es una de las mayores patochadas que ha realizado la RFEF. Vergonzoso que una vigente campeona del mundo y de Europa vaya a jugar semejantes pachangas contra rivales de tercera y en campos de tercera.

Vaya panda hay dirigiendo el cotarro. Y muy contentos estarán los del Atleti.

daviniaaa dijo...

No tengo mas que añadir a lo que habeis dicho. Ayer Torres no tenia que jugar los 90 minutos, cuando tenga que jugarlos lo quitara en fin. Y el partido pues eso una pachanga entre colegas, es de verguenza.

Sin duda lo mejor fue verlo con el brazalete de capitan.

Anónimo dijo...

Sabéis lo que pienso, que si Torres jugo los 90 minutos fue por contrato, y como a del Bosque no le importa nada lo dejo todo el partido y no dosifico como a Casillas e Iniesta. Esta situación debe dolerle conociendo como es Fernando. Espero que tenga la fuerza este año de callar la boca a todos, incluido al seleccionador.