martes, 4 de diciembre de 2012

Y entonces... ahí esta

Por Alexandra de la Mata López

4 Diciembre de 2012. Ha tenido que pasar por mi vida Ancelotti, Villas-Boas y Roberto Di Matteo para darme cuenta realmente hasta qué punto Fernando Torres es importante en mi vida.

Cuando fichó por el Chelsea sabía que no era la decisión adecuada, intuí que no era lo mejor para mi ídolo. Lo importante era ganar títulos, y el Chelsea siempre estaba peleando por alguno de ellos. Qué fácil fue callar aquella voz en mi interior. Ni siquiera analicé en ese momento aquel sentimiento. El Chelsea estaba tan alejado de mi concepto de fútbol, de mi concepto de Fernando Torres. Era un equipo grande, podría decirse que hecho a golpe de talonario, frío, pero de nada valía pensar en eso, ahora Fernando vestía la blue, y tocaba ser blue. No cabía otra posibilidad. A todo esto, se junta una lesión, una maldita lesión que se fuerza para llegar  al Mundial, donde hace un esfuerzo sobre humano que nadie parece valorar, una lesión y un entorno deportivo que parece que ha dejado mella en él.

Todos esos datos son los que conocemos, pero me abruma más todo lo que no sabemos. Eso que ha calado en el alma de nuestro jugador.

En los últimos meses hemos visto destellos de lo que Fernando fue e indicios de lo que Fernando es, rayos de sol que dejan paso a la esperanza pero demasiados rincones oscuros que van calando. Una de cal y diez de arena. Un fogonazo en uno, dos o tres partidos, y de repente, se corta la luz y pasamos cinco o seis  partidos a oscuras. En su primera temporada completa de blue ha ganado la FACup, la Champions, se enfrenta a su primer mundial de clubes, esto me llena de orgullo e ilusión ¿Pero a que precio?

Me cuesta reconocer al Niño en el campo, un jugador disociado en el que sus piernas van por un lado pero su cabeza y su corazón no las siguen. Alguien perdido, buscando desde hace ya demasiado tiempo un hueco, anhelando un suspiro, despertar de este mal sueño, encontrarse.



Esa falta de reconocimiento duele, es un dolor emocional, ganas de darse contra una pared partido tras partido, es un dolor que desespera, incluso irritante, que se pega a cada centímetro de tu piel y quieres arrancártelo a gritos. Gritarle lo más fuerte posible que busque otro camino, sin ningún miedo, porque lo valore o no, nosotros estamos aquí.


Cada día la melancolía surca más a menudo los senderos de mi mente, me encuentro observando fotos de él con la elástica rojiblanca o la red, observando al jugador que las vestía, y es entonces cuando caigo, no tengo una sonrisa en los labios como antaño, sino un brillo de incertidumbre en los ojos, una expresión opaca que oscurece mi semblante. Algo que deja paso al odio irracional a cada entrenador que no ha sabido exprimir a Fernando, que no han sabido mimarle como un padre a un hijo, sin valorarle o entenderle.

Mi fé es ciega, pero mis dudas oscuras. Porque hablo sin saber, pero con la seguridad de alguien que reconoce a Fernando simplemente por su forma de caminar después de tantos años. Sin ser experto en expresión corporal, pero con la convicción de saber leer entre líneas sus movimientos en el campo. No ha perdido talento, ha perdido su esencia.

Durante toda su carrera ha sido fácil estar en lo bueno, pero jodidamente doloroso estar en lo malo, ya que sabes que por mucho que pase, tu nombre y el de Fernando José Torres Sanz siempre van a ir ligados porque tú así lo has decidido, porque quieres disfrutar en lo bueno, pero por encima de todo quieres tender la mano en lo malo. Y en cada momento malo hasta ahora, hemos resurgido. Porque si algo te ha enseñado tu ídolo es que hay que levantarse, pero nosotros, los de Fernando, preferimos no caer, queremos estar erguidos con los hombros firmes, con los pies inamovibles sobre las arenas movedizas porque podemos. Impávidos. Y podemos porque nosotros tenemos motivos de peso, sabemos que él ya no nos tiene que demostrar nada. Nos había llegado el momento de devolverle todos los buenos momentos que nos ha regalado, todas las lagrimas de alegría ocultas en saltos y gritos de euforia tras sus goles, en sonrisas al aire tras escuchar sus palabras, nos había llegado el momento de ser fuertes y seguir aquí, de demostrar más que nunca una confianza inquebrantable.

Pero todos creemos tener un límite, se acerca la cifra redonda de dos años en Londres. Un punto en el crees que vas a romperte. Estos dos años han conseguido que la confianza se agriete, se haya fisurado hasta el punto de dejarla unida por hilos tan débiles que vives con el miedo a que una ligera brisa los haga romper. Y parece que todo se confabula para romperla, la gente se ha olvidado, los medios de comunicación sufren de amnesia, otros grandes jugadores debe ser que tras pérdida masiva de neuronas también sufren ausencia de recuerdos y todo parece negativo, no son brisas, son auténticos vendavales que te azotan cada día y descubres que esos hilos no se rompen, al contrario, parecen estar hechos de algún  tipo de fibra aun no descubierta más resistente que las conocidas. Eso te hace pensar, analizarte, querer saber que pasa. ¿Por qué no dejarlo pasar? Y te descubres divagando sobre un Fernando de nuevo en el Atlético de Madrid, o fabulas con un cambio radical en el Chelsea, sueñas con mil posibilidades que le permitan volver a transmitir felicidad desde el terreno de juego. Y entonces… ahí está. La realidad cae aplomo sobre tu conciencia. No dudas de Fernando, dudas del equipo en el que esta, por un momento has confundido el juego con el jugador. Porque a pesar de todo, sigues queriendo verle feliz, jugando, marcando, disfrutando de su profesión… Y en ese punto, donde compruebas que nada va a hacer que cambies de opinión sobre lo que Fernando Torres suscita en ti como persona, es cuando te das cuenta de la parte fundamental en la que se ha convertido en tu vida el dichoso pecoso de Fuenlabrada. 




@_ONeiL9_

14 comentarios:

Lys9 dijo...

Es el desespero de querer hacer por él y no poder, de saber que él puede, de ver lo que sucede como si él tuviera, y tiene, las herramientas, pero nada que arreglar. En el Chelsea poco ha podido hacer. Me aferro, como siempre me aferro a algo para seguir optimista, a que ahora con Benìtez las cosas cambien para bien. Alguien debe ser capaz de poner las cosas a funcionar, y obtener lo mejor de Fernando. Benìtez como sabemos, lo consiguiò en su momento, y me aferro a creer que puede hacerlo otra vez.

Me encanta tu reflexiòn :)
Lys 9

daviniaaa dijo...

Sin palabras, una vez más reflejas el sentimiento de muchos de nosotros.

Anónimo dijo...

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Anónimo dijo...

A todos nos gusta Torres, es por eso que comprobar este blog todos los días. Pero esto no debe cegarnos al hecho de que Torres ha sido un delantero mediocre en los últimos dos años. Es lamentable pero sucede a los jugadores. Nadie puede ser grande para siempre. Se acaba de suceder a Torres antes de lo que muchos otros jugadores.

Una vez dicho esto, Torres ha tenido una carrera el 95% de los jugadores sólo pueden soñar. Cuando termina su carrera, él puede estar muy orgulloso de sus acheivements. Y es por eso que los críticos y las personas que se burlan de él no son relevantes. Pueden hablar basura todo lo que quieran, pero acheivements personales y de equipo de Torres están en blanco y negro. Se retirará un campeón en muchos niveles diferentes y los críticos y sus palabras no pueden cambiar eso.

paula dijo...

Que bien explicado, no movería ni una sola coma. Ya te lo puse por el twitter, has descrito los sentimientos de toda la gente que somos seguidores de este jugador y que contemplamos impotentes los partidos del Chelsea sin poder hacer nada por Fernando. Solamente nos queda defenderlo a muerte y recordar a toda la gente que lo critica lo grande que es y todas las alegrías que a brindado a este país.

Anónimo dijo...

Es increíble. Juro que no tengo palabras para este texto. Hiciste un trabajo fenomenal, no hay otra forma de explicar lo que pasa por la mente en este momento tan duro para Fernando.

JUANI dijo...

Me encanta , trasmite todo lo que sentimos ,Esoy pensando de q material estaran hechos esos hilos que haga que pase lo que pase nunca caiga y que nunca se rompa, esos hilos uno de ellos sera su familia quien le ayuda dia a dia y otro de ellos seremos todos nosotros que le apoyamos en todo momento ,de vez en cuando pensando mas con el corazon que con la cabeza pero le apoyamos incondicionalmente ya que el se ha ganado el puesto en nuestros corazones

JUANI dijo...

Me encanta , trasmite todo lo que sentimos ,Esoy pensando de q material estaran hechos esos hilos que haga que pase lo que pase nunca caiga y que nunca se rompa, esos hilos uno de ellos sera su familia quien le ayuda dia a dia y otro de ellos seremos todos nosotros que le apoyamos en todo momento ,de vez en cuando pensando mas con el corazon que con la cabeza pero le apoyamos incondicionalmente ya que el se ha ganado el puesto en nuestros corazones

O'NeiL9 dijo...

Me alegra de verdad que os haya gustado tanto, han sido muchos los que me han escrito para darme la enhorabuena, pero para mi eso es lo menos, lo que mas me ha emocionado es el saber que sois muchos los que os habeis sentido identificados, por twitter me han dicho cosas realmente preciosas sobre el texto. Mi compañera sabe el trabajo que me ha costado publicarlo, porque eran sentimientos demasiado sinceros y era una forma de quedar expuesta a la opinión de todos, pero realmente me habeis emocionado.

Pero sobre todo, a Davinia, Silvia y Pedro por leerlo y releerlo todas las veces que os lo he pedido, dandoos el coñazo :)


Y si Juani... va a ser eso que tu dices, cosas del corazon...

Anónimo dijo...

Me ha gustado mucho este artículo-reflexión-confesión. Muy sentido y expresa tu admiración, cariño y devoción por Torres como persona y como jugador.

Lo que yo conozco de Torres es lo que veo en la tele y leo en la presa e internet. Pero siempre me ha dado la impresión de ser un hombre honesto, simpático y buena persona. Por eso muchas personas se identifican con él, tal y como tú lo has hecho en este magnífico artículo O'Neil.

¡Enhorabuena!

David B

Anónimo dijo...

Espectacular, me he emocionado, ese último párrafo es todo lo que siento hecho palabras, sublime.
Solo puedo decirte que muchas gracias y que sigas escribiendo y deleitando a los seguidores de Torres.

TERE HOLA A TOD@S dijo...

O´NeiL9 mi enhorabuena,es exactamente lo que siento yo.Sigo a Torres desde el Atletico.Cuando se fue del Liverpool no me gusto, pero dadas las circunstancias del club lo entendi.El chelsea nunca me habia gustado,pero soy de Torres asi que donde el vaya yo ire.Hace ya tiempo que ver jugar al Chelsea es un suplicio no puedo disfrutar por que solo quiero que le salga todo bien y que marque que es lo suyo y aprieto y empujo pero acaba el partido y la rabia y la desilusion me invaden.Otra vez a leer como le echan mierda encima.ESTE BLOG ES UN REFUGIO,UN OASIS.GRACIAS A TOD@S QUE LO HACEIS POSIBLE.GRACIAS DE VERDAD.BESOS.

O'NeiL9 dijo...

No os habia leido, me emociona leer esas palabras tuyas David B.

Me abruma un poco todos los mensajes uqe estoy recibiendo, pero me abruman a bien.

Muchas gracias a todos de nuevo!

Marta dijo...

Mi enhorabuena también por este artículo! Cuando las cosas se escriben desde el corazón, es difícil que no le gusten a alguien.
Y tú en unas pocas líneas has sido capaz de plasmar todo lo que muchos torristas sentimos en estos tiempos no tan buenos para Fernando.
El escribir estas cosas justo ahora no es más que una confirmación de todo lo que expones, tu admiración por él es incondicional. Y supongo que muchos de los que seguimos este blog estamos en las mismas.
Qué cosas, un pecoso de Fuenlabrada que entró en nuestra vida por casualidad, de repente, y ya jamás podrá salir. Tal vez debimos saber en su momento cuando lo vimos en el campo, tan diferente a los demás, que ya no había marcha atrás; o cuando lo escuchamos hablar por primera vez... Aunque de todas formas hay ciertas cosas irremediables, y para mí sentir admiración por él es una de ellas.
Por eso me da igual que el mundo entero esté en su contra, que no juegue como antes o que no vuelva a marcar un gol en toda su vida (bueno, si me importa es por él). Porque como has dicho, a nosotros no nos tiene que demostrar nada más, ya lo ha hecho con creces. Y puede que nosotros seamos los únicos que lo entendamos pero qué más dará. Una y otra vez él se encarga de callar a todos los bocazas y, si no, aquí estamos nosotros y aquí estaremos siempre. Porque, como leí en otro texto que muchos torristas conocerán, lo que le estamos a Fernando es eternamente agradecidos. Así de sencillo.