lunes, 28 de abril de 2014

El gol que no quiso marcar Fernando Torres

Minuto 94 de partido. El Chelsea monta una contra con Fernando Torres y William sin ningún jugador rival en defensa. Torres con el balón se aproxima hacia el portero en un mano a mano con tiempo para pensar. Situación similar a la jugada ante Valdés que aseguró la final de Champions en Barcelona desatando la locura de la afición. Es el último minuto de partido, prácticamente es su primera ocasión, el resultado está 0-1 a favor, y el error no supondría nada.

En un tiempo en el que a Torres se le ha recriminado la falta de goles, en el que tiene que hacer números para estar en el Mundial, en una ocasión para demostrar su habilidad de marcar o de resolver un partido y de sumar un gol más que haría daño al líder de la Premier League, no quiso marcar ese gol. El delantero decide ceder el balón en bandeja a William, que avanzaba por su derecha, para anotar y certificar la victoria. 0 - 2, la Premier peligra para los reds. Un duro golpe para el Liverpool que no quiso dar Fernando Torres.

En un partido resuelto, Fernando no quiso hacer daño a su ex-equipo. Un gol en Anfield no sabría tan dulce. Torres pudo probar suerte sin miedo a fallar, pudo anotar el gol de la tranquilidad y hacer saltar a la afición, pudo sumar un gol más cuando más necesita sumar. Pero una vez más la humildad superó el egoísmo. Una vez más los valores superaron los logros. Una vez más la persona superó al futbolista. Una vez más Fernando Torres.

Fran Baya


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4 comentarios:

daviniaaa dijo...

Esto es lo que te quería decir ayer Nando. Yo prefiero esté Fernando, sinceramente.

Anónimo dijo...

Al niño le puede mas el corazon y sus principios que el egoismo ,grande torres ya que tiene unos valores emvidiables, estoy muy orgullosa de el , torres no olvida.

Anónimo dijo...

Ok :) Que sea claro que a mi tambien gusta eso pero se sabe ahormas cual es mi opinion sobre este gesto en su situacion actual ! Pero no problem jajajaja !
Nando 94

Marta dijo...

Me limito a traducir un comentario que leí del periodista británico de The Times Giles Smith:

"Ponte en la cabeza de Torres en esos segundos el pasado domingo mientras se dirigía hacia el campo totalmente desocupado y se abalanzaba sobre la meta del Liverpool. ¿Cuánto debe de haber querido marcar en ese momento?

Sería razonable, ¿no? Es Anfield de lo que estamos hablando. Él había sido abucheado, con aburrida inevitabilidad, durante el calentamiento, el estiramiento, en el banquillo y en el campo. Y ahora había llegado a esto: Torres contra Mignolet por un 2-0 en los segundos finales.

¡Qué oportunidad para hacerse notar - no sólo delante de los miles en el estadio, sino más allá de eso , delante de los millones de espectadores por televisión en todo el mundo!

¿Alguien habría culpado a Torres si él hubiera avanzado alrededor del cuerpo agitándose del portero, aporreado el balón directo a la red sin vigilancia con más fuerza de la que era estrictamente necesaria, y luego hubiera ejecutado un vengativo sprint estilo Emmanuel Adebayor de vuelta por el terreno de juego , para terminar deslizándose 30 yardas sobre el césped - arruinándose la rodilla - y aterrizando delante de The Kop con las manos ahuecadas detrás de las orejas? ¿No era eso exactamente lo que esta combinación única de circunstancias parecía estar pidiendo - de hecho, pidiendo a gritos?

Pero no. No para Torres. Él atrajo al portero , hizo una pausa, pensó, se la pasó a Willian, Willian marcó. Y entonces Torres se unió a sus compañeros, que le desordenaron un poco el pelo delante de la sección visitante, y corrió de vuelta hasta el terreno de juego durante el reinicio.

Clase . Y mirad también la compasiva y muda respuesta tras marcar anoche. Pura clase.
Como el Liverpool bien sabe, simplemente no puedes comprar eso. O más bien, se puede, pero tendrás que gastar un montón de dinero"

Gustará más o menos, pero hay detalles que los tiene él y solo él. Y no creo que sea solamente por autocontrol y respeto, es que estas cosas a él le salen de dentro, lo que lo hace aún más excepcional.

El artículo precioso,no puedo estar más de acuerdo.