sábado, 27 de septiembre de 2014

Fernando Torres: "La Euro 2008 fue, para mi, la más especial"

Seguimos dejando más partes de la revista Panenka. Esta vez nos adentramos más con la selección, con ese tiempo donde no todo era tan bueno, de como se unió el equipo. Y de sus entrenadores y lo que ha aprendido de ellos.

Nos metemos en la selección. Tras la derrota ante Irlanda del Norte en el camino hacia la Eurocopa 2008 que luego se ganó, los cuatro diarios deportivos más importantes del país titularon así: 'fuera', '¡Luis, vete ya!', 'quiebra técnica' y 'Luis está animadísimo'. ¿En qué ayudó esa derrota? 

Esos titulares no ayudaron en nada. El grupo se unió más, pero no por lo que decía la prensa. Yo he leído a mucha gente colgarse medallas del estilo 'en ese momento, cuando os atacaron, hubo un cambio'. No. Los medios, en aquel preciso instante, no nos ayudaron. Yo recuerdo ir a jugar a Murcia y a Santander y tener a 500 personas insultando uno a uno a los jugadores, a Luis Aragonés. Eso era lo que generó aquellos titulares. La gente lee lo que les quieres contar. Es un poco parecido a lo que explicaba antes sobre el traspaso del Liverpool al Chelsea. En España es igual. Si tu lees algo te lo puedes creer o no, pero si lo lees 30 veces, te lo acabas creyendo. Y fue un ataque personal, una falta de respeto brutal. Yo nunca he visto un ataque así hacia una persona. Conocía a Luis del Atlético, sabía como iba a responder y lo que si hizo fue que el grupo se uniera más a él. "Ahora hay que dar la cara, no sólo por nosotros, esta situación es muy injusta y vamos a darle la vuelta. Vamos a demostrar que nosotros estamos capacitados para hacer grandes cosas y luego les diremos a éstos que están aquí  diciéndonos de todo que se suban al carro". Es lo que pasó. Parece que el equipo ya iba a ganar la Eurocopa 2008, pero no es cierto. Los dos amistosos en España, antes de viajar a Austria, fuimos pitados por la afición. También recuerdo a Luis Aragonés en el programa 'Tengo una pregunta para usted' con la gente preguntándole sobre qué garantías podía dar de que el equipo iba a pasar la fase de grupos. Todos esos estaban en Colón celebrando el título unas semanas más tarde. Pero es el fútbol,  un día estás arriba y el otro, abajo.

Y precisamente en 2008 Luis decide apostar por un fútbol desconocido para la selección, ​​con Xavi,  Iniesta, Silva, Cesc, Villa y tú para llevar el peso ofensivo.

A nivel de selección, es el momento en el que quizás más hemos disfrutado porque no habíamos ganado, no sabíamos lo que era vencer con España, porque previamente habíamos tenido un palo muy grande en Alemania en 2006 y porque en el proceso desde ese mundial hacía Austria-Suiza fue muy duro. lo que hemos hablado, hubo muchas críticas, no nos encontrábamos bien, no dábamos con la tecla. Cuando Raúl dejó de ir con la selección fue un momento muy duro para el vestuario y para el entrenador y los medios tuvieron mucho recorrido con ello. Posiblemente,  disfrutamos más por  por todo eso que habíamos vivido. Nos hicimos fuertes, un grupo unido y la piña que se formó a partir de ahí, y que aún dura, es espectacular. Querías ir a la selección para ver a tus compañeros, para jugar al fúbtol, para ganar, y también para estar reunidos, cenar juntos... Se hizo un grupo que parecía un equipo. La Selección siempre es algo diferente, con un punto más de frialdad, pero ese grupo era muy bueno. Quizás por eso se disfrutó tanto. Después ganamos el Mundial y otra Eurocopa, pero la Euro 2008 fue, para mi, la más especial. 

Para que esa gente a la que te referías fuese a Colón hubo que ganar la final con un gol tuyo. ¿En que momento te das cuenta que vas a ganarle la carrera a Lahm?

Al final, justo al final. Cuando yo estoy luchando con Lahm pienso que Lehmann va a salir a coger la pelota. Pero cuando estoy pasando por detrás (de Lahm) veo que viene tarde y que puedo llegar. Y es esa última zancada en la que meto la punta para poder levantarla. Tras poner el pie rezo para que el balón se levante lo suficiente. Si Lehmann se hubiera quedado de pie la habría cogido, pero el piensa que llega, que igual por salir tarde tiene que hacer algo diferente y se tira al suelo. Entonces es cuando el balón pasa por encima suyo. Cuando veo la pelota salir con rosca pienso que va a salir fuera, pero el césped estaba muy mojado, ¡Gracias a dios la UEFA lo mojo ese día!, e hizo que el balón no cambiase de trayectoria. En ese momento no pensé que sería el gol de la victoria. Minuto 30, contra Alemania, en una final... creí que iban a pasar muchas cosas más.

Disparas, pero no vas a la portería por si pega al poste. ¿Te quedas paralizado para ver la dirección que toma o no te da tiempo pensar?

Cuando veo el primer bote y veo que no cambia de dirección pienso que va a ser gol. Debería haber ido al rechace por si acaso, pero supe que la pelota no iba a salirse.

Y seis años después,  Lahm levantó la Copa del Mundo. ¿Viste algo de justicia por está generación alemana?

Lahm es un gran campeón, lo ha ganado todo con el Bayern, pero si es cierto que quizás le faltaba a está generación alemana tan espectacular ese gran título. Estuvieron cerca en la Eurocopa, dos años después les dejamos fuera del Mundial en semifinales, y siempre han estado ahí.  Es muy difícil ganar un torneo. Tienes un partido malo, juegas ante un gran rival y te toca esperar dos o cuatro años. El tiempo, por fin, ha sido justo con Alemania. Con Lahm, Schweinsteiger, con todos esos jugadores que han estado cerca, muy cerca de la gloria. En la selección nos alegramos por ellos. Es justo, y una manera de reconocer lo que han hecho durante tantos años. 

Luis Aragonés, Rafa Benítez, Vicente del Bosque, Carlo Ancelotti, José Mourinho, han sido algunos de tus entrenadores. No está nada mal.

Soy un privilegiado. He podido aprender de muchos entrenadores. Grandes gerentes técnicos en el campo, grandes gestores fuera, entrenadores que con su manera calmada de ser saben llevar un vestuario muy complicado, entrenadores con mucho carácter que trabajan de otra manera.  He tenido técnicos muy diferentes, y si mezclas un poco de cada uno harías un entrenador muy, muy completo. Si decidiese sentarme en un banquillo en un futuro seguro que cogería un poco de cada uno, pero cada vez que me pongo en la piel de un técnico...  los futbolistas somos muy complicados.

No obstante, la Champions llegó con Roberto Di Matteo. 

Di Matteo es un gran entrenador que por las circunstancias que se dieron creo que ha sido muy infravalorado. Hizo un trabajo de diez, cogió a un equipo que estaba fuera de  los puestos europeos en la liga y cambió su mentalidad. Quizás es una de las partes más difíciles de un entrenador: llegar a un equipo, que tu mensaje cale, que los futbolistas crean en una idea y una manera de hacer las cosas y que crean en ellos mismos. Y eso es lo que hizo Di Matteo. Luego el fútbol es así. No llegó a la temporada siguiente, ni siquiera a navidades, toda una injusticia. 

¿Por qué esa Champions en la que superasteis al Nápoles, Benfica, Barça y Bayern, muchos la asemejan al triunfo de Grecia en la Eurocopa 2004? Parece que se le reste valor.

Restarle valor no es justo, quizás si es cierto que no éramos el mejor equipo, ni la mejor plantilla, ni el equipo que mejor jugábamos, pero supimos plantear el partido mejor que el rival. Simplemente. Tuvimos la suerte que hace falta en momentos puntuales, como también la tuvimos con España en 2008. Con el Chelsea si que es cierto que vivimos la remontada contra Nápoles después de perder 3-1 en el partido de ida; contra el Benfica, jugamos muy bien. Pero después vino el Barcelona de Guaridola y de Messi... Ganamos no sé aún como en Stamford Bridge y en el Camp Nou, estando en el minuto 45 con 2-0 y diez jugadores, sobre el logramos empatar para pasar la eliminatoria. En la final, contra el Bayern, empezamos perdiendo la tanda de penalti y fuimos campeones. En general, tuvimos suerte en momentos puntuales, pero no se puede decir que ninguno de los equipos contra los que jugamos en las eliminatorias fueran mejor que nosotros, porque no es cierto. Competimos mejor y punto. 

Hablando del Barça, ​has sonado muchas veces para jugar ahí. 

Sí, siempre ha habido muy buena relación con el Barcelona; hablo de mis agentes y la gente que trabaja en el Barça por supuesto. Xavi e Iniesta siempre me preguntaban por mi situación en el Atlético y si me plantearía irme con ellos. Pero nunca ha habido nada serio, esa es la verdad.

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