lunes, 19 de enero de 2015

Billy el Niño


Fernando José Torres Sanz. Desde este jueves, Billy El NIÑO. No podía ser otro. Quizá no debía ser otro. Él, en 50 segundos, desactivó la remontada del Real Madrid, apagó un Bernabéu incandescente desde horas antes del inicio y metió al Atlético en los cuartos de final de la Copa del Rey. Y lo hizo con un zurdado seco, a la escuadra de la meta que defendía Keylor Navas, tras aprovechar un pase medido de Griezmann, que se benefició de los fallos en cadena de la defensa madridista.

Fernando José Torres Sanz. Desde el jueves, Billy El NIÑO. Eligió el mejor día para marcar su primer gol en el Santiago Bernabéu, el día que había una clasificación en juego, el día que sus críticos, los que no le han perdonado una en toda su carrera, se mofaban de su presencia en el once.

Fernando José Torres Sanz. Desde el jueves, Billy El Niño. Aprovechó la baja de última hora de Mario Mandzukic para entrar en una alineación donde no se le esperaba horas antes. 50 segundos bastaron para justificar que Simeone le eligiera a él y no a Raúl Jiménez, por señalar al otro delantero rojiblanco.

82 minutos y tres escenarios

Era la séptima vez que se enfrentaba al Real Madrid en su morada y, hasta ayer, jamás le había marcado. Cinco de rojiblanco, una con la roja del Liverpool. 612 minutos a cero. Una victoria con los ingleses, de vacío con el equipo donde se crió. Sí, al que ha regresado hecho un hombre -Simeone dixit- para vivir títulos que disfrutó por la tele -Torres dixit-, y qué mejor manera de empezar a poner su granito de arena que en el campo donde más le han buscado y a donde nunca llegó.

82 minutos. Tres escenarios. Y qué tres escenarios. Calderón, 58 minutos. Camp Nou, 23. Bernabéu, solo uno. Este tiempo ha tardado el de Fuenlabrada en marcar su primer gol tras su regreso. El del hijo pródigo, el que metió a 45.000 aficionados en el Calderón solo para verle de nuevo de rojiblanco.

Y puestos a meter, menudo es Torres, anotó el segundo. Tardó esta vez 40 segundos. Los que pasaron desde que Mateu Lahoz pitó el inicio de la segunda parte. Otra vez le asistió Griezmann. Otra vez superó a Keylor. En esta ocasión no fue de remate, no. Aprovechó un balón largo para controlar, tumbar a Pepe con un recorte y marcar. Sí, otra vez. Segundo tanto. Doblete (no lograba uno desde el 22 de octubre de 2013 con el Chelsea ante el Schalke).

Fernando, como no podía ser de otra manera, estaba radiante nada más concluir el encuentro. "Estoy feliz por haber marcado después de mi regreso y por haberlo hecho en un estadio que no lo había hecho. El primer tanto nos dio tranquilidad y nunca vimos peligrar la eliminatoria".

David G. Medina
Marca

1 comentario:

Anónimo dijo...

¡Buen artículo!



Larry