miércoles, 8 de abril de 2015

Mi momento con Torres



Desde el momento en el me empecé a fijar en él, me imaginaba como sería conocerle. Pensaba en todas las formas posibles para ir a Londres, o lo que fuera necesario. En junio, nada más se hizo oficial, me enteré de que la selección vendría a Vigo el pasado mes de noviembre. Estuve muy pendiente de las entradas, y finalmente las conseguí. Llegó el día en el que la convocatoria sería oficial, y como ya me olía, Fernando no estaba allí. Fue decepcionante.

En Diciembre, cuando aparecieron los primeros rumores de su vuelta al Atleti, me empecé a ilusionar, y veía que todo estaba más cerca. La noticia se confirmó y lo primero que hice fue informarme de cuando el equipo jugaría contra el Celta. De nuevo, compré entradas. Tenía pensado ir al aeropuerto, y no sé porqué, pero estaba convencida de que el Atlético llegaría el domingo, el mismo día del partido. Pero no fue así. El sábado por la noche me enteré de que ya habían llegado. Empecé a ver a las primeras aficionadas gallegas que habían cumplido su sueño y yo ya daba todo por perdido.

Pero llegó el día del partido. Me puse mi camiseta rojiblanca del revés, con su número en el pecho, la cual fue observada con mala cara por todos los celtistas con los que me crucé esa noche. Entré al estadio y ya estaban calentando. Lo ví "en persona" por primera vez en mi vida, y no pude evitar las lágrimas.

Jugaba titular, pero los colchoneros no estaban jugando demasiado bien. Aún por encima, tuve que aguantar insultos de la grada hacia él los 45 minutos. En el descanso lo cambiaron y perdieron 2 - 0. Aunque siempre me consideré aficionada del Celta, no estaba contenta y no celebré ningún gol.

Salí del estadio y me dirigí a toda prisa al aeropuerto, sin muchas esperanzas y ni siquiera un rotulador o una pancarta. Me hice un hueco entre la gente. Había mucha, y sobre todo, esperando por Torres. Aún tardarían una hora más o menos, y yo estaba cada vez más nerviosa. Escuchamos a la seguridad del aeropuerto decir que llegaban, y ahí estaban. A la una de la mañana recibimos al bus. Ví al Cholo recoger su maleta, y seguidamente a él. Se me escapó un ¡Torres! con la voz entrecortada, y giró la cabeza. Las señoras que estaban a mi lado me dijeron que le diera un beso, que ellas lo agarraban. Entró y yo empecé a llamarle, se paró con ellas, y luego se dirigió a mí. No sé como fui capaz, pero le dije ¿Puedes sacar la foto tú, que me tiembla la mano? Él me dijo que tranquila. No me acuerdo de mucho, solo de que le di las gracias. Pasó al siguiente niño, y me quedé mirando para él, como una tonta, con lágrimas en los ojos. Sin pensarlo se me escapó un ¡Te quiero! que no escuchó.

Mis padres estaban un poco más adelante, fui junto a ellos llorando y vi la foto. Había quedado muy mal. Mi madre me dijo que me pusiera otra vez, que se podía volver a parar, y así fue. Conseguí otra foto, que también quedó un poco mal, pero no me importaba. Lo había conseguido y no me lo creía. 
Espero poder repetir experiencia, pero para nada me quejo. Pasé de pensar en que había perdido mi única oportunidad, a conseguir no una, si no dos fotos con él. Y de verdad, le estoy muy agradecida. A pesar de la derrota y de la hora se paró con todos. Es muy grande.           


Candela González


2 comentarios:

Paula Ch D dijo...

Es emocionante conocer la historia que se esconde tras cada "Mi momento con Torres". Unos solos segundos con él consiguen hacernos inmensamente felices :) Lo de quedarte sin palabras suele pasar, lo digo por experiencia, pero lo importante es conseguir ese recuerdo que nos acompañará toda la vida.
¡¡Enhorabuena!!

😊 dijo...

Candela me ha enviado este enlace, para que leyera su 'Momento con Torres', aunque ya me lo hubiese contado todo media, o una hora después, sigo emocionandome cada vez que lo recuerdo o leo, yo, que soy Madridsta y celtarra a muerte. Cuando le ocurrió ese emocionante momento, su sueño, yo estaba en Madrid, había ido aposta (después de convencer durante casi un añ y medio a mi madre) para ver a Isco, se me partío el corazón cuando Candela me dijo: Me saqué una foto con Torres, pero al mismo tiempo estaba contentísima porque ella había cumplido su sueño, y me puse en su lugar, aunque yo no había conseguido nada después de tantos gritos diciendo 'Isco porfavor'.
Realmente Candela se merecía ese detalle de su ídolo, ójala lo vuelva a repetir.