sábado, 26 de septiembre de 2015

Villareal 1 - Atlético 0

El Atleti pierde el rumbo sin Koke
DE NUEVO UN MAL PARTIDO EN EQUIPO QUE NOTA LA AUSENCIA DE KOKE


El Villarreal continuó con su excelente camino en este inicio de temporada, y esta vez no lo hizo ante un cualquiera, sino ante el Atlético de Madrid de Simeone, un hueso. Venció el cuadro de Marcelino (1-0), que sigue en lo más alto de la tabla, ahora en solitario porque ni siquiera el Real Madrid sigue su ritmo. El Atlético no encontró nunca el camino en El Madrigal, jugó mal o muy mal y para colmo su verdugo fue Leo Baptistao, un ex rojiblanco. Mejoró el equipo de Simeone con la entrada de Correa, pero fue insuficiente. Y en el horizonte aparece el derbi.

Lleva el Villarreal mucho tiempo haciendo las cosas bien y poco a poco va recogiendo frutos sabrosos. La lógica invita a pensar que con el paso de las semanas equipos más poderosos tomarán su posición, pero no es algo anecdótico que vaya líder, pues no es la primera jornada de Liga. Son seis partidos ya en los que el Villarreal no ha perdido, ha ganado cinco, suma doce goles a favor y cuatro en contra. Le faltaba una prueba de dureza para confirmarse y la tuvo contra el Atlético de Madrid. Puso el mismo vigor o más que el equipo de Simeone, acertó en una de sus ocasiones y apenas concedió errores. Cuando los tuvo, respondió Areola de forma magnífica.

El Atlético, por el contrario, no se ha encontrado todavía. Tendrá que tener paciencia el equipo rojiblanco, pues han llegado algunos jugadores nuevos, pero se adivinan algunos defectos de difícil solución. Por ejemplo, el del centro del campo. Ni juega ni roba, y eso en el Atlético de Simeone es pecado mortal, pues en sus mejores tiempos hacía del robo un arte y aprovechaba los errores rivales. De momento, esta temporada no los fuerza como antes y cuando tiene el balón todavía no es un equipo terminado, ni mucho menos. Al contrario, le falta mucho. La llegada de Kranevitter en enero queda lejos, y además no puede fiarse la solución a un chaval de 22 años que todavía no ha iniciado su aventura europea. Otros problemas, como el acierto de Jackson o el mal momento de Filipe Luis parecen pasajeros, pues son extraordinarios futbolistas.

El partido fue igualado hasta que al cuarto de hora conectaron Trigueros, Baptistao y Soldado. Godín se quitó el balón de encima, Trigueros filtró un pase y el resto lo hicieron entre Leo y Soldado. El ex del Atlético se apoyó en Soldado con Giménez yéndose al suelo, se la devolvió, y ante Oblak, ya con los dos centrales fuera de foco, ajustó abajo. Un buen gol del Villarreal, que a partir de entonces fue superior, sobre todo hasta el descanso. El propio Soldado tuvo el segundo poco después, pero respondió Oblak, mientras que Samu Castillejo mandó fuera un cabezazo por centímetros. Mandaba el Villarreal, con Trigueros al frente del juego, Bruno ayudando a todos y Castillejo muy activo. Atrás empezaba a emerger la figura de un gigante Bailly. Su actuación fue impecable.

En el Atlético, mientras, todos parecieron desdibujados. Hasta Godín, probablemente el jugador más fiable del equipo, pareció otro. Sólo cuando Óliver entró en juego al final de la primera mitad tomó algo de aire el Atlético, aunque la mejor ocasión fue tras un pase largo y un grave error de Víctor Ruiz. Griezmann no pudo con Areola, firme para repeler el derechazo del francés. Metió justo tras el descanso Simeone a Vietto y Torres en lugar de Jackson y Gabi. El Atlético empieza a tener un pequeño problema con el colombiano, que parece desconectado y sin confianza. No mejoró en cualquier caso mucho el Atlético sin él, así que probablemente no fuera el problema. Sólo hizo alguna cosa distinta Correa, como de costumbre. Entró mediada la segunda parte y volvió a reclamar más protagonismo. De una pared suya con Griezmann salió la mejor ocasión del Atlético en la segunda parte, ya muy al final. Al disparo de Correa respondió de maravilla Areola.

La segunda parte del Villarreal no fue tan buena como la primera, espero y trató de salir a la contra, pero aún así siempre fue un equipo muy competitivo y llenó de minas el campo al Atlético, justo lo que los de Simeone suelen hacer con los rivales. Nahuel dejó detalles, pero desperdició una ocasión magnífica para el 2-0. Sostenidos por Bruno y Bailly, el Villarreal mantuvo la ventaja sin excesivos agobios. Suma 16 puntos en seis jornadas, algo muy serio. Tiene derecho a seguir soñando. El Atlético, mientras, debe ponerse manos a la obra. Para empezar, a la vuelta de la esquina espera nada menos que el Real Madrid. Quién sabe si el peor o el mejor rival. Porque una victoria en el derbi curaría todas las heridas.

As.com

1 comentario:

Paula Ch D dijo...

Que bonito :), como me gusta conocer este tipo de historias, ya que creo que todas tienen algo en común, y es esa ilusión por una foto, una firma, una mirada, una sonrisa... Para nosotros eso es algo único e indescriptible!! Yo cuento los días para el Betis-Atléti, y me parece que el tiempo pasa demasiado lento!! Solo de pensarlo me emociono, va a ser la primera vez que lo vea jugar con el atleti en directo. Ojala sea un partidazo!