miércoles, 19 de octubre de 2016

Rostov 0 - Atlético 1

Carrasco derribó el muro
EL ATLETI PROBÓ SU PROPIA MEDICINA Y SE ENCONTRÓ A UN ROSTOV INFRANQUEABLE

Tardó una hora el Atlético en derribar el fortín del Rostov, pero finalmente lo hizo a base de insistir y de no decaer. El gol fue obra de Carrasco, otra vez el belga, que venía de hacer tres goles y dar otros dos ante el Granada. Terminó así el Atlético con la racha de 26 partidos sin perder que llevaba el Rostov en su estadio. Y es que el fortín no es el Olimp 2, sino el Atlético, que sumó su tercera victoria en tres partidos en la Champions y su tercer encuentro dejando la portería a cero. Líder en la Liga y líder en su grupo, el Atlético sigue en estado de felicidad.

Por más que la teoría diga que el Rostov es el rival más débil del grupo, algo tendrá el Olimp 2 cuando llevaba 26 encuentros sin ser profanado. No es fácil jugar en el estadio del Rostov, con un rival replegado y que tiene las ideas claras. Eso sí, por más que al Atlético le costó abrir la lata, lo cierto es que el partido se jugó en una sola dirección y el Atlético hizo méritos más que suficientes para lograr el triunfo que finalmente consiguió.

El Atlético gozó muy pronto de su primera ocasión, probablemente la más clara. No se había cumplido el segundo minuto cuando un rechace de Dzhanaev dejó a Correa con la ocasión soñada. Con el meta en el suelo, el argentino cruzó demasiado el balón. Más tarde tendría otra, también muy clara aunque en una posición algo más incómoda. De nuevo con Dzhanaev fuera de foco, falló en el remate.

Entre una y otra ocasión de Correa, Carrasco probó que Dzhanaev es un portero competente, o al menos eso demostró frente al Atlético. El partido era del equipo de Simeone y sólo tenía una interrogante que despejar: si iba a ser o no capaz de derribar el muro. No se cansó de intentarlo, con Griezmann por dentro, con Filipe y Juanfran por fuera, con Carrasco por todos los sitios, Gabi barriendo y Koke ordenando.

Un remate de Torres y otro de Correa volvieron a asustar al Rostov antes del descanso, pero el cuadro de Daniliants iba creciéndose con el paso de los minutos, creyéndose capaz de dejar a cero al Atlético. El inicio de la segunda parte del Atlético no parecía tan brioso como el de la primera, pero sin embargo fue cuando golpeó.

Avisó Torres en un cabezazo a centro de Juanfran, y de nuevo tras otra llegada del lateral derecho (se habla poco de su importancia), Carrasco fusiló a Dzhanaev. El balón se paseó por el área, Torres la tocó como pudo y Carrasco marcó con la zurda con un remate violento. Está de dulce el belga, que a todo lo que aportaba ahora ha añadido el gol. Si sigue esta progresión sólo los muy muy muy buenos le mirarán por encima.

Tras el gol de Carrasco, el Atlético encontró más espacios, pero no supo matar el partido. Dzhanaev le negó el segundo a Griezmann con una gran estirada. Como el marcador era tan corto, el Atlético quedó expuesto a cualquier error, pero no es el Atlético un equipo que suela cometerlos. Oblak estuvo atento en las dos únicas llegadas con una mínima sensación de peligro, un disparo de Noboa y un centro chut de Doumbia. El Atlético sigue con paso firme.

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