lunes, 12 de diciembre de 2016

Villarreal 3 - Atlético 0

Crisis rojiblanca
NUEVA DERROTA ATLÉTICA EN LA QUE TORRES TAMPOCO SALTÓ AL CAMPO


Un Atleti con dudas esperaba reencontrarse en El Madrigal con el buen fútbol, los goles y, sobre todo, la victoria, pero lo único que ha sacado en claro del feudo amarillo es que su crisis es más seria de lo que cabía suponer, porque ahora mismo no queda ni rastro del equipo que el Cholo construyó con tanto esfuerzo.

Si por algo se distinguía este Atleti, el de la Liga en el Camp Nou, el de las dos finales de Champions, que se dice pronto, era por su defensa pétrea y su eficacia a la contra, dos señas de identidad que hicieron fortuna a la ribera del Manzanares de la mano de un técnico que entiende el fútbol como un ejercicio espartano.

No hace tanto, ganar a este Atleti era lo más parecido a escalar el Everest en pleno invierno, una tarea tan ingrata como titánica, porque los colchoneros convertían cualquier duelo en un campo de minas. El problema es que en algún punto del camino se han perdido y les está costando Dios y ayuda volver a la senda correcta.

No nos pidan que les demos las razones de este hundimiento, que quizás sea más anímico que futbolístico, porque haría falta una cumbre de psicólogos deportivos. El equipo se reforzó bien en verano y sólo el mal momento de algunas de sus estrellas -Griezmann suma ya ocho jornadas sin marcar- explica esta mutación tan sorprendente.

Es, repetimos, el mismo equipo que empezó la Liga como serio aspirante al título y ahora deambula por la tabla con más pena que gloria, tras sumar cuatro derrotas en sus siete últimos duelos.

Y así podríamos seguir escribiendo un párrafo tras otro, porque lo de este Atleti es una entelequia en toda regla, pero hay un partido que contar y un equipo al que loar, un Villarreal que estuvo al quite para aprovechar de maravilla la nueva 'caraja' colchonera.

Un rival, por cierto, que tampoco llegaba en buen momento al duelo y ha aprovechado la tesitura para llenar sus alforjas hasta los topes de moral. Partido redondo del Submarino, que lo hizo todo bien cuando más se dudaba de su entereza como equipo.

Los amarillos arrancaron bien y a los pocos minutos ya habían dado dos avisos con un disparo desviado de Roberto Soriano y un remate acrobático de Jonathan Dos Santos que Savic tuvo que sacar con la cabeza con Oblak batido.

Sin embargo, la ocasión más clara sería para Koke, que tras una jugada ensayada de los colchoneros estrellaba su remate en el palo derecho. Fueron, de largo, los mejores minutos del Atleti en todo el partido.

Y cuando mejor estaba el conjunto del Cholo, una mala cesión atrás de Tiago a Godín la aprovechaba Trigueros para plantarse en el área rojilblanca y batir a Oblak con la sangre fría de los elegidos. Monumental, por cierto, el partido de la brújula del conjunto amarillo.

Griezmann pudo empatar a renglón seguido, pero Asenjo desvió su remate con tanta fortuna como acierto, acrecentando la sensación de zozobra en las huestes del Cholo.

Un nuevo error de los rojilblancos, esta vez de Oblak despejando en corto un disparo sin demasiado peligro de Pato, lo aprovechaba Jonathan Dos Santos para redoblar la apuesta amarilla por el partido con un segundo tanto.

Para colmo de males, Oblak sufría una luxación en el hombro izquierdo en esa misma jugada, sumándose a la lesión de Tiago, que ya había tenido que abandonar el terreno de juego con molestias en la rodilla derecha justo después del primer tanto local. A estas alturas, era ya más que evidente que no era el día del Atleti.

Pese a todo, los rojiblancos lo intentaron en una segunda parte sin demasiada historia y apenas ocasiones, más allá de un remate a bocajarro de Gameiro que Asenjo tapó con celeridad y un disparo desviado de Saúl cuando el duelo agonizaba.

El gol de Roberto Soriano en el tiempo añadido sólo sirvió para redondear la fiesta que ya se vivía en ese momento en El Madrigal.


Marca.com

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