miércoles, 28 de febrero de 2018

Atlético 4 - Leganés 0

Griezmann avisa al Barsa
4 GOLES DEL FRANCÉS QUE PUDIERON SER MÁS



Cuatro goles de Antoine Griezmann dieron la victoria al Atlético de Madrid en el derbi frente al Leganés, un choque pasado por agua en el que los locales impusieron su ley con dos tantos en cada tiempo. Fernando Torres disputó el tramo final del choque tras reemplazar a Diego Costa en el 72’. Con este resultado, el conjunto rojiblanco visitará el domingo al líder, ahora a una distancia de cuatro puntos pero con un partido pendiente a disputar el jueves en Las Palmas. -Así va La Liga Santander-

Antes del pitido inicial se guardó un minuto de silencio en memoria de Enrique Castro 'Quini', la leyenda del gol que falleció en la jornada previa al choque. Después el homenaje corrió a cargo del fútbol: presión, ritmo alto de juego, verticalidad y hambre de gol. Así salió el Atlético ante el Leganés, creando peligro en la meta de Cuéllar desde los 12 segundos de partido, cuando el meta visitante detuvo la primera ocasión de Diego Costa. Saúl buscó también el gol a los dos minutos pero su disparo se marchó fuera. El Leganés tuvo que despertar pronto porque veía la que se le venía encima. Avisó Eraso en el minuto 11 pero no encontró portería.

El que se acercó más fue Griezmann, que en un golpe franco directo estrelló su disparo en la cruceta. Le siguió Gumbau con un zapatazo desde fuera del área que encontró el travesaño de la meta de Oblak. En ese intercambio de golpes fue Correa el que obligó a Cuéllar a intervenir. Era el preludio del primer gol porque en el 26, un genial pase de Koke en profundidad a Griezmann lo aprovechó el francés para plantarse ante Cuéllar y batirle por bajo. Poco después, en el 35, el segundo golpe franco sí fue para dentro. 2-0 y el Atlético quería más. Con un juego vistoso y al primer toque, Griezmann pudo redondear su actuación con otro gol pero Cuéllar lo evitó con su rápida salida.

El guión de la segunda mitad fue el mismo que el de la primera. Eso sí, la primera ocasión fue para el recién incorporado Amrabat, que obligó a Oblak a desviar a córner su disparo. Pero, de nuevo, fue el Atlético el que asestó un nuevo golpe, letal ya, para decidir el partido si es que no lo estaba. Griezmann, omnipresente en el partido, abrió para Filipe Luis a la banda izquierda y se colocó para recibir el centro en el interior del área. Testarazo y a la jaula. Pero no se quedaría ahí el francés, porque poco después anotaría su cuarta diana de la noche. Un póker de goles para sumar 101 con la rojiblanca.

A continuación la oportunidad de ampliar fue para Diego Costa, que en su mano a mano con Cuéllar pegó con su remate en el hombro del cancerbero. Justo a continuación el brasileño fue reemplazado por Fernando Torres, a la vez que Gameiro entró por Griezmann de cara a un tramo final en el que no se movió el marcador, a pesarde los esfuerzos arriba por hacer el quinto. El Leganés optó a maquillar en la última acción, pero Oblak detuvo con seguridad en la cepa de su poste izquierdo. El domingo, próximo partido frente al Barcelona en el Camp Nou.


Ficha del partido:
Atlético de Madrid: Oblak; Juanfran, Giménez, Godín, Filipe Luis; Koke, Thomas (Vitolo, 60’), Saúl, Correa; Griezmann (Gameiro, 72’) y Diego Costa (Fernando Torres, 72’).

Leganés: Cuéllar; Bustinza, Mantovani, Ezequiel, Rico (Amrabat, 46’); Omar Ramos, Gabriel (Mozo, 46’), Gumbau, Raúl García; Eraso (Naranjo, 56’) y Guerrero.

Árbitro: Estrada Fernández (Comité Catalán). Mostró tarjeta amarilla al local Griezmann (69’) y a los visitantes Gumbau (53’), Omar Ramos (82’) y Bustinza (86’).

Goles:
1-0 (26’) Griezmann recibe un pase en profundidad de Koke, se marcha por velocidad de su par y bate por bajo a Cuéllar.
2-0 (35’) Griezmann transforma una falta directa en la media luna del área.
3-0 (56’) Griezmann cabecea a la red un centro medido de Filipe Luis desde la izquierda.
4-0 (67’) Griezmann remata desde cerca un centro de Diego Costa.



Web Oficial del Jugador

Previa Atlético - Leganés


Miércoles de derbi
28/2/18   21.30   W. Metropolitano
El Atlético puede aprovechar este derbi en el Wanda para seguir abriendo brecha con el Real Madrid y meter presión al Barcelona en el partido previo al Camp Nou. El Leganés llega a un campo muy difícil con sólo 2 puntos de 15 posibles, y con la artillería rojiblanca a punto.

domingo, 25 de febrero de 2018

Sevilla 2 - Atlético 5

El Atleti saca las armas



Había aprendido Simeone de la Copa y no se dejaría derribar por los mismos golpes. Allá donde Montella hizo daño hace un mes ahora tenía escudos. Oblak el primero. Porque no era el segundo 28 cuando el Sevilla se presentó por primera en su área pero casi. Minuto 2 y Muriel que se cuela a Godín y dispara solo, mano a mano, ante el portero rojiblanco. San Jan de pronto se hizo gigante. Sacó manos, cuerpo y manopla, repelió el balón. El rechace, de Correa, lo vería irse fuera. En su portería no dejaría pasar ni a su madre. La de Rico la llenó de agujeros Simeone. Sólo necesitó tres cosas: un robo, magia y un milagro.

Y eso que en los primeros minutos, el Sevilla no dejaría de llamar a la puerta. El partido sólo tenía una dirección: la que corrían las botas del Sevilla. Alegre y con ganas, Nzonzi no dejaba de lanzar jugadores a la portería del esloveno. Con cuatro centrocampistas, el Atleti era incapaz de tener el balón. Entonces se escuchó un clac. Fue leve, casi imperceptible, pero cambiaría el partido para siempre. Había sonado en el gemelo de Navas, aquel que se descubrió como lateral hace un mes ante el Atleti y que, desde entonces, no había descansado. Montella jugaba contra dos rivales. Simeone y la fatiga. El último ya le había marcado un gol; ese Navas roto. El primero sólo necesitaría unos minutos más.

Layún salía frío, Thomas y Gabi iban ensanchando sus dominios, en el cielo todo eran balones en largo, rebotes cuando apareció él. Primero él es un sonido, dos pies golpeando el suelo de Nervión con la fuerza de un ejército. Él es una figura que corre hacia la portería contraria e intenta rebasar a Mercado como si éste fuese un semáforo en verde y arrolla a Lenglet, con amarilla. Él se convierte en ese cruce de miradas entre Rico y Banega: saca el portero al centrocampista y de pronto el miedo sacude al Pizjuán. Porque entonces aparece él y le roba el balón al argentino, que no revisó su espalda, que no sintió sobre ella el aliento de la Bestia. Él roba y hace el gol. Él se levanta y pasea su dedo por su nombre en la espalda. Die-go-Cos-ta. Por si al Pizjuán se le hubiese olvidado. Es el ruido, la furia, el caos.

Poco después, el Sevilla bajaría los brazos. Si primero hirió La Bestia, después lo haría El Artista. Porque Griezmann se sacó un pincel de la bota cuando el descanso asomaba para hacer arte en medio del barullo. El francés se vistió de Messi y atrapó un balón en la frontal, que venía rebotado, para inventarse un gol con la pierna derecha, su mala, ja, y enviar la pelota entre tres rivales a la escuadra contraria. Simeone se iba al descanso con el traje impoluto y amarrado a la diestra del francés. Cresta al viento, las manos de Grizi imitaban una guitarra. Bailaba Costa. Qué pareja tiene el Cholo. Costiezmann.



Acababa de regresar el partido del descanso cuando juntos obrarían el milagro. Porque Costa corrió y le derribó Rico en el área y, de pronto, se escuchó un silbato. Del árbitro. Penalti. Al Atleti hasta le sonó extraño. 30 partidos hacía que no lo escuchaba. Lo metió Griezmann. Raso y pegado al palo. Tercer gol del Atleti.

Y habría un cuarto. Ya se sabe: “aquellos que no recuerdan el pasado están condenados a repetirlo”. La defensa del Sevilla, deshecha, se estremecía cada vez que corría un rojiblanco. Griezmann les robó otra pelota y asistió de tacón para el gol de Koke. Fue justo después de que enviara un balón al palo, Simeone miró a su banquillo para añadirle otra cosa al partido: ex.

Vitolo y Gameiro al campo mientras el Pizjuán silbaba, rugía y Griezmann se pedía un último gol. Saúl se lo daría. Sarabia y Nolito, mientras, pusieron el honor para Montella, con dos goles que no maquillaron la catástrofe. El Atleti se había desconectado ya. Mirando al Lega, desafiando al Camp Nou. Vuela alto sobre esa capa. Pilota Griezmann.

Patricia Cazón (As.com)

Previa Sevilla - Atlético


La Venganza de la Copa
25/2/18   20.45   Sánchez Pizjuán
No lo consiguió en ambos partidos de Copa, y ahora El Cholo cambia las armas para conseguir una victoria en Nervión. Para mantener las distancias en la tabla, los colchoneros deben salir de Sevilla con los 3 puntos. Montella alineará a los once que eliminaron al Atleti.

sábado, 24 de febrero de 2018

Entrevista a Fernando Torres

Fernando Torres con José Antonio Marina
Aquí os copiamos esta magnífica entrevista de Fernando Torres con el filósofo José Antonio Marina de su web. En esta entrevista de Pedro Simón tratan interesantes temas como los verdaderos entrenadores, el papel de los padres o el saber perder.




Arrancaba 1996, Jorge Valdano tenía las horas contadas como técnico del Real Madrid y en la grada abarrotada de gente se desplegaba una leyenda como un nubarrón: «Fuera, filósofo». Juan Villoro le preguntó años después a Valdano por aquella andanada. El argentino le contestó: «Imagínate lo que debe de haber pensado algún filósofo de verdad... que tal vez estaba entre los 100.000 espectadores».

Aquel falso filósofo fue expulsado del Bernabéu tras perder frente el Rayo, de la pancarta nunca más se supo y de algún modo la revancha se juega hoy: hemos devuelto a un filósofo de verdad, con su arcabuz de ideas, a un campo de fútbol. Para que converse con un niño muy grande.

Junto al césped de la ciudad deportiva del Atlético de Madrid en Majadahonda, el filósofo José Antonio Marina y el futbolista Fernando Torres hablan de filosofía, de las masas, de los padres que insultan, de saber perder, de esos maestros que parecen entrenadores y de esos entrenadores que devienen en maestros.

Entre Kant y Luis Aragonés, entre el criticismo y el contragolpe, entre la dialéctica larga y el pase en corto, este encuentro es un homenaje al fútbol como debiera ser.

- Un placer, Fernando. Me ha encantado hablar contigo.

- Lo mismo digo, José Antonio. Una gozada.

- Te iba a pedir un favor... ¿No me firmarías un autógrafo para mi nieto?

Es el adiós. Fernando tiene una oferta del fútbol chino. Hace mucho frío hoy en la ciudad deportiva. Se abraza a sí mismo por encima de la chaqueta. Hay despedidas que parecen para siempre.

Pregunta. Quería empezar con esos padres que van a gritarle al árbitro a un modesto campo de fútbol...

José Antonio Marina.
 Cuando hablamos de las virtudes educativas del deporte, yo me refiero a la práctica del deporte. El espectador del deporte es otra cosa. Los padres muchas veces se pasan de la raya. Porque el apasionado pasa con mucha facilidad a la agresividad. Yo creo que eso, Fernando, lo veis muy claro en los espectadores.

Fernando Torres. Sí, es verdad... Esto en algún momento se tiene que parar. Yo lo he vivido con compañeros, chicos a los que sus padres presionaban demasiado. Uno de los problemas es que los padres ven en el hijo una salida a una situación económica... Ven los coches de los futbolistas en televisión, sus casas en las redes sociales, lo bien que les va... Yo recuerdo un partido con 11 años en Leganés. Me cambiaron e iba para el banquillo. Había un señor en la grada diciéndome de todo. «Leñero», «desgraciado», «malnacido»... Iba con la mirada gacha, asustado, muerto de vergüenza. Levanté la cabeza para ver quién era y mi padre estaba muy sereno al lado de ese señor. Y no le dijo nada... Yo tengo mucha suerte con mis padres. Viendo lo que ellos me han enseñado he aprendido mucho. Aquí se puede ir a un campo de fútbol a insultar: qué más da que haya niños. En nosotros está cambiarlo: incluso en los futbolistas, cuando nos encaramos con un rival. Tú eres lo que haces. Y mucha gente te está viendo.

P. ¿Es importante que un niño practique deporte?

J. A. M. Hoy la infancia española tiene un problema tremendo porque los niños hacen poco ejercicio. Están todos enganchados con las tablets, los móviles, los dispositivos... La obesidad es una de las epidemias que tenemos en la infancia. Pero es que además practicar un deporte significa que te acostumbras no sólo a jugar, sino a entrenarte. Eso significa esfuerzo. Voluntad. Disciplina. Jugar en un equipo exige una especie de generosidad especial, humildad, el saber que trabajas para un colectivo por encima de ti.

F. T. Yo jugué al fútbol porque me gustaba, sin pensar que un día podría llegar a ser profesional. Dedicaba tres días a la semana de mis tardes, me tiraba una hora de ida y una hora de vuelta, en Cercanías, de Fuenlabrada a Orcasitas, haciendo los deberes por el camino. Y al llegar a casa, baño y a acabar la tarea. La única condición es que tenía que aprobar. Hacía lo que me gustaba. Pero ellos me exigían eso. Y a cambio se sacrificaban y me acompañaban y me traían. Mis hermanos se levantaban un domingo a las ocho de la mañana (seguramente después de haber salido, eran mayores que yo) para llevarme al campo. Entonces yo veía que el deporte me estaba ayudando a acercarme a mi familia... A mí el fútbol me ha dado todo eso: saber que necesitas a los otros.
Fernando Torres y Antonio Marina: Foto: Antonio Heredia

J. A. M. Hablando de eso, me gustaría hacerle a Fernando una pregunta: me interesa mucho el entrenamiento, tanto es así que a mis colegas docentes me gusta decirles que deberían considerarse entrenadores. ¿Qué importancia han tenido los tuyos?

F. T. Recuerdo a mi primer entrenador, Manolo Rangel, con el que sigo teniendo contacto. Luego a mi entrenador en juveniles, que fue Abraham. Y luego a Luis Aragonés. Son los que me han marcado más. Porque vieron algo diferente en mí y así me lo hicieron saber. No me dieron un mensaje de presión, sino de ilusión... El entrenador es importante cuando te da esa confianza de poder mejorar, probar, equivocarte... Y seguir teniendo su apoyo. Los que me marcaron fueron los que más creyeron en mí.

J. A. M. Tiene muchísima importancia lo que dice Fernando: que una faceta importante del entrenador es descubrir capacidades en la gente a la que entrena. Así como hay personas que truncan posibilidades, hay otras que provocan lo contrario: te abren posibilidades, pero también exigencias. Un entrenador que no te exigiera nada, que intentara ser tu amigo tal y como dicen algunos docentes que son de sus alumnos, no te iba a hacer progresar. Administrar la regañina cuando lo haces mal, pero también el elogio cuando lo haces bien. ¿A ti, Fernando, no te parece que el saber elogiar es una forma de ayudar a crecer?

F. T. Depende. Recuerdo en mi época con Rafa Benítez, todo me iba fenomenal, acababa de marcar tres goles, todos me firmaron el balón. Todos me ponían: «Eres el mejor» o «enhorabuena». Cosas así. Lo que Benítez me puso en el balón fue: «Hoy has perdido ocho balones». Era la forma que él tenía de que mejorara. Eso también lo vio Aragonés. Luis a mí me lo hizo pasar fatal, me exigía muchísimo, me hacía estar en el banquillo, quedarme solo a entrenar... Tú en ese momento piensas: «Este tío me quiere machacar, me quiere hacer daño». Y con el tiempo te das cuenta de lo importante que fue. Nos volvimos a encontrar unos años después, íbamos a jugar la final de la Eurocopa y me cogió solo en un pasillo, me puso contra la pared y me dijo: «Hoy es nuestro momento, usted va a meter un gol y vamos a ser campeones de Europa». Ahí vuelves atrás y te acuerdas de cuando te dejaba 30 minutos solo controlando el balón, o tirando a una portería... Te acuerdas de esa persona que cree en ti en el momento más importante y te dice que tienes que ser tú.

Una de las cosas que más frustración le produce al futbolista es no haber estudiado más allá del Bachillerato: «Ir a la universidad, empaparme de ese ambiente...». Lo intentó en su día y se metió en una escuela superior de negocios. Pero el Atleti ya era una droga voraz y sólo duró seis meses.

Una de las cosas que más echa en falta el filósofo es no haber podido ser portero. Lo intentó en su tiempo. Y aún hoy. Pero de aquella manera: cuando el nieto le lanza unos tiros, Marina se deja los goles.

P. ¿Qué falla en la educación?

F. T. El principal problema es que se piensa que a los niños tienen que educarlos en el colegio, cuando han de ser educados en casa. Al colegio van a completar su educación, a aprender... Pero la educación empieza en casa, en lo que ven, en lo que sienten, en lo que intuyen los niños... Cuando yo iba al colegio me aburría... Hasta que no empecé el instituto no encontré algo que me motivara. Sin embargo, ahora veo a mis hijos (los mayores tienen ocho y siete años) y ya están motivados con algo que les gusta, porque sus educadores saben tocar esa tecla antes. El ser feliz y el estar contentos les va a hacer ser mejores. Salen del colegio, encienden la tele y nos ven gritándonos unos a otros, los insultos como algo cultural, el ejemplo que damos, la corrupción... Por desgracia, ver que alguien en un campo grita «¡eres muy malo!» se ha convertido en algo gracioso. Si yo veo a mi hijo haciendo eso, se me cae la cara de vergüenza.

J. A. M. Hay padres y madres que no se ocupan de la educación, pero los hay que se angustian mucho preguntándose si lo estarán haciendo bien. Hoy en día es normal que ambos trabajen, que lleguen culpabilizados, sobre todo las madres, pensando que no lo están haciendo bien. Y con una idea: si tengo poco contacto no voy encima a ponerme dura con el niño... Tienen un problema muy serio en poner límites a los niños, si se estarán pasando o no estarán llegando. Antes había dos canales de educación: la familia y la escuela. Y el entorno colaboraba. Nosotros jugábamos en la calle, cualquiera que pasara podía reprenderte si estabas haciendo trastadas...

P. La tribu educaba.

J. A. M. En efecto. Eso se ha roto. Los niños reciben mensajes muy diversos ahora. A través de los medios, de internet... En nada, Fernando, tendrás el problema de si les das un móvil o no, cuántas horas les vas a dejar frente a la pantalla...

F. T. Ellos no tienen la infancia que yo tuve, que no fue peor ni mejor pero sí distinta, y para mí es muy difícil hacerles entender el trabajo que cuesta ganar las cosas, lo difícil que es tener las cosas que ellos puedan tener, porque a mí me ha tocado crecer en un barrio humilde en Fuenlabrada y ellos viven en un espacio diferente y tienen muchas más cosas de las que yo tenía. Me es difícil explicarles, pero es que también es injusto exigirles que lo entiendan, porque ellos han vivido así. También aprendemos de ellos.

J. A. M. Los padres tienen tres herramientas educativas: la primera es la ternura. Los niños deben saber que el cariño que se les tiene es incondicional. La segunda es la disciplina: los niños tienen que saber que las cosas tienen límites. La de veces que nos han dicho a nosotros los chicos: «¿Pero por qué mis padres no me habrían dado una bofetada a tiempo?». Los chicos interpretan la falta de límites como falta de interés. Cuando los padres no ponen límites porque piensan que lo van a interpretar como falta de cariño. La tercera cosa que necesitan los niños es comunicación. Estas tres cosas las van a necesitar también en la adolescencia, momento en el que todo se complica. Aunque la rechacen, seguirán necesitando ternura; aunque protesten, seguirán necesitando límites; aunque no quieran comunicarse en esos años, seguirán necesitando comunicación.

F. T. El cariño, las normas y el explicarles el por qué... No sólo decirles que no y dejarles ahí con su enfado. A mi hijo Leo, al que riño mucho, muchas veces le tengo que explicar. Este verano estábamos en un parque, había un niño que se sacaba el moco y se lo enseñaba a los otros niños... Yo se lo puse de ejemplo: «¿Tú quieres convertirte en una persona así de desagradable? Pues yo te tengo que decir lo que está bien y lo que está mal».

J. A. M. Supongo que lo habrás comprobado, Fernando, los niños son más inteligentes de lo que creemos. Y entienden muy bien una cosa: cuando eres justo o cuando no.

F. T. Muchas veces te lo dicen. Y te lo hacen ver. Y les pides perdón. No hay que tener miedo a pedirles perdón, a decirles «te quiero», a darles un abrazo delante de los amigos.
Fernando -que un día nos dijo que un ídolo es «esa madre que tiene que dar de comer cada día a cinco hijos» y no él- tuvo una grave lesión siendo adolescente (la tibia y el rotuliano). Parecía que el sueño se acababa, pero nueve meses después debutaba con el primer equipo del Atlético de Madrid. Es aquello que decía Kant, el filósofo de cabecera de Marina: que la inteligencia de un individuo se mide por la cantidad de incertidumbres que es capaz de soportar.
Por eso Fernando es un ídolo en su club. Por eso y porque -entre levantar la voz o hacer daño al equipo- el delantero siempre eligió callar.
P. ¿Una sociedad se define por sus ídolos?
J. A. M. España no es país dado a la admiración, nos cuesta aplaudir... Tenemos poca cultura del aplauso, parece que si elogio a alguien me estoy yo casi poniendo en una situación de minusvalía. En las escuelas americanas cada clase tiene que escoger sus héroes, al que ha hecho cosas bonitas en el barrio, por ejemplo. En Inglaterra, el Timestodas las semanas escoge a un gran profesor, a lo mejor de una escuelita remota, promovido por los padres y los alumnos... Esta es una manera de hacer pequeños héroes cotidianos y no sólo los que aparecen en la publicidad o en el cine.

P. Yo no tengo muy claro que sea más fácil saber ganar que saber perder...

F. T.
 En la vida aprendes muy pronto a saber perder, porque la vida está llena de pérdidas. En el deporte aún más. Creo que saber ganar es mucho más difícil porque se aprende más tarde. Es saber actuar después, echar una mano al que ha perdido, recordar cómo te sentiste cuando perdiste algo importante para ti. Y tener un minuto para el otro antes de ir a celebrar.

J. A. M. Estamos teniendo un problema entre niños y adolescentes a los que, por un afán de protegerles, no tienen tolerancia a la frustración. De tal modo que cuando tienen un fracaso se nos vienen abajo. Tenemos que educar para saber soportar las cosas desagradables que vienen...

F. T.
 Pero yo creo que eso es natural. Me acuerdo de cuando era un niño y perdía un partido. Me metía en la habitación y que no viniera nadie a decirme nada. Con el tiempo vas aprendiendo y te das cuenta de que la derrota es parte del deporte.

P. Mirando a ciertas personas que triunfan y cómo lo hacen, casi entran ganas de perder...

F. T. En el deporte hay mucha gente que se retira sin haber aprendido a ganar, sin saber comportarse en la victoria.

J. A. M. Mi abuelo decía: «Te advierto que sólo las águilas soportan las alturas».

F. T. 
Luis Aragonés tenía otra frase que era: «Niño, cuanto más gane, cuanto más alto le construyan el pedestal, la caída más fuerte es... Cuando esté arriba recuerde que estuvo abajo. Pies en el suelo».

J. A. M. Volviendo al tema, en España soportamos mal el fracaso. A una persona que ha fracasado se le dice: «Eres un fracasado». «No lo vuelvas a intentar». Lo contrario de lo que decía antes Fernando de sus entrenadores: lo has hecho mal, pero lo harás bien a la siguiente. En EEUU son cuidadosos con el tipo de verbo que se utiliza para reprender a un niño. No se dice «eres» un torpe. Sino «no te has esforzado». Aquí desvalorizamos mucho al que no lo hace bien. Eso es cruel. Por eso hay muchos que se descuelgan de los estudios y dejan de esforzarse.

F. T. Porque pierden la motivación.

J. A. M. Chicos que dicen que para qué van a esforzarse. Muchas veces salen de la escuela teniendo claro todas esas cosas para las que no valen, pero no para las que valen. Seguro que todos tenemos muchas cosas que podemos hacer bien.
«Fuera, filósofo», se leía en aquella pancarta del Bernabéu. Dado que Torres está meditando estos días dejar el club, no se extrañen si en las próximas semanas leen algo así en el Wanda. «Hasta siempre, 9».

P. ¿A usted le gustaba el fútbol?

J. A. M. Sí, sobre todo de pequeño. Jugaba en la portería. Era del Valencia. Me gustaba mucho un portero llamado Eizaguirre.

P. ¿A usted le gustaba la filosofía?

F. T. Me acuerdo de un profesor que se llamaba Antonio. En esa época para mí era un rollo. Ahora me encantaría estudiarla. En la educación hay cosas que te llegan demasiado pronto.

P. ¿Usted de qué equipo es?

J. A. M. Parece forzado decirlo ahora, pero del Atleti.

P. ¿Y a usted qué tema filosófico le preocupa?

[La respuesta no hace referencia a nadie... O sí]

F. T. 
La generosidad con los demás... Lo raro que es verla.

viernes, 23 de febrero de 2018

Sorteo Octavos Europa League

Octavos de Final de la UEFA Europa League

El Atlético de Madrid se enfrentará al Lokomotiv en los octavos de final de la competición Europea. Los rojiblancos jugarán primero en casa.
La ida será el jueves 8 de marzo en el Wanda Metropolitano y la vuelta el jueves 15 en Moscú.
Si el Atlético pasa la ronda, entrará en el sorteo del día después para encontrar rival en cuartos.

jueves, 22 de febrero de 2018

Atlético 1 - Copenhague 0

Gol y octavos
PARTIDO DESCAFEINADO EN EL QUE EL ATLETI DOMINÓ PERO NO BRILLÓ

No hubo lugar a sorpresas en el Wanda Metropolitano, donde la tarde del jueves acogió una nueva victoria de los rojiblancos sobre el Copenhague por 1-0. Bastó un madrugador gol de Gameiro para disipar cualquier sombra de remontada, que sumado al 1-4 de Dinamarca, hacía de la remontada una misión titánica. El resto del partido tuvo en el conjunto local a su dueño y señor, tanto en el control del juego como en las ocasiones. Tan sólo en un par de acciones Oblak tuvo que salir a escena para garantizar la victoria del Atlético.

Fernando Torres formó en el once titular y disputó los 90 minutos del choque, en el que fue su primer partido con el Atlético de Madrid en la UEFA Europa League. Se trata de la tercera competición europea en la que el ‘9’ viste la elástica del Atlético, después de la Champions League y la Copa Intertoto. Muy activo en la zona caliente durante todo el encuentro, buscó incansable la combinación, el pase o el remate con el que ampliar la ventaja rojiblanca, así como el desmarque abrir espacios en el juego sin balón.


Gol madrugador
Arrancó el partido con el Atlético volcado en la tarea de tomar la iniciativa y buscar el gol por la vía directa. Y seis minutos duró el 0-0. Gameiro recibió al borde de la corona del área, avanzó dos zancadas, armó el pie izquierdo y conectó un potente disparo directo a las redes. Volvía la pesadilla que comenzó en Copenhague. En el 13’ pudo llegar el segundo, cuando Correa entregó un balón de oro a Torres para rematar en el área. Su toque con el empeine se topó con un defensa, que fue al suelo para blocar la acción.

Rodaba el balón con velocidad sobre el césped del Metropolitano. El centro del campo funcionaba con precisión, recuperando y distribuyendo juego hacia la vanguardia donde Torres hacía de las suyas. En el 33’ y a centro de Vitolo buscó de cabeza el arco, con un potente remate. Lo intentaría de nuevo al filo del descanso, si bien esta vez las urgencias del envío desde la línea de fondo, ejecutado por un incansable Juanfran, complicaron la ejecución y precisión del cabezazo.

Directos a octavos

El segundo tiempo arrancó con un cambio en filas locales (Saúl por Koke) y otra acción de notable peligro, un balón largo que peleó Ángel Correa sobre la línea del área y que pugnó con el meta, que había dejado descubierto el arco. Ganó la partida el cancerbero, que pudo hacerse con el balón ‘in-extremis’. También surgió el Copenhague, que en una contra pudo probar por primera vez los reflejos de Oblak. La respuesta vino a balón parado, cuando Diego Godín ejectó una de sus especialidades, el remate de cabeza, que sin embargo no obtuvo recompensa.

El segundo cambio del Atlético vio salir a Correa de la parida por Gaitán. A continuación el recién llegado sirvió un buen balón para Gameiro, haciendo posible un uno contra uno que ganó el guardameta danés. En el 67’, último cambio: Thomas por Gameiro. Saúl se sumó a los intentos por sentenciar con un potente disparo que tomó vuelo por encima del travesaño, antes de que Gaitán buscara la escuadra derecha. Ya, en el añadido, Thomas se acercó con un trallazo a pase de Fernando Torres, acción que sirvió de colofón a una eliminatoria en la que tan sólo ha habido un color: el rojo y blanco.


Ficha del partido:
Atlético de Madrid: Oblak; Juanfran, Giménez, Godín, Sergi; Correa (Nico Gaitán, 60’), Koke (Saúl, 46’), Gabi, Vitolo; Gameiro (Thomas, 68’) y Fernando Torres.

Copenhague: Andersen; Ankersen, Vevro, Lüftner, Bengtsson; Thomsen, Gregus, Kvist (Skov, 46’), Fischer (Falk, 46’); Pavlovic y Sotiriou (Wind, 80’).

Tarjetas amarillas: Gediminas Mazeika (Lituania), sin tarjetas.

Goles:
1-0 (07’) Gameiro recibe en la frontal y ajusta un disparo a media altura con la zurda ante el que nada puede hacer Andersen.

Previa Atlético - Copenhague


El Metropolitano recibe a la Europa League
22/2/18   19.00   W. Metropolitano
Sólo será un trámite. El buen resultado del Atleti en Dinamarca hace que el estreno de Europa League del Wanda sea descafeinado. Simeone podrá dar minutos a los jugadores menos habituales y afrontar con mayor descanso el duelo del domingo ante el Sevilla. El Copenhague está obligado a marcar 4 goles, algo inédito en el Wanda.

lunes, 19 de febrero de 2018

Atlético 2 - Athletic 0

El Atleti sigue la estela
SIGUE A 7 PUNTOS DEL LÍDER


Después de muchas tardes oscuras definidas por el 1-0 de rigor, el Atlético vio la luz. Reencontró el camino que inspiró al cholismo, un fútbol enérgico, orquestado en una defensa maciza y en transiciones vertiginosas. Funcionó el equipo incluso con el 0-0 ante un Athletic apocado, sin fe en su estilo. Salió Gameiro, marcó un gran gol y Diego Costa cerró la cuenta con otra diana marca de la casa. Un buen Atlético impulsado por la segunda mejor zurda de la Liga, Griezmann.

El Atlético ha empezado a mudar la piel. La difícil gestión para Simeone de los pesos pesados, veteranos con escamas y experiencia pero menos vigor, cobra forma con el paso de las semanas. Se va elevando Lucas Hernández, dueño de un físico imponente. Se ha consolidado Saúl, intocable por el centro, exuberante en el despliegue. Correa se afianza en las alineaciones de Simeone, pese a que sus maneras pintureras a veces exasperan: una de cal y dos de arena. Thomas desplaza al banquillo a Gabi. Y se hace acreedor a todos los minutos Giménez, defensa de altos vuelos, rápido, expeditivo, y con mejor manejo de balón que la mayoría de sus colegas.

Con estos mimbres que rondan más los 20 que los 30 años, el Atlético propuso una tarde rumbosa, de brioso contenido, según el manual. Jugó bien a tropa rojiblanca en el primer tramo, ardorosa su capacidad defensiva, enérgica su disputa del cuero y veloz en la combinación. Griezmann activó la finura que le falta a los demás. Fue dejando pequeñas perlas en el fútbol asociativo, siempre lúcido para activar el ataque.

El Athletic no inspira la eterna tradición guerrera de Bilbao. No recrea la leyenda del viejo San Mamés, su césped deslizante y las ronchas de piel por el asfalto. Nada que ver con su fama salvaje de gladiadores que no ceden ante ningún rival. Más se asemejó a un equipo a merced del adversario, sin iniciativa para gobernar el juego, con tendencia a la flojera y cierta indefinición. No se sabe muy bien si juega a pasar, a tocar, a luchar o ganar los partidos desde la defensa. Oblak fue un pasante en el primer periodo. El Athletic no lo requirió, tímido el grupo.

En tono constructivo, el centro del campo atlético sujetó las riendas a partir de Thomas y Saúl. El africano combina muy bien, ejerce con propiedad sus funciones de mediocentro y los despistes tácticos o de pases mal ejecutados obedecen a pecados de juventud. Thomas y Koke buscaron a Diego Costa, afanoso pero desacertado al principio, y en una de ellas, Unai Núñez lo derribó en algo que pareció penalti. Al Atlético no le han señalado ninguna pena máxima a favor esta temporada, detalle caundo menos extraño.

Se fue apagando el Atlético sin gol que anotar en el jornal y se llegó al descanso en un cierto equilibrio de fuerzas, más por el apagón colchonero que por la pujanza de los vascos.

Penetró el partido en la franja caliente, un 0-0 inquietante para un Atlético superior y satisfactorio para un Athletic sin cuajo ni perspectiva de ganar. Simeone confió en la rapidez de Gameiro para aportar alguna alternativa. Con cuatro hombres de ataque, esta vez sí el Atlético apabulló a Kepa, un buen portero que aún no decide partidos. Enfrente, Oblak protagonizó la escensa cómica del día. Deslumbrante en su área y perdido fuera de ella, salió a jugar con el pie y se metió en un lío que resolvió con dos regates a dos delanteros bilbaínos.

El Atlético mostró más fe en la victoria. Tiene más mentalidad y fortaleza psíquica que el Athletic y por ahí ganó el choque. Una vez más se desvaneció un vasco y los atléticos persiguiero el balón y no el cuento del rival. La pelota acabó en Griezmann y de él, suave, a Gameiro, que la pegó con violencia y colocación a la red.

El gol liberó la ansiedad, provocó una salva de ovaciones continuas a Griezmann, espoleó a Costa y mejoró al equipo, ya con Gabi para apuntalar. De Gameiro surgió el segundo, pase profundo a Diego Costa y magnífica resolución de éste a la salida de Kepa. Ya no hubo más vahídos de vizcaínos en el césped, pero tampoco un fútbol convicente para desafiar al Atlético.


José Carlos Carabias (ABC.es)

domingo, 18 de febrero de 2018

Previa Atlético - Athletic


Los leones visitan el Metropolitano
18/2/18   16.15   W. Metropolitano
Tras la victoria en Dinamarca. El Atleti vuelve a disputar en el Wanda 3 puntos para seguir la estela del Barsa y aumentar la brecha entre los perseguidores. Los del Cholo llevan 4 partidos seguidos ganando y el Athletic no gana en Liga desde el 7 de enero.

viernes, 16 de febrero de 2018

Copenhague 1 - Atlético 4

El Atleti se divierte bajo la nieve
DEJA LA ELIMINATORIA PRÁCTICAMENTE SENTENCIADA

jueves, 15 de febrero de 2018

Previa Copenhague - Atlético


Comienza la Europa League
15/2/18   21.05   Parken Stadium
5 años después el Atleti vuelve a la competición. En Dinamarca arranca el nuevo reto. Los rojiblancos, encuentran en la Europa League una posibilidad real de celebrar un título. Godín, recuperado, regresa a la zaga. Allí se estrenó Torres en Europa con el Chelsea.

sábado, 10 de febrero de 2018

Málaga 0 - Atlético 1

El Atleti duerme a seis

Triunfo en casa del colista. El Atlético de Madrid venció al Málaga en La Rosaleda por 0-1 sumando tres puntos más para su misión de persecución al líder. Griezmann fue el autor de un gol muy tempranero, incluso antes de cumplirse el primer minuto de juego. El tanto pesó y mucho en un Málaga que sólo amenazó a Oblak en destellos, especialmente en la segunda mitad derivando en la victoria del conjunto roijblanco que apuntala su segunda plaza en la tabla.

Fernando Torres entró en el segundo tiempo, sustituyendo a Diego Costa en el minuto 76. Aportó piernas frescas, velocidad y muchas ideas en ataque, rompiendo la línea defensiva local tanto por el centro como por la izquierda. En el tramo final protagonizó un choque con el debutante malaguista Mehdi Lacen, al pelear un balón por alto, derivando el fortuito choque de cabezas en la retirada obligada del jugador malaguista.

No pudo empezar mejor la cosa. No se había cumplido aún el primer minuto de juego cuando un despeje rebotado se dirigió hacia la posición de Griezmann en el área y éste no perdonó la ocasión. Pegó cruzado y arriba, a la escuadra, haciendo realidad el 0-1 que fue dedicado al fallecido joven futbolista aficionado del Atlético 'Cholito' Barberá. A partir de ahí y con la proa en rumbo la escuadra rojiblanca compactó sus líneas para blindar el partido frente a un Mälaga con más intención que argumentos. Mientras el Atlético jugaba a la perfección a nadar y guardar la ropa, acercándose con un remate de Costa. También el cuero rondó el arco de Oblak, aunque sin excesivos problemas para el cancerbero.

El comienzo de la segunda mitad dejó ver a un Málaga volcado en busca del empate. Su afán trasladó el juego al campo rojiblanco y rondaron el gol con un remate a la escuadra que Oblak despejó junto al palo. A continuación el esloveno protagonizó otro paradón a balón parado, despejando por encima del travesaño. A continuación, el primer cambio del Atlético con la entrada de Correa por Vitolo. A la hora de juego, un intento más de los locales. El-Nesyrit buscó sorprender desde fuera del área sin éxito.

En el 68’ Thomas entró por Gabi, el segundo cambio de los visitantes con vistas a mantener el músculo del centro del campo a tope. Le siguió Torres en el 76’ reemplazando en esta ocasión a Costa. De salido se situó el ‘9’ en la punta de ataque, buscando el remate a un centro desde la derecha al que no llegó. Después tomó el a´rea junto con Correa, caracoleando con el cuero en búsqueda de un resquicio por el que aproximarse al segundo.

El ‘9’ protagonizó un lance con Mehdi Lacen en el que la pugna por alto acabó en choque de cabezas. La peor parte se la llevó el malaguista, que quedó tendido en el césped a la espera de asistencia cualificada. En la mente de todos, el golpe de Torres en Riazor con Bergantiños, aunque esta vez con los papeles cambiados. Finalmente las asistencias se llevaron al debutante en camilla bajo el aplauso de La Rosaleda, dejando al equipo con diez ya agotados los tres cambios.

Ya reanudado el juego un balón en profundidad encontró el desmarque de Torres, aunque la acción quedó invalidada por fuera de juego. El ‘9’ insistió con recurrencia por la izquierda, buscando el centro a la zona de remate donde encontró a un Correa vigilado de cerca. a pesar de los intentos no se amplió la ventaja, que en cualquer caso fue suficiente para asegurar tres valiosos puntos.


Ficha del partido:
Málaga CF: Roberto, Ricca (Samuel, 83'), Ignasi Miquel, Luis Hernández, Rosales, Chory Castro, Iturra (Lacen, 46'), Adrián, Keko (Diego Rolan, 57'), En-Nesyri e Ideye.


Atlético de Madrid: Oblak, Vrsaljko, Giménez, Lucas, Filipe Luis, Gabi (Thomas, 70'), Saúl, Koke, Vitolo (Correa, 53'), Griezmann y Diego Costa (Torres, 77').

Árbitro: José María Sánchez Martínez (Comité Murciano). Mostró tarjeta amarilla a los locales Iturra (20'), Lacen (60') y En-Nesyri (78'); y a los visitantes Saúl (41') y Vrsaljko (67').

Goles:
0-1 (01’) Griezmann supera a Roberto con un disparo desde la esquina derecha del área pequeña.



Web Oficial del Jugador

Previa Málaga - Atlético


Visita al colista
10/2/18   16.15   La Rosaleda
El Atleti viaja a Málaga con bajas en el plantel habitual. Las lesiones de Godín y Savic se contrarrestan con la vuelta de Filipe. El Málaga sólo ha anotado 14 goles en lo que va de Liga y está a siete puntos de salir de la zona de descenso. 

domingo, 4 de febrero de 2018

Atlético 1 - Valencia 0

Victoria y a 9 puntos
A 9 PUNTOS DEL PRIMERO Y A 9 PUNTOS DEL TERCERO


Desde un lateral, Simeone pedía frenesí. Desde el otro, Griezmann reclamaba calma. No es tan fácil ser aficionado del Atlético. Ambos tenían su parte de razón, por extraño que suene: el técnico deseaba un estadio caliente que contribuyera a sostener la ventaja mínima de su equipo, mientras el futbolista se encaraba con los que le pedían vértigo en una contra de última hora que había frenado por aquello de jugar a favor de reloj. Expresivos como son, al argentino y al francés les pudieron las formas. Así que uno terminó en héroe y el otro en villano, al menos para aquellos a los que pillaron cerca sus gestos exigiendo silencio. Sea como fuere se salieron con la suya, porque ganó el Atlético al Valencia. Un matiz si se permite, Antoine: cualquiera que acudiera en esta ocasión al Metropolitano merecía un homenaje por el mero hecho de hacerlo, bajo cero y con aguanieve, más allá de que tuviera o no razón en el lance concreto. Gestos, los justos.

De lo que venga del Ártico no tienen culpa los de las corbatas, a todo esto, pero permítase aquí una breve reflexión: en el septiembre valenciano el partido de la primera vuelta se puso a las 16.15 horas, de modo que se jugó con más de 30 grados; en el febrero madrileño el de ayer se colocó a las 20.45, de manera que se disputó bajo cero. ¿Pasaron acaso calor (en Mestalla) o frío (en el Metropolitano) los que deciden sobre tales cuestiones? Aire acondicionado en la primera vuelta, calefacción en la segunda. Y ahí se las den todas. Ustedes, los del estadio, ya no importan prácticamente a nadie. Ya saben: es negocio, no sentimiento. De hecho procuren llenar el tiro de cámara, no sea que encima vaya a caerle una multa al club.

A lo que vamos: Correa solucionó el partido a su manera, pergeñando una hora más bien floja y destapando el tarro justo cuando podía sospecharse que el suyo iba a ser el tercer cambio, primero por decisión técnica. Porque, ésa es otra, el partido salió torcido para el Atlético, que primero perdió a Savic y después perdió a Godín. Al uruguayo le rompió varios dientes una salida de Neto, que no tocó balón y que estaba dentro de su área. ¿Cómo llamaríamos a eso? Penalti no, desde luego, porque esa palabra, al menos su acepción a favor, ha desaparecido del diccionario liguero rojiblanco. Lo hizo, concretamente, en la trigésimo segunda jornada de la última edición. Que ya ha llovido. Y, en este caso, nevado. Como por centrales no será, El Cholo introdujo a Giménez y centró a Lucas, cambiando a Vrsaljko de banda e incluyendo a Juanfran por la habitual. Encaje de bolillos... y portería a cero.

Vaya usted a saber el motivo, el caso es que de partida Simeone había incluido menos músculo que nunca... justo cuando tenía enfrente a Kondogbia. El Atlético, que no tiene problema para jugar con cuatro mediocentros, lo hacía esta vez con dos. Y con los más livianos, por añadidura. Así pasó: el pivote del Valencia se hizo un llavero en el primer acto con Saúl y Koke, de modo que sobre su despliegue creció un Valencia que en todo momento tuvo claro a lo que jugaba: sin pelota, replegando para tapar cualquier hueco; con ella, masticando la jugada con paciencia, y Parejo al timón, toda vez que el perfil ofensivo local provocaba precisamente desequilibrio en la presión.sí que el Atlético se hartó de poner centros laterales que resultaban inocuos, incapaz como era de asociarse hasta el área. El balance rojiblanco de ese primer acto se resume en un disparo lejano de Saúl y en un cabezazo a la salida de un córner de Costa, ambos con respuesta de Neto, la segunda de ellas simplemente antológica. Tampoco es que en el otro lado hubiera gran cosa, la verdad.

La cosa circulaba parecida después, con Simeone coqueteando con la idea de agotar los cambios para equilibrar en mediocampo. Lo hizo con Gabi, de hecho, pero fue justo después de que Correa, poniéndola en la escuadra, sacara un gol de la nada. A partir de ahí, el Valencia probó su medicina: un rival pertrechado que no concedió ocasiones... y que se adueñó de la pelota hasta el final en lo que Simeone y Griezman se ponían de acuerdo.

Marca.com

Previa Atlético - Valencia


6 puntos en el Metropolitano
4/2/18   20.45   W. Metropolitano
La posibilidad de ponerse a 9 puntos del tercero pasa esta noche por el Wanda. Con el Barsa desmarcado a 11 puntos, el Atleti sigue su Liga e intentará sumar una nueva victoria que afiance la segunda plaza. El Valencia necesita puntos, ya que Madrid y Villareal le pisan los talones.