martes, 29 de mayo de 2018

La despedida de El Niño

Se auguraba una tarde para la historia en el Metropolitano y los acontecimientos no defraudaron. Todos los ingredientes presagiaban un adiós cargado de emotividad y mucho, mucho sentimiento rojiblanco. Y así fue. Aunque el grueso de los eventos estaba programado para la conclusión del partido, desde principio a fin de la jornada el ambiente en el Metropolitano estuvo impregnado de un fuerte aroma a homenaje y cariño a ‘9’ del Atlético. Desde la tienda a la grada, desde la tribuna al césped. 

La liturgia comenzó con un mosaico sensacional que cubrió todo el graderío. Los colores rojo y blanco pintaron el estadio y en la grada lateral la leyenda ‘Torres, de Niño a Leyenda’, junto con un ‘9’ de grandes proporciones, confirmó que la de este domingo no era una tarde cualquiera en el coliseo rojiblanco. Los dos goles se quedaron en la anécdota deportiva de la tarde frente al conjunto armero. Las celebraciones, en el córner y el fondo, fueron el preludio mágico de lo que a continuación se vivió sobre el césped concluido el partido.

Para empezar los compañeros le dedicaron un pasillo, flanqueando a izquierda y derecha los campeones a la leyenda que celebraba su homenaje. A continuación, un emotivo vídeo que dejó sin habla al Metropolitano, que acertaba a corear cada gol que mostraron las pantallas del coliseo rojiblanco, desde la cantera hasta la temporada que tocaba a su fin en ese mismo momento.

Las leyendas pisaron de nuevo el césped. Manolo Briñas y Rangel, quienes dirigían la academia y el equipo en el que ingresó Fernando Torres con 11 años, le hicieron entrega de su primera ficha al ingresar en la academia tras superar las pruebas en el Parque de las Cruces. También José Eulogio Gárate pisó el verde de nuevo, para entregar en mano una copia de la placa que a partir de esta fecha ilumina el paseo de las leyendas rojiblancas con sus 404 partidos recién cumplidos. A continuación, Lázaro Albarracín, Enrique Cerezo y Adelardo entregaron a Fernando la Insignia de Oro y Brillantes del Club. Un globo de helio se sumó al escenario para desplegar una enorme camiseta con el '9' a la espalda que, desde entonces, presidió el momento más emotivo de la tarde.

La familia Torres-Sanz se dio cita entonces sobre el césped para arropar al ‘9’ mientras se dirigía a la afición. Sus tres hijos, su mujer, padres y hermanos le acompañaron mientras se pronunciaba desde el corazón para la afición. "Me gustaría dar un mensaje de agradecimiento a mucha gente. Perdón de antemano a los que no nombre, pero sois muchos los que me habéis ayudado. Me gustaría empezar por todos esos que están en el tercer anfiteatro, en especial a dos personas, a Luis Aragonés, al que todos debemos que nos enseñara el camino, a enseñarnos lo que era el Atlético de Madrid. También me gustaría mencionar a mi abuelo , que me dio el regalo más grande que se le puede dar a un nieto, que es hacerme del Atleti", comenzó Fernando flanqueado por los suyos.

"Me gustaría agradecer por supuesto a mi familia. A mi madre que me acompañaba en el tren a entrenar, todos los días, haciendo los deberes por el camino. Hizo muchos sacrificios como tantas madres para que su hijo cumpliera su sueño. Muchas gracias mamá. A mi padre por su ejemplo, por no perderse un partido, por enseñarme los valores que luego también el Atlético me enseñó. Gracias por dejarme siempre elegir y equivocarme para así aprender de mis errores . Gracias papá . A mis hermanos, que se dejaban sus ahorros por comprarme unas botas de fútbol que yo quería. A mi hermano que por él me gusta el fútbol y quizá por el estamos todos hoy aquí. A mi hermana Paz que dejaba de estudiar dos horas a la semana por verme jugar, que siempre me apoyó y me enseñó lo importante que es la dedicación. Os quiero mucho a los dos".

"A mi mujer, que ha sido un pilar en mi vida, me ha dado paz, equilibrio. Siempre supo estar en el sitio adecuado, donde acudir cuando más lo necesitaba. Me enseñó a quererme y valorarme en los momentos más duros y a mantenerme humilde en la victoria. Apoyó siempre y son condiciones todas mis decisiones y sobre todo me ha dado a nuestros tres niños que son un tesoro y nos enseñan a ser mejores padres y personas. Por supuesto tenemos 3 atléticos más entre nosotros . Os quiero mucho a los cuatro, sois mi vida".

"También a los que me aconsejaron, a los estuvieron allí desde los 17 años. Ellos saben quiénes son. Gracias a mis compañeros, cuerpo médico, equipo técnico, toda esa gente que nos ayuda en el día a día y es imprescindible . Estos tres años y medio han sido magníficos. He tenido la oportunidad de volver al Atleti que siempre soñé. Elegiría este grupo por encima de cualquiera para todo. Estoy muy orgulloso de haber formado parte de él, así que gracias a todos. De todos y cada uno he aprendido algo, espero que os haya podido enseñar yo también algo. Eso es lo más gratificante que podría escuchar. Estoy seguro de que vamos a conseguir lo que todos queremos y merecemos. Este grupo ha ganado mucho menos de lo que merece y os toca ganarlo a vosotros".

"Por último, a toda la familia atlética. Nunca necesité ningún título para sentirme el jugador más querido del mundo .Siempre he tenido la certeza de que hiciera lo que hiciera nunca os habría podido devolver tanto cariño. He tenido el privilegio de vestir esta camiseta más de 400 partidos. Es muy duro saber que es el final. Me gustaría que recordarais todos, para siempre, cómo nos sentimos ahora. Muchas veces nos preguntan por que somos del Atleti o por qué el Atleti es diferente. Cuando decimos que no lo pueden entender, no se puede explicar, me gustaría que recordarais cómo nos sentimos hoy: felicidad de ser un equipo campeón, orgullosos de vuestros jugadores . Ese sentimiento es el atleti . Por eso no se puede explicar con palabras , hay que sentirlo. Cuando lleguen los malos momentos, cuando desde fuera quieran dividirnos y decir que las cosas van mal, en esos momentos que seguro llegarán, me gustaria que recordarais lo que sentís ahora, el orgullo que sentís. Todos somos uno. Os voy a pedir una última cosa y es cantar nuestro himno, que es la canción más bonita del mundo", concluyó con emoción.

Para finalizar, una vuelta de honor con toda la plantilla del Atlético sirvió para poner la guinda a una tarde colosal que queda para la historia de un club centenario: el Club Atlético de Madrid.





domingo, 20 de mayo de 2018

Atlético 2 - Eibar 2

La gran fiesta de El Niño
DOBLETE DE FERNANDO TORRES EN SU ÚLTIMO PARTIDO CON EL ATLÉTICO



Nora, Leo, Elsa, esto es para vosotros. Para que mañana entendáis eso que ven vuestros ojos, por si acaso, por si hoy aún sois demasiado pequeños para guardarlo. Toda esa emoción que llena el aire y encoge un estadio a la vez.

Este momento, el tifo de cartulinas blancas, rojas y azules, con ese 9 al aire y una leyenda que suena infinita, de Niño a leyenda se lee, y una sonrisa llena la cara de ese hombre al que todos envuelven en un grito. El Lololololo. Muchos no pueden evitar llorar mientras lo hacen. Llorar callado, llorar de nostalgia porque algo se va y se termina, porque esta vez no habrá vuelta, porque lo hoy sí será definitivo.

Hoy es 20 de mayo, tarde nubosa en Madrid. El árbitro pita, el balón rueda, el hombre todo pecas está ahí, delante, sobre la hierba, la C de capitán al brazo, como tantas otras veces, hoy se la cede Gabi también titular. El hombre mira el balón pero a menudo los ojos se le escapan. A la grada, a la cubierta, al Fondo Sur, como si hiciera fotos, como si guardara todo. Este Atleti-Eibar no sólo es el último de la temporada, también es su último con esta camiseta, la rojiblanca. Y como le duele, y cuánto le cuesta. Hace mucho que eligió al Atleti no como equipo sino como forma de vida.

Lolololo. Eso se escucha ahora. Lolololo. Fernaaaando Torres, lolololo. Altísimo.

El Lololololo llena el aire. Ninguno de los dos equipos se jugaba nada sobre la hierba, pero cuando un balón rueda todos quieren ganar. El Eibar, que hizo pasillo al Atleti campeón, viajó a Madrid con la ambición de dejar su nombre en el adiós de Torres. Tardó más en entrar en el juego, mientras Simeone, nada más comenzar, ya pedía premura a los recogepelotas: nada sabe de trámites. La despedida de Torres también estaba en el césped. Todos los balones le buscaban. Si el Eibar se acercaba al área de Oblak pero sin remates claros, las ocasiones del Atleti llevaban el apellido de Torres, ayer pareja con Correa. Dos ocasiones tuvo antes de que el Eibar, en efecto, se colara su despedida. Una la cruzó demasiado y otra se fue ajustada al palo, por poco. Entonces, en una contra, Kike García batió a Oblak tras recibir un pase en el interior de área de Jordán. Torres lo igualaría antes del descanso, cómo no. Gabi lanzó una contra, Correa centró y El Niño le puso el final el primero de sus goles.

Suena el Lolololo y no se para, no se detiene. Muchos de los que lo cantan romperían el reloj. Hoy lo pararían. Aquí y ahora. Con ese hombre vestido de rojiblanca ahí, 9 a la espalda, sobre el césped, de rodillas frente al banderín, bajo esa piña de jugadores que se abrazan a los pies del Fondo Norte. Hoy todavía está, mañana ya no. Ya no lo hará. Estar, seguir. Y cómo emociona en esta tarde seguir aplaudiendo sus goles. Nadie le quiere decir adiós. Nadie puede. Nadie imagino que un día tendría que hacerlo, que ese hombre se iba a terminar. Hoy podría ser todavía 2001, Calderón y no Metropolitano. Ese crío delgaducho, todo piernas y pecas que es de los últimos en irse al túnel. Le quedan 45 minutos, sólo.

El descanso se llena de ayeres. De conversaciones entre compañeros de asientos. Tantos recuerdos. Porque ese hombre que hoy se va siempre será más que un futbolista. Es el recuerdo de una edad que no volverá, de un tiempo. El de la tele sin Netflix y la vida sin Likes. El gol del Albacete y la foto del niño al que la camiseta le quedaba grande y el Calderón perfecto. Y aquella volea al Betis, los partidos al Barça o el hacerse del Liverpool, y del Chelsea, el Milán a tanta distancia. También la bandera del Atleti anudada al autobús de España cuando aquella Eurocopa, cuando el Mundial. Y la luz en sus piernas en la oscuridad de Segunda. Su corazón siempre ha sido un escudo. Su zancada centella. Esa misma que esta tarde vuelve a aparecer sobre la hierba. Cuando el partido vuelve del descanso. El Eibar mostraba todas sus cartas, dominó sus primeros minutos. Con presión alta, sin dejarle al Atleti salir de su campo, apretando a Oblak. El Atleti sufre. Y si el Atleti sufre, Torres, cómo no, se lo echa a la espalda.

Su doblete llegó con una de esas jugadas que tanto le definen. Recibe de Costa, se escora en el área y pica el balón. Éste toca la red y Torres corre al lugar del que salió, el Fondo Sur, para abrazarse, para celebrarlo con aquellos que son él mismo, ese chico que soñaba con Kiko y una noche en Neptuno. La grada baja como una ola. Cuando el hombre de las pecas vuelve al campo el árbitro le muestra tarjeta. Nunca una amarilla emocionó tanto, nunca se aplaudió así.

Otra tarjeta cambiaría los planes del Cholo. A Lucas, porque le den un golpe y le hagan una brecha. Quizá fuera que el árbitro también quería dejar su nombre en la despedida de Torres. Simeone se quedaba con uno menos. Ya habían salido Costa y Griezmann, al que recibió algún pito, para el que Godín pidió cánticos, aplausos, saldría Giménez para tapar atrás. Pero el Eibar seguiría plantando cara y Ruben Peña lo subiría al marcador, con un zapatazo imparable mientras el reloj seguía descontándole minutos a la última tarde con Torres. Sólo lo paró Dmitrovic, que quedó tendido en el suelo por un pisotón de Costa. El juego se reanuda frenético en el 80’, diez minutos quedaban y el balón que seguía disputado sobre la hierba. Los homenajes para luego, el fútbol ahora. Y Torres quería ganar. No dejó de pelear esa pelota como si en efecto hoy fuera 2011, el Metropolitano el Calderón, y él ese chiquillo delgaducho con tanta historia que hacer por delante.

El mismo que ahora, que hoy, lleva tantos recuerdos anudados alrededor de sus piernas como tatuajes en los brazos cuando se acaban los cinco minutos de descuento, tan largos, tan cortos, y se queda en el centro del campo cuando el árbitro pita el final, con ellos en alto, los ojos en agua. Todos le buscan, todos le abrazan, como esa voz que sale de la grada. Le llaman Torres, le dicen Niño. Envuelto en ese Lolololo que explica qué ha hecho para merecer esto, que da las gracias por tanto. Tanto como lo que se lleva en su adiós, de todos nosotros. No hay palabras. Quizá sólo esa valga. El Lolololo que ya llora, que ya añora.

Porque hay Niños que nunca deberían hacerse mayores. Como ese al que vosotros llamáis papá.



Patricia Cazón (As.com)

Previa Atlético - Eibar


La despedida de El Niño
20/5/18   18.30   W. Metropolitano
Con prácticamente nada en juego, el partido será todo un homenaje para el jugador más simbólico del Atlético de Madrid. Fernando Torres se despide de su casa ante su afición y tras la consecución de un título europeo. Gane o pierda, el Atleti ya es segundo en la clasificación por encima del Real Madrid, en la que ha sido una buena temporada para los rojiblancos. Emoción, fiesta y nostalgia en el adiós del Niño, un niño que se hizo leyenda. 

sábado, 19 de mayo de 2018

Fernando Torres no se va

Como ya dije una vez, las leyendas no son quienes más records dejan escritos. Tengo que escribir esto. Nunca sabremos qué respaldo tendrían los Messis y Cristianos si con sus equipos no hubiesen ganado nada. Y me hace pensar que muy poco, cuando a algunos les pitan en su propio estadio en cuanto no hacen gol en 3 partidos. 


Me toca presumir como atlético, de que estamos sin duda ante el jugador más querido por una afición, y que estamos ante la mejor afición de todas. Una afición que valora el esfuerzo y la entrega por encima de los títulos. Que idolatramos a un jugador, que con nosotros no había conseguido nada. Absolutamente nada. Ningún club podrá presumir de que 45.000 personas acudieron a recibir a un jugador así. 

Por eso somos diferentes. 

Y es que ese día, el atletismo no fue a recibir un fichaje, los atléticos recibían a un familiar. 

El fútbol ha hecho justicia. Ese fantástico deporte al que Fernando Torres ha dedicado toda una carrera, ha acabado premiándolo. El fútbol se ha aliado con Neptuno y ha hecho ver que los sueños hay que pelearlos hasta el último de nuestros días, porque incluso en los últimos minutos, pueden hacerse realidad. 

Un sueño para Torres materializado en un trofeo del que le importa más el entregarlo a la afición que quedarse para sí. Un sueño y un trofeo compartido. Un trofeo que ha servido para hacer una fiesta de sus últimos partidos con esta camiseta, para dejar constancia de que hoy el Atlético de Madrid es un equipo importante en Europa y que su esfuerzo y constancia en los últimos años ha servido para consolidarlo entre los mejores del Mundo. Pero un trofeo que en realidad, es lo de menos. Un trofeo que no hacía falta. Ni para ser más club ni para ser más querido. 

Porque ahora resulta que se va, o eso es lo que dice la gente. Que el domingo hay que hacerle una despedida. Como si hubiese estado aquí. 

Creo que ese día, sólo debería ser el día en el que todo el atletismo le demos públicamente las gracias, por haber personificado los valores de todo un club. Por haber sido embajador de unos colores y un sentimiento inexplicable, porque personas como él hagan más fácil explicar de padres a hijos, por haber sido ejemplar dentro y fuera del campo, por haber sido la esperanza de unos aficionados que en el infierno se encomendaban a un chaval de 17 años para poner al Atleti en el lugar que se merecía. Y finalmente así fue. 

El Atleti es familia, es unidad, es coraje y corazón, es trabajo, es esfuerzo, es humildad, es caer y levantarse, es luchar por los sueños, es perder y volverlo a intentar... el Atleti es la vida misma. Por eso yo me niego a que haya un 'adiós', ni siquiera otro 'hasta luego' y es que dónde juegue al fútbol es lo de menos, Fernando Torres no se va porque Fernando Torres no está, Fernando Torres es. 


@narfbaya
Un atlético. Uno más

Torres "Nunca llevé con más orgullo nuestra bandera que cuando no la quería nadie"

Mensaje de Torres a su afición
MENSAJE DE TORRES TRAS LA CELEBRACIÓN EN NEPTUNO DE SU ÚNICO TÍTULO ROJIBLANCO
"Es difícil explicar lo que uno quiere cuando siente tanta emoción.
Cuando era pequeño nadie entendía porque quería llevar la camiseta del atleti al colegio cuando había perdido el anterior . Yo sabía lo que tendría que soportar, pero no me importaba, me hacía más fuerte. Sabia que un día el atleti tendría un equipo que nos representaría , que costaría mucho trabajo , pero lo íbamos a conseguir. 
Gracias a todos mis compañeros que lucharon conmigo en Segunda , fueron años duros pero nunca llevé con más orgullo nuestra bandera que cuando no la quería nadie. Gracias también a los que lucharon en los años de transición y los que empezaron a ganar porque de todos ellos es una parte de esto. Gracias también a las generaciones anteriores que me sirvieron de inspiración. Pero sobre todo gracias a los que hoy son mis compañeros , que son esos que soñaba cuando era niño que un día llegarían a mostrarnos a todos que el atleti es mucho más que ganar, pero ganar sabe diferente. Estoy muy orgulloso de ser parte de ellos, los elegiría siempre. 
Y gracias afición por hacerme sentir tan afortunado , nunca necesité un título para sentirme el jugador más querido del mundo, pero ahora os debo un poquito menos.
He necesitado toda una carrera para conseguir estar donde me prometí cuando tenía 11 años, y os aseguro que ha merecido la pena.
Os espero a todos el domingo.
Gracias por tanto y perdón por tan poco. "

#forzaatleti

miércoles, 16 de mayo de 2018

Final Marsella 0 - Atlético 3

CAMPEONES EUROPA LEAGUE 17/18

Atlético de Madrid


Clic, clic, clic. De pronto eso llena la noche en Lyon. Un clic, clic, clic como de vieja Olivetti. Sale de decenas de cámaras de fotos. Porque el Atleti ha vuelto a ser campeón de Europa. Sí, otra vez. Tercera Europa League en sus vitrinas. Tres de tres. Y todos los flashes buscan a Torres. El capitán Gabi va a levantar la Copa. Antes le ha mirado y con los ojos le ha pedido que lo haga con él, alzarla. Es mucho más que plata, 15 kilos de peso o 65 centímetros de alto. Es una vida soñándola. Es el momento. La foto de Torres en la que quedarse a vivir. Los clic, clic, clic se convierten en estruendo.

Costó mucho, costó lo indecible. Porque el Marsella, como el Atleti, también es un tributo a la obstinación. Pero en Lyon se topó con un muro. “Mi grandeza no reside en no haber caído nunca, sino en haberme levantado siempre”. La frase es de Napoleón y Simeone se ha hecho un traje negro con ella para definir a un equipo, un escudo, una afición y una forma de vida. Ayer le tocó volver a ser hincha. El TAS no levantó la sanción. Lo vivió desde el palco, no desde el banco, y desde allá arriba lo vio. Cómo sus chicos volvieron a derramar el himno sobre la hierba, todo coraje y corazón. Sobre todo, Griezmann. Sin él hubiese sido imposible la foto. Pero jugaba en Lyon, ante esa grada que una vez le rechazó. Su final fue la venganza perfecta.

El silbato del árbitro había caído sobre el partido como una campanada de ring entre la niebla, el rojo bengala de la grada francesa. El Marsella pronto trasladó su fuego a la hierba. Entendía que Lyon era su historia y se abalanzó sobre ella borrando al Atleti. Con presión alta feroz y agarrado a una bota, la de Payet, que pronto enseñó los dientes con un pase impecable a Germain. Éste, solo ante Oblak, lo mandó alto. El Atlético, si había saltado nervioso, ya estaba incomodísimo. Mandaba Payet, disparaba Sarr, remataba otra ocasión alta Rami. Ay, ay, ay.

Pero si hay un equipo que sabe sufrir ese es el Atleti. Es su esencia: porque nada sabe mejor que aquello que cuesta. Y cuando el partido más apretaba, apareció un rojiblanco para doblar ese destino que parecía escribir la final en marsellés: Griezmann. Minuto 21, con un error rival le bastaría. Fue de Zambo al controlar mal un pase de Mandanda. Gabi recuperó y buscó al francés, que batió al portero por bajo mientras Lyon se frotaba los ojos ante ese talento al que un día dijo no. Hoy es uno de esos futbolistas que nunca fallan, que siempre están, incansables. Él y su capa. El Ale, ale, aleeee atronó por primera vez en la noche.

Diez minutos después Payet se llevaba la mano atrás: había dolor, imposible seguir. Si al saltar al campo había tocado el trofeo, en el minuto 30 lo abandonaba, entre lágrimas. Fue el golpe definitivo al Marsella, aunque no subiera al marcador. La épica se desinfló, se iría convirtiendo en resignación.

El reposo devolvió a ese mismo Atleti que se había ido al descanso, un equipo cada vez más sólido y mandón. Sostenían la firmeza de Godín, las agallas de Gabi, la linterna de Koke, que Lucas hacía de Thauvin un jugador invisible. Vrsaljko, con amarilla, por si acaso, por si Londres, se quedaba en la ducha. Juanfran entraba en el jardín de Griezmann. Porque lo era, ya todo suyo. Cada pase, cada centro, cada genialidad sobre el césped llevaba su apellido. También el 0-2, a los tres minutos de la segunda parte. Comenzó en un robo de Saúl, siguió en Koke y terminó con el francés corriendo hacia Mandanda. El portero sólo pudo mirarle y sentirse como aquel personaje de García Márquez, Aureliano Buendía, frente al pelotón de fusilamiento. Esta vez el balón le superó por alto.

El Marsella boqueaba, agarrado a López como un náufrago a un tablón en el mar. Mitroglu fue la última carta de Rudi García. Pero el partido ya eran del Atleti y de Grizi, como la final, y su cabezazo picado se estampó en el palo mientras Gabi recogía un balón de Koke para hacer el tercero. Minuto 89 decía el reloj. Y la pelota la empujaba el capitán y también todo un equipo, aquel Atleti de 1986 que perdió una Recopa en Lyon. Los Julio Prieto, Tomás o Marina. O el mismo Arteche desde el tercer anfiteatro. Con Luis, claro, y su ganar, ganar y ganar.

En el noventa, el Parc OL rompió a aplaudir. Franceses, rojiblancos. Se iba Griezmann y, mientras lo hacía, le pedía al Mono Burgos un nombre. "Torres, Torres". Entraría El Niño, claro, para su foto. Era injusto que le recordara para siempre la memoria pero no las vitrinas. Pero ya está ahí, grabado, su punto y final. Éste, el soñado, en la última oportunidad. Gracias a Griezmann, al Cholo, a este Atleti que no se cansa de historia, un 16 de mayo.

Clic, clic, clic.


Patricia Cazón (As.com)

Previa Final Marsella - Atlético


Final Europa League 17/18
Parc Olympique Lyonnais
16 Mayo 2018   20.45
Olympique Marsella vs Atlético de Madrid
Quinta final europea de la era Simeone, segunda oportunidad de ganar un gran título con la rojiblanca para Fernando Torres. Para los marselleses, que cuentan con una Champions League, será la tercera oportunidad para ganar por primera vez la pesada copa europea. Ambos equipos llegan con resultados muy similares esta temporada, los franceses con un día más de descanso. Lyon centra hoy las miradas del fútbol. 


sábado, 12 de mayo de 2018

Getafe 0 - Atlético 1

Próxima parada: Lyon
VICTORIA Y A PREPARAR LA FINAL. OBLAK DETUVO UN PENALTI



La estadística de kilómetros recorridos debería incluir esta vez al doctor del Atlético, que de largo hizo más que alguno de los de corto. El equipo de Simeonesaca del partido tres puntos para la tabla pero ninguno de sutura, tan importante lo uno como lo otro. Porque el parte de guerra deja una victoria sin bajas para Lyon, al menos que se sepa a estas alturas, después de una tarde en la que Óscar Celada, galeno rojiblanco a la sazón, tuvo que atender sucesivamente al estado de Costa, de Gabi, de Godín, de Filipe, de Juanfran, de Savic o de Oblak. Cada tipo que rodaba por los suelos era un año perdido de vida para todo aficionado rojiblanco que se precie, dispuesto como estaba el Getafe a cualquier cosa menos hacer prisioneros. Andaría Rudi García partiéndose la caja en casa, contemplando cómo se repartía estopa en el Coliseum casi 24 horas después de que hubiera finalizado el partido del Olympique. La mejor Liga del mundo, ya saben.

Abrió la veda Damián Suárez, ese mito. No es la primera vez. No es la segunda. Andaría aburrido, quién sabe, el caso es que decidió atizar a Diego Costa aprovechando que pasaba por allí y, sobre todo, que el balón pasaba por otro lado. Costará que el Getafe se libre de ciertas etiquetas si no pone nada de su parte para librarse. El uruguayo, de hecho, parece empeñado en mantenerlas. A partir de ahí el Coliseum se convirtió en un campo de minas, patada va, patada viene. La de Fajr a Juanfran, poco después, era también de roja. El colegiado ya se había decantado descaradamente por el tancredismo en un partido que pedía decisiones y aquello pudo acabar como el rosario de la aurora, porque ya que no había protección hubo respuesta: el Atlético también terminó sacando los tacos a pasear. Lo curioso es que al descanso cada equipo apenas tenía una tarjeta amarilla... mientras el que se había ido a la calle era el preparador físico local. Una vez más, la boca se castigaba mucho más que la pierna.

Antes de que se desataran las hostilidades, Koke había estado para todo en la jugada del gol. Se inició con una apertura del 6 y se cerró con un derechazo cruzado del 6, pero de una acción a otra pasó también por Juanfran y Griezmann, saliendo mejorada de ambos. Resultó extraño, la verdad, que el Getafe estuviera ahí a verlas venir. Después Antoine dejaría a Costa mano a mano con Guaita, lance en el que se impuso el portero para evitar lo que pudo ser la sentencia. El Cholo, a todo esto, había dispuesto un once absolutamente reconocible, para hacer bueno el partido a partido y para desesperación general en las refriegas posteriores, que, más allá de que después no la dejaran, siempre amenazaron con dejar una víctima.

Al descanso, mucho más pendiente de la épica que de la lírica, el Getafe no se había acercado a Oblak. El primero que atizó después fue Thomas, eso es así, pero enseguida hubo respuesta de Flamini para que las cosas siguieran donde se habían dejado. La novedad del segundo acto pasó por el fuego amigo, en la que definitivamente es crónica de sucesos antes que crónica de fútbol: Thomas reventó a Gabi de un balonazo y Godín golpeó la cara de Savic en el afán por despejar. En el caso del capitán conviene matizar que no hay golpe que lo saque de un campo, se ponga el médico como se ponga. Que se puso, por cierto, harto quizás de tanta carrera hacia el verde.

Bordalás tiró de Ángel, que se había quedado en el banquillo, y a partir de ahí el Getafe resultó mucho más reconocible. También puso de su parte Alberola, que castigó como penalti una acción de Godín que no había parecido para tanto. Atendiendo a los precedentes ni merecía la pena tirarlo, porque el Getafe los falla todos y Oblak los para casi todos: efectivamente, el esloveno se estiró para sacar el disparo de Fajr. ¿Adivinan cómo terminó la jugada? Correcto: con el doctor sobre el terreno de juego. Cuando aún no se había levantado del suelo el portero recibió la embestida de Bruno, que peleaba por que la jugada ofreciera aún una segunda oportunidad.

El Getafe pareció asumir que si no llegaba ahí es que no iba a llegar, más allá de que hasta el final persistiera por aquello del qué dirán. De hecho en el tramo final anduvo cerca el segundo del Atlético a la contra, pero Torres y Gameiro apenas ofrecieron más argumento para encontrarse en el campo que el de conceder por fin un respiro a Griezmann y Costa. El Niño la echó fuera, el francés se estrelló ante Guaita. Tanto monta, monta tanto. El tercer cambio, por cierto, había sido el de Koke.

El Atlético, en fin, puede celebrar tanto el resultado como haberlo conseguido sin consecuencias de cara al futuro, porque este triunfo bien pudo ser pírrico, dícese del que se obtiene con más daño para el vencedor que para el vencido. En lo que al Getafe respecta, el sueño europeo duró hasta la penúltima jornada. Sí, Getafe; sí, europeo; sí, penúltima. Y eso es una hazaña que conviene apuntar a Bordalás y sus jugadores, más allá de que moverse en el límite suponga a veces sobrepasarlo. El rival azulón es consciente de ello, por mucho que esta vez lo sufriera. Simeone lo tenía claro: ser segundo era lo primero, la final era lo segundo. Así que todo en orden.


Alberto R. Barbero (As.com)

viernes, 11 de mayo de 2018

Previa Getafe - Atlético

Choque determinante en la penúltima jornada
12/5/18   18.30   Coliseum Alfonso Pérez
Partido importante en el Alfonso Pérez. El Atlético, a 4 días de la final de la Europa League, necesita 4 puntos para asegurar la segunda posición en Liga. Simeone, intentará alinear a jugadores menos habituales para dar descanso a los indiscutibles de la final. El Getafe intentará aprovechar la ocasión para obtener los 3 puntos y aspirar a la 7ª plaza (plaza de Europa League) que ocupa actualmente un Sevilla que tendrá que jugar su derbi. Mucho en juego en la penúltima jornada de Liga.

"El Atlético está por encima de los nombres"

Entrevista en La Gaceta de los Deportes

El calendario apura los días para la final de Lyon y, a menos de una semana para la final, Fernando Torres ha compartido sus sensaciones en el programa Radio ‘Gaceta de los Deportes’ de Radio Nacional. El ‘9’ vive con intensidad este final de temporada -su última como jugador del Atlético de Madrid- y no quita el foco sobre lo realmente importante: levantar el título.

Y es que aunque sueña con irse levantando un título rehúye de protagonismos más allá de cuajar una buena actuación en Lyon y conquistar el que sería su primer gran título con la rojiblanca: “Me da igual quien levante la copa en Lyon. Es un detalle menor. Yo sólo quiero que ganemos. La copa que la levanten Gabi, Koke y Godin que son los capitanes. Yo seré feliz haciéndome una foto en el campo con la Copa junto a mis compañeros. Esa es con la que he soñado. Yo estuve en Neptuno cuando el doblete de 1996, vi a esa plantilla levantar la Copa en la fuente, lo celebré con los atléticos que había allí y recuerdo ese día con detalle. La felicidad de un aficionado y tengo esa imagen grabado y yo quería sentirlo ahora de hacerlo como jugador. Dentro de unos días tengo la oportunidad de estar ahora en ese autobús dentro, no fuera. En eso sí sueño, no en levantar la Copa que es lo de menos”, recuerda aunque avisa: “si yo he aprendido a lo largo de mi carrera en las finales es a no pensar en más allá del pitido inicial”. El 'Niño' lamentó que haya pocas entradas para la afición atlética en Lyon, pero recordó “esto pasa siempre porque la UEFA organiza el torneo y pone las normas. Ojalá fuera mitad y mitad como pasaba antes pero no hay suficientes para los que tienen disponibilidad y sienten que podemos ganar”.

Sobre esa final de Lyon, Torres quiso destacar el rendimiento del Atlético en “una temporada muy complicada” en varios aspectos. “Cambiar de estadio es muy complicado, ahí están los ejemplos de los equipos que lo han hecho en el primer año que no fue bueno, pero es que además no hemos podido fichar. Además ha sido una temporada extraña en ese sentido porque se han ido cinco compañero y han llegado dos en enero. La plantilla parece que se ha quedado corta y fue un palo quedarse fuera de la liga de campeones en la fase de grupos. Pero con todo y con eso, el equipo ha sido capaz de levantar la cabeza y de ser realista y decir: 'Vamos a ir a por la liga y vamos a tomarnos en serio la Europa League'. Hoy somos segundos en liga y tenemos una final europea por delante, que no es la que esperábamos a principio de temporada pero es una final europea. Y al final eso queda. Cuando miramos estos últimos años, el Atleti ha estado en muchas finales europeas (cinco continentales, once en total) y eso no lo han hecho muchos equipos. No es normal y hay que darle la importancia que tiene. Es un paso más en el crecimiento del club y un paso más para los jugadores, conventirse en más importantes. Esto va en serio no es un equipo de dos o tres años de los que se va todo el mundo y desaparece.... No esto es estable, es firme y de verdad. Sobre tener la ambición para decirnos queremos ser más. El año que viene no queremos ser segundos o terceros queremos ser primeros y creerlo de verdad. Si queremos ser grandes como los dos gigantes de la Liga (Madrid y Barcelona) debemos exigirnos más”, insistió en Radio Nacional.

Una vida en rojiblanco
Torres sabe que su palabras siempre son voz autorizada en todo lo que respecta a su club de cuna: “Seguro que hace diez años no hacía estas reflexiones. Hay que ser sensato con lo que uno dice es como lo veo... y hablar con el corazón y así uno no se equivoca. A veces se usa esa frase de que el club está por encima de los jugadores y es así. Dentro de 20 años no vamos a quedar ninguno de los que estamos aquí lo que se va a quedar es el Atleti. La gente que va a seguir.... es la gente que vaya a los partido que irán al estadio a ver otros jugadores distintos, a diferentes entrenadores, otra directiva pero irán a ver al Atleti ganar. Los que ahora tienen mi edad o 40 50 años no podían llevar al cole la camiseta rojiblanca porque antes era una osadía porque el Atlético no ganaba y tenían que aguantar a los compañeros. Por eso a nosotros, que a día de hoy nos hemos ganado el respeto, nos molesta que no se le trate con respeto al club. Yo llevo a mis niños al cole con la camiseta gane o pierde y dentro de unos años ojalá haya muchos más. Los niños van a llevar la camiseta del Atlético y el nombre que ponga detrás no importa. Vamos a pasar, hemos pasado y pasaran cientos y miles de jugadores y lo importante es lo que está por delante, no detrás”, dijo antes de responder a si se ve presidente de la entidad en algún momento. “Ojalá en un futuro pueda ayudar y estar en un puesto en donde pueda aportar mi experiencia y de lo que he aprendido en los grandes equipos en donde he estado. Al final cuando uno esta tan ligado a un club es inevitable se produzca la situación que se dé esa posibilidad de volver... pero será dentro de unos cuantos años”.

Torres hizo un repaso sus momentos rojiblancos, entre ellos estaban algunos con el difunto Jesús Gil. “Eran momentos muy duros en la historia del Atlético, quizá los más difíciles en todos los sentidos. Es posible, quizá aquello me dio la oportunidad de lo que vino después. Tanto Jesús, que en paz descanse, como Miguel Ángel como toda la familia Gil, siempre me han tratado como uno de ellos y es algo que siempre voy a agradecer”, explicó el '9' rojiblanco, que negó en RNE ser único por su amor a unos colores en el mundo del fútbol. “Sí quedan jugadores así, los hay. No sé si muchísimos pero quedan. Hay que cuidarlos, entenderlos y darles la oportunidad. Son un tesoro. Hay que enseñar esos sentimientos a las nuevas generaciones para que ellos sean los que dan los ejemplos a otros para que sigan sus pasos. En el caso del Atleti necesitamos mucho servirnos de un grupo fuerte que sea de la casa, para mantener lo que a la gente le gusta y con lo que se identifica”.

Torres considera que, tras conocer distintos clubes después de su primera marcha, el club era distinto. “El tiempo que estuve fuera logré lo que buscaba como futbolista, buscando mi techo y tuve la suerte de lograr los títulos más importantes con clubes y selección. En el Atlético, tras lograr el ascenso, cuando uno ve que le dan tanto y se enfoca tanto en uno mismo que puede perjudicar el crecimiento a medio y corto plazo. Uno tiene que dejar el sitio donde quiere estar para crecer ...y eso la gente del Atleti ha entendido que ha sido mi caso. Eso sí que no sé si ha dado con muchos jugadores pero cuando has sido aficionado, has estado en la grada y siente como uno de ellos entiende lo que es mejor para el club. Por eso quizá la gente me ha entendido tan bien, yo me sentaba con ellos. Tuve la suerte de pisar el césped y poder jugar, pero en el día de mañana volveré allí con ellos”, vaticinó.

Luis Aragonés y el gol de Viena
Uno de los momentos más importantes de su carrera acontenció en el Prater de Viena, un gol que queda para la historia de una generación de oro: “Si ya marcar un gol siempre es emocionante hacerlo con tu selección y en una final imagínate lo que era para mí que no había jugado nunca una final como futbolista profesional. Pero en el momento de marcar el gol no pensaba que el resultado fuera a quedar así, que iba a ser el gol definitivo. Quedaba mucho por delante. En ese momento no eres consciente de lo que supone, te das cuenta semanas después. Ahí te das cuenta de lo que significa el gol. Después te das cuenta que es un gol que ha marcado mi carrera”, apuntó antes de recordar la figura de Luis Aragonés. “Para cambiar la historia necesitábamos una persona diferente como él, que fuera valiente y que hiciera lo que le decía su corazón y experiencia. Normalmente te tildan de loco cuando adoptas decisiones como las que tomó, con el cambio de generación y dar paso a los bajitos para tener el balón en vez furia y raza. El tiempo le dio la razón, el personaje más importante de la historia del fútbol de España. Fue el único capaz y valiente de cambiar la dinámica y decir: el camino es éste y me da igual lo que me digan porque yo estoy seguro. Cambió el camino para siempre y eso fue gracias a Luis. España es ahora otra selección, juega bien y tiene un estilo definido y admirado en todo el mundo”.

Sin destino decidido
Sobre su futuro, Fernando asegura que “aún” no ha tomado todavía la decisión de elegir nuevo destino. “Van llegando propuestas muy diversas pero a estas alturas quiero disfrutar a tope de los tres partidos que quedan, con una final y ese último partido en casa ante el Eibar que será muy emocionante para mí. En las dos próximas semanas tomaré una decisión”.

Ante la opción de vivir su primer título como rojiblanco, también opta por quitar el foco respecto al futuro de Antoine Griezmann para situarlo en la opción de que su Atlético gane otro trofeo. “No sé cómo está, yo no hablo con él de esos temas. No tengo opinión y no me interesa. Sólo me interesa que siga igual de bien como está, que juegue como lo está haciendo y que, a ser posible, marque muchos goles en la final. Cuando acabe la temporada es el momento de hablar de estos temas. Tenemos la experiencia en estos últimos años siempre que llega un partido importante aparece algo con lo que se nos intenta desestabilizar de alguna forma. Creo que esto es positivo, porque va a ser verdad que molestamos y sigue pasando. De eso hemos aprendido y no es algo que nos afecte. Estos tema a día de hoy no van a ayudar”, lamentó.

Eso sí, tiene claro que “la gente lo que quiere es ver el compromiso de los jugadores, y los aficionados ven a Griezmann como pelea, como corre, como lucha y como siente lo que hace en el campo, eso es lo que quiere ver la gente. Nada más, lo demás no le interesa... y que cuando acabe la temporada exprese libremente su opinión, sea cual sea su decisión, y que mientras este aquí tenga compromiso y respeto con al club.... No se le puede echar nada en cara (a Griezmann). En el tiempo que ha estado aquí, lo ha dado todo y que ha sido y es muy importante para el equipo y lo será hasta que el decida o el club decida que los caminos se separan. De aquí nos hemos ido muchos y han venido otros y lo que importa es que el Atleti sigue compitiendo, creciendo y ganando. El Atleti estará por encima de todos los nombres. Nosotros estamos de paso los que se quedan son los colores, los aficionados, el nombre, y eso es lo que la gente tiene que tener muy claro”.


Web Oficial del Jugador

miércoles, 9 de mayo de 2018

A las puertas de un perfecto final

"Es la oportunidad de ganar un título en mi casa"
DECLARACIONES DE LA PLANTILLA A POCOS DÍAS DE LA FINAL

Día dedicado a los medios en el Metropolitano. Enviados de todo el mundo acudieron al coliseo rojiblanco para recabar las impresiones de la plantilla atlética de cara a la final de Lyon y Fernando Torres fue de los elegidos para comparecer en rueda de Prensa. Lo hizo junto a Saúl Ñíguez y aprovechó la ocasión para compartir la importancia del momento que vivirá el próximo miércoles 16 en la final frente al Olympique de Marsella.

“Intento vivir cada día con la importancia que tiene para mí en el momento actual. Está claro que la final ocupará todos nuestros pensamientos. Sabemos la importancia que tiene para el club y para nosotros los jugadores. Es ganar un título europeo, demostrar que un tropiezo en Champions se puede tener, pero el equipo es capaz de levantarse y demostrar que quiere ganar en Europa. Es la oportunidad de ganar un título con mi club, en mi casa, que es lo que soñaba desde pequeño y sería un perfecto final”, comentó ante la expectación de los medios de comunicación.

Auténtico ‘doctor’ en finales, Fernando asegura que la experiencia en este tipo de partidos aporta una perspectiva clave cuando rueda el balón: “Es difícil ver una final con resultado abultado y superioridad muy cklara. Son partidos muy disputados, que se llevan a los últimos minutos e incluso prórroga y penaltis. Haber jugado muchas finales te hace saber en cada momento hacia dónde se está decantando el partido. Cuando has ganado y te paras a pensar, ves que muchas de las que has ganado han tenido similitudes. Y cuando has perdido, te das cuenta de que en esos partidos han pasado muchas cosas parecidas. Esas cosas te sirven para saber cómo reaccionar cuando estás en el campo”.

“Las finales se recuerdan desde el primer minuto hasta el último, todos los detalles. Y eso te lo da el tiempo. Cuando más años tienes más finales has jugado y más experiencias que pueden ayudar al equipo. Tenemos que saber que cada detalle en una final cuenta. Hay que servirse de las experiencias, en la derrota sobre todo, y pensar que tenemos una oportunidad para contar que hemos ganado en Europa con este equipo”, añadió.

Por último Fernando ahondó en el crecimiento y expectativas de un Atlético que, una temporada más, está compitiendo hasta el final por los grandes títulos del viejo continente: “Se ve todo lo que está haciendo en el club, cómo avanza y cómo mantiene un crecimiento que parece imparable y eso es muy bueno. Pero en el fútbol lo que manda es los resultados. Cuando ves que un equipo es llegar a finales y es capaz de ganar, y perder, pero es capaz de llegar a jugarlas, a ganarlas, a disputarlas… ves que es un club importante, estable. Y es un club al que los grandes jugadores van a querer ir y en donde los jugadores importantes se van a querer quedar”.

“Estamos en una Liga donde hay dos gigantes y nuestra manera de demostrar que queremos acercarnos a ellos, ser como ellos y más grandes, es ganar. El Atlético no es un club de momentos, es un club estable y de verdad quiere acercarse. El Metropolitano es un primer paso para demostrar al mundo que no nos conformamos con lo que tenemos, y ganar una final europea sería otro paso importante. Ha sido un año complicado, donde no se ha podido fichar, se han ido más jugadores en invierno de los que han venido, hemos cambiado de estadio. Muchos cambios y el Atleti puede ser campeón de una competición europea. Sería nuestra forma de demostrar que sí, se puede y queremos más”, finalizó.

domingo, 6 de mayo de 2018

Atlético 0 - Espanyol 2

Pensando en Lyon
PRIMERA DERROTA EN LIGA EN EL METROPOLITANO


El choque dominical frente al Espanyol en el Wanda Metropolitano acabó en derrota para el conjunto local, la primera de Liga en el nuevo estadio, por los goles en el segundo tiempo de Savic en propia puerta y Leo Baptistao. Extraordinaria efectividad de los catalanes, que sacaron petróleo de dos acciones puntuales para obtener los tres puntos. Fue un choque táctico y espeso, en el que el Atlético no se encontró cómodo en una primera parte poco atractiva para después remar a contracorriente en el segundo tiempo. Fernando Torres fue titular y disputó completos los 90 minutos, vistiendo el brazalete de capitán durante la segunda mitad tras la sustitución de Koke en el descanso.

Bajo un ambiente magnífico en el Metropolitano arrancó el partido con los dos equipos dispuestos a poner sobre la mesa el primer gol, pisando el conjunto visitante la zona contraria con mayor frecuencia. Las imprecisiones en la construcción complicaban sacar el balón jugado con criterio y, en mayor medida, llevar peligro a las áreas. Juego ingrato para la vanguardia, con escaso suministro de balón en el tercio final y las áreas en franca sequía.

Con los minutos el control de la pelota recaía en mayor medida sobre el conjunto local, que comenzaba a ganar metros con su fútbol. Y en estas llegaron las primeras ocasiones claras: la primera un disparo cruzado de Vitolo. La segunda, balón de Gerard Moreno al poste tras una notable reacción de Oblak. El portagonista canario de la acción rojiblanca fue reemplazado poco después por unas molestias musculares a raíz de su disparo a puerta. El jugador del filial Arona ocupó su lugar.

El segundo tiempo arrancó con la novedad en el Atlético de Saúl Ñíguez por Koke en el centro del campo. El cambio derivó en el traspaso del brazalete de capitán a Fernando Torres. Comenzó apretando el equipo local, con una clara llegada de Sául por la derecha que expiró en las manos de López. Las sensaciones apuntaban a un Atlético en curva creciente para el segundo acto, pero el guion dio un volantazo cuando el Espanyol marcó a la contra.Sacó petróleo el conjunto visitante del infortunio local cuando Savic desvió a sus propias redes un disparo de Melendo. Oblak ya había reaccionado a la trayectoria del tiro, pero el desvío del zaguero fue decisivo para la acción derivara en el 0-1.

El último cambio del Atlético lo empleó Simeone en la entrada de Gabi por Filipe Luis. Instantes después Leo Baptistao quebró a Savic y buscó batir a Oblak, infranqueable una vez más ante una clarísima ocasión de gol. El Atlético buscaba pegar en el área contraria sin éxito, pero el conjunto perico aprovechó los espacios generados a la contra y Leo Baptistao sorprendió con un derechazo desde la frontal, ajustado al poste derecho de Oblak, que derivó en el 0-2 para el luminoso del Metropolitano. El tramo final mostró a un Atlético con voluntad pero sin acierto ni fortuna en los metros finales frente a un Espanyol blindado.



Ficha del partido:
Atlético de Madrid: Oblak; Vrsaljko, Savic, Giménez, Lucas, Filipe Luis (Gabi, 65’); Vitolo (Arona, 26’), Thomas, Koke (Saúl, 46’); Gameiro y Fernando Torres.

Espanyol: Pau López; Javi López, David López, Naldo, Didac Vila; Melendo (Sergio García, 78’), Víctor Sánchez, Carlos Sánchez, Sergi Darder (Marc Roca, 72’); Leo Baptistao y Gerard Moreno (Jurado, 83’).

Árbitro: Munuera Montero (Comité Andaluz). Expulsó al entrenador del Espanyol, David Gallego, en el descanso. Mostró tarjeta amarilla al local Giménez (90’); y a los visitantes Pau López (61’), Didac Vila (61’) y Melendo (74’).

Goles:
0-1 (53’) Melendo dispara, toca en Savic y se introduce en la red.
0-2 (77’) Leo Baptistao marca de tiro raso desde la frontal.


Web Oficial del Jugador

sábado, 5 de mayo de 2018

Previa Atlético - Espanyol

Penúltima tarde en el Metropolitano
6/5/18   16.15   W. Metropolitano
A falta de solo 3 jornadas, Fernando Torres disputará su penúltimo partido en el nuevo estadio rojiblanco. El Espanyol, ya alejado del descenso piensa con repetir el resultado de la ida y ganar en el Wanda. Los de Simeone echarán el resto para seguir en el segundo escalón del podio.

jueves, 3 de mayo de 2018

Atlético 1 - Arsenal 0

Otra final europea
Los estadios no se construyen de cemento aunque eso sea lo que llene sus cimientos. Los estadios son partidos, la cuenta de las grandes noches en ellos. El Calderón tuvo muchas, el Metropolitano ayer vivió su primera. Una noche de acongojar desde antes del silbido inicial. De empequeñecer al rival con el rugir de unas bufandas que son tambores y avisan guerra, como las gargantas, a capella. Muchas habían perdido la voz antes de empezar. El Atleeeti, Atleeeti. El fútbol era hoy, era ahora. Era este equipo, el del hombre de negro, cuya historia sigue leyéndose en mayúsculas. Cuatro letras tiene la última. Lyon, dice.

Salió a abrazarlo desde el inicio. El Arsenal temblaba como hoja al viento. El Atleti era el de las grandes noches en Europa. Aquellas del Bayern o Barça en el Calderón, ayer ante el Arsenal, ayer ya del Metropolitano. Avasalló desde el primer minuto. Le robó el balón al Arsenal, Lyon parecía cuestión de minutos. No había llegado el cinco cuando Costa se puso el reloj en la muñeca y corría hacia Ospina con el césped aullando bajo sus pies. Al llegar al área se le hizo de noche. Pero ahí quedaba su aviso. La hierba que hervía allá donde ponía los pies.

El Arsenal sólo había sido una carrera de Lacazette cuando su capitán Koscielny, de pronto, cayó al suelo. Sus golpes en la hierba gritaban lesión grave, quizá talón de aquiles. Otro tortazo para Wenger en su triste bajar el telón a 22 años de Arsenal. La parada del partido espabiló a su equipo, sin embargo. Se decidió a hacer eso que mejor sabe, jugar el balón. A su alrededor creció. Sumó ocasiones, minutos y metros mientras Simeone ya tenía la voz al borde de la afonía en el palco, donde se removía como león enjaulado. En los barrotes quedarán para siempre las marcas de sus dedos.

Regaba Griezmann la hierba con su sangre, tras un codazo de Chambers, en los peores minutos del Atleti en la primera parte. Justo después de que a Costa se le volviera a hacer de noche frente a Ospina. Justo cuando al Arsenal se le había ido el gesto tembloroso del inicio. Y acechaba, con Monreal siempre a un pase de conectar con Lacazette.

Pero terminó por dormir demasiado el balón. El Atleti le puso púas. Ese latigazo de Thomas invalidado por falta de Godín. Esa genialidad de Griezmann a la media vuelta. El Arsenal volvió a soltar la pelota y se perdió. Welbeck no tenía ni desborde ni recorte, a Lacazette le faltaban uñas, a Özil, amigos. Lo inevitable sólo podía tardar unos minutos. Asomaba el descanso, cuando Griezmann levantó los ojos y, en una contra, vio el pase al hueco entre Mustafi y Bellerín y allá le filtró un balón a Costa que decía: "Lyon, Lyon, Lyon".

Ya no era de noche en el área de Ospina. Ya no. Retumbó el cemento del campo cuando Costa se fue hacia el portero apartando a Bellerín con un brazo. Ospina se venció antes del tiempo, el balón le superó por alto, sólo entonces Costa se dejó caer: llevaba el gooool en la boca. También Lyon. Un socavón a los pies de Wenger.

Golpes
Su Arsenal intentó ser otro al regreso de la caseta. Se había mirado la ropa. Sólo una herida, aún en pie. Seguía de Lyon a un gol de distancia. Un gol y empate, un gol y prórroga. Los equipos se convirtieron en dos púgiles intercambiando golpes. A un lado, Özil hacía un pasillo de la espalda de Thomas y Xhaka obligaba a Oblak a su única parada. Todo lo demás lo frenó Godín, multiplicado: la edad sólo es un número en el bolsillo, nada que ver con su piel, infinita.

La de Costa es fuego: una y otra vez se lanzaba contra Ospina para volver a toparse con sus guantes. Mustafi evitaba remate a bocajarro de Griezmann. Wenger lanzaba al partido su última carta: Mkhitaryan. En la primera jugada envió sobre el travesaño de Oblak un disparo que se fue a un palmo. El Metropolitano olió el peligro. Subió la voz. Ale, ale, aleee. La orquesta del baile

El partido iba y venía entre la taquicardia y el alambre. También el susto: Costa pidió el cambio. Un calambre. Antes le dejaría un último disparo a los guantes de Ospina. Entró Torres, rugió el Metropolitano. Otra vez esas bufandas sonando como tambores: cuatro minutos para el final, cuatro minutos para Lyon. Y Griezmann se inventaba una maravilla desde el córner de las flores de Margarita. Y Ospina paraba a Torres. Y el Arsenal que atacaba a la desesperada pero ya se sabía derrotado. Sólo tenía que mirar alrededor. El Metropolitano levitaba, el pálpito de 64.000 personas a la vez, como si por un segundo hubiera olvidado que sólo es cemento y hormigón, en ésta, la primera gran alegría de su historia.

Su hierba ya conoce la bendita locura. Se presentó ayer. Esto es el Atleti. Algo diferente que no puede explicarse. Sólo sentirse, vivirse. Con afonía en la garganta. Ahí asoma Lyon. Abrazado a esta noche. La suya, ayer. Ale, ale, aleeee.


Patricia Cazón (As.com)

Previa Atlético - Arsenal


A un paso de Lyon
3/5/18   21.05   W. Metropolitano
Se espera del Metropolitano una olla a presión para decantar el partido y que los colchoneros puedan optar al sexto título de la etapa de Simeone. La defensa será la clave para desactivar el arsenal del Wenger y evitar el doble valor del gol. Griezmann y Costa asaltarán la portería de Ospina. A sólo un paso de otra final europea.