sábado, 19 de mayo de 2018

Fernando Torres no se va

Como ya dije una vez, las leyendas no son quienes más records dejan escritos. Tengo que escribir esto. Nunca sabremos qué respaldo tendrían los Messis y Cristianos si con sus equipos no hubiesen ganado nada. Y me hace pensar que muy poco, cuando a algunos les pitan en su propio estadio en cuanto no hacen gol en 3 partidos. 


Me toca presumir como atlético, de que estamos sin duda ante el jugador más querido por una afición, y que estamos ante la mejor afición de todas. Una afición que valora el esfuerzo y la entrega por encima de los títulos. Que idolatramos a un jugador, que con nosotros no había conseguido nada. Absolutamente nada. Ningún club podrá presumir de que 45.000 personas acudieron a recibir a un jugador así. 

Por eso somos diferentes. 

Y es que ese día, el atletismo no fue a recibir un fichaje, los atléticos recibían a un familiar. 

El fútbol ha hecho justicia. Ese fantástico deporte al que Fernando Torres ha dedicado toda una carrera, ha acabado premiándolo. El fútbol se ha aliado con Neptuno y ha hecho ver que los sueños hay que pelearlos hasta el último de nuestros días, porque incluso en los últimos minutos, pueden hacerse realidad. 

Un sueño para Torres materializado en un trofeo del que le importa más el entregarlo a la afición que quedarse para sí. Un sueño y un trofeo compartido. Un trofeo que ha servido para hacer una fiesta de sus últimos partidos con esta camiseta, para dejar constancia de que hoy el Atlético de Madrid es un equipo importante en Europa y que su esfuerzo y constancia en los últimos años ha servido para consolidarlo entre los mejores del Mundo. Pero un trofeo que en realidad, es lo de menos. Un trofeo que no hacía falta. Ni para ser más club ni para ser más querido. 

Porque ahora resulta que se va, o eso es lo que dice la gente. Que el domingo hay que hacerle una despedida. Como si hubiese estado aquí. 

Creo que ese día, sólo debería ser el día en el que todo el atletismo le demos públicamente las gracias, por haber personificado los valores de todo un club. Por haber sido embajador de unos colores y un sentimiento inexplicable, porque personas como él hagan más fácil explicar de padres a hijos, por haber sido ejemplar dentro y fuera del campo, por haber sido la esperanza de unos aficionados que en el infierno se encomendaban a un chaval de 17 años para poner al Atleti en el lugar que se merecía. Y finalmente así fue. 

El Atleti es familia, es unidad, es coraje y corazón, es trabajo, es esfuerzo, es humildad, es caer y levantarse, es luchar por los sueños, es perder y volverlo a intentar... el Atleti es la vida misma. Por eso yo me niego a que haya un 'adiós', ni siquiera otro 'hasta luego' y es que dónde juegue al fútbol es lo de menos, Fernando Torres no se va porque Fernando Torres no está, Fernando Torres es. 


@narfbaya
Un atlético. Uno más

1 comentario:

Davinia dijo...

Muy bonito Fran 😊